CANELONES | PATRICIA MANGO
Un testigo vio al delincuente que esperaba en la moto al rapiñero que disparó sobre el policía Nelson Montaña, cuando salía con la remesa de un local de Abitab. Esta persona podría ser clave para identificarlos.
La Policía prácticamente descartó que las cámaras de seguridad pudieran ayudar en la investigación ya que las imágenes no permiten ver con claridad lo que ocurrió fuera del local el lunes de noche. Ahora, con el aporte del testigo, se chequearán archivos de personas con antecedentes y se realizará un identikit. No obstante, las pistas que sigue la Policía son varias.
En principio no se descarta que los rapiñeros frecuenten un asentamiento de Paso Carrasco. Otro indicio es la moto de 200 centímetros cúbicos, con la que no pueden pasar desapercibidos. Otro punto que refuerza la hipótesis de que los delincuentes no se escondieron lejos del local que quisieron rapiñar, es que no pudieron huir demasiado lejos porque rápidamente se bloquearon las rutas.
Los investigadores están convencidos de que los ladrones actuaron con amplio conocimiento de los movimientos, no sólo del Abitab en cuestión, sino del propio Montaña.
Las fuentes consultadas por El País no descartaron que los ladrones integren la banda que mató al agente Danilo García hace menos de un año y a poco más de un kilómetro.
el infierno. La jornada del lunes fue normal en el local, donde unas 150 personas ingresan diariamente. Es en pleno centro de Shangrilá y nada parecía indicar que, al caer la noche, el agente Montaña viviría un infierno. Previamente nadie vio nada, ni siquiera llamó la atención la moto de 200 cc. estacionada en la pollería, a 50 metros. El agente venía de hacer otras dos remesas.
Como siempre: recogió el dinero de uno y otro local. Luego haría el Abitab de Giannattasio y calle Cuba y en su moto llevaría el dinero a depositar. En el Abitab la rutina nunca es igual: "15 minutos antes de tener pronta la remesa, lo llamamos, precisamente para despistar" informó a El País Andrés, uno de los titulares de la firma.
Montaña guardó la remesa en su mochila y salió. Prendió la moto y en ese momento los funcionarios que estaban adentro sintieron un golpe seguido de un disparo. Fue el balazo que el ladrón le disparó, y que entró más abajo del chaleco antibalas, que es de los más cortos. El efectivo dio de lleno contra una de las paredes de vidrio. Herido en el abdomen, con un balazo cuya trayectoria fue de 45 grados (hacia abajo), Montaña se levantó y persiguió al delincuente. Éste tiró la mochila con la plata y corrió. Su cómplice encendió la moto y ambos huyeron. Andrés, del local rapiñado, contó que el año pasado lo robaron y hace poco pagó la última cuota de la remesa que perdió. "En esto vivís pendiente de la inseguridad; ya perdí un año de mi vida", lamentó.
La ministra Tourné visitó ayer al funcionario herido
En la planta baja del Hospital Policial varios familiares y amigos de Montaña esperaban angustiados en el corredor la evolución del policía herido, que se encontraba en cuidados intermedios. A media tarde, la ministra del Interior, Daisy Tourné visitó al funcionario para darle su apoyo. Familiares indicaron a El País que el policía se encontraba sumamente dolorido y había perdido mucha sangre en el trayecto al hospital. A pesar de la intervención quirúrgica la bala no le había podido ser extraída aún del intestino. "Tiene 20 años en la Policía y siempre fue muy celoso y respetuoso de su profesión. Se enfrentó con los delincuentes, incluso después de que no le habían podido robar el dinero, buscando capturarlos. Si fuera otro no sé si lo hacía", comentó un hermano del policía. "Lo que queremos es que los agarren porque son asesinos y están sueltos", indicó la hermana.