Más de 2.000 niños que asisten a las escuelas del Complejo Unidad Casavalle quedaron ayer en medio de un tiroteo entre bandas delictivas del barrio. Todo empezó cuando dos madres discutían y una apuñaló en el hombro a la otra con una tijera.
Sobre las 8 de la mañana de ayer dos mujeres comenzaron a discutir en la escuela 178 por una aparente pelea entre sus hijos. La discusión subió de tono y, tras la intervención de varios docentes, las mujeres fueron trasladadas a la dirección para aclarar lo ocurrido.
Sin embargo, a partir de esa instancia todo se complicaría aún más. Una de las implicadas tomó una tijera y apuñaló a la otra madre en el hombro, ante el asombro de los docentes que no podían concebir tal desborde de violencia.
Horas más tarde, pasadas las 10, tres sujetos que portaban armas de fuego entraron al predio del complejo, donde funcionan cuatro escuelas de medio turno, una escuela especial, un jardín de infantes, un centro CAIF y una policlínica, y empezaron a disparar al aire.
Según relataron algunos testigos del hecho a El País, los sujetos pertenecen a una banda delictiva de la zona. Estaban allí para respaldar a una de las mujeres y para ubicar a otras personas vinculadas a la otra madre implicada en la discusión.
De inmediato, y ante los potentes sonidos de los disparos, los maestros reunieron a los alumnos en las clases y los obligaron a arrojarse al piso y resguardarse, a la misma vez que ellos se protegían como podían. En una de las escuelas del predio, unos 200 estudiantes coincidieron en el comedor y se tiraron al piso mientras las detonaciones sonaban muy cerca.
Los testigos explicaron que el policía 222 que trabaja en el predio debió enfrentarse a los sujetos que avanzaban a los tiros. Tras intercambiar disparos, logró llevarlos hacia los límites del complejo hasta que llegaron más efectivos para apoyar. Ahí, los sujetos, que incluso treparon a los techos, se dieron a la fuga. Igualmente, los disparos siguieron en las cercanías.
Tras el violento episodio, no fue fácil calmar los ánimos en los centros de enseñanza ubicados en el complejo. Los niños estaban por demás asustados, algunos docentes permanecían atónitos y los padres comenzaban a llegar y a sacudir las puertas para poder retirar a sus hijos. Ya sobre las 11 de la mañana los niños comenzaron a retirarse a sus hogares. Por la tarde, la asistencia fue mínima y los centros permanecieron casi vacíos, ante el temor de los padres de que algo más pueda ocurrir en el lugar.
Los pocos padres que se vieron en los alrededores de la escuela compartían su preocupación. "Yo mañana no mando a mis hijos, y para el martes veremos. Es un barrio bravo, pero adentro de la escuela nunca habían existido problemas", dijo una madre. En tanto, otra mujer agregó: "Es una escuela superpoblada. Acá cerca siempre se escuchan tiros y hay peleas, pero es cierto que en la escuela nunca había pasado nada".
BANDAS. Varias personas cercanas a la escuela coincidieron en señalar el enfrentamiento de bandas criminales, incluso relacionadas a la venta de drogas, como el causante del enfrentamiento. Según dicen, los ataques son constantes en el barrio, ubicado detrás del Cementerio del Norte, sólo que en este caso la violencia entró a la escuela. "Se están arreglando problemas del barrio dentro de la escuela; incluso los hijos se pelean en nombre de los padres", dijo una de las fuentes.
REACCIÓN. Por su parte, el sindicato de maestros de Montevideo se reunió en la tarde de ayer con los docentes de la escuela 178 y los de los centros vecinos para analizar lo ocurrido. "Nosotros vamos todos los días a dar clase arriba de un volcán y hoy (ayer) hizo erupción", expresó una de las docentes que presenció la balacera. Otros maestros señalaron que tenían miedo de volver a dar clase porque habían visto algo "sin precedentes". "Se perdió el respeto, se rompieron los límites entre la escuela y la comunidad", dijeron y agregaron que "los temas de índole barrial invaden la institución".
Habrá más policías y hoy paran las clases
Tras la balacera ocurrida ayer las autoridades de la enseñanza resolvieron elevar un informe urgente al Codicen y se decidió que en el día de hoy no se dicten clases en los centros del Complejo Unidad Casavalle. El martes se retomarían las clases y Primaria ya solicitó reforzar la presencia policial.
El consejero de Primaria, Héctor Florit, dijo a El País que ayer mantuvo contactos con el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, y con el jefe de Policía de Montevideo, Diego Fernández, para coordinar la presencia de efectivos.
En ese sentido, afirmó que el jerarca policial se comprometió a brindar una guardia y un patrullaje especial para los próximos días.
El sindicato de maestros de Montevideo denunció días atrás que una escuela de la periferia de la capital estaba sometida a constantes disparos de armas de fuego en sus alrededores.
Sobre el tema, Florit señaló: "En cada uno de los barrios donde hay una situación de violencia o de disparos hay una escuela cerca, obviamente si hay una balacera va a ocurrir en las proximidades de la escuela".