Terminar con el atracón compulsivo

| También lo sufren los flacos aunque ingieren menos calorías

Ha sido un día difícil. O no. Ha sido simplemente un día. Después de comer y de un rato de lectura, o de televisión, mientras se espera al resto de los habitantes de la casa, súbitamente aparece el deseo de comer "algo". Pero no se trata de un pequeño bocado, sino de muchos. Señoras y señores, ha comenzado el atracón: en tan sólo un rato la persona habrá terminado con buena parte de los contenidos de la heladera o de alguno de los aparadores.

De cada 10 personas con exceso de peso, 2 o 3 sufren este problema, que los textos médicos definen, en inglés, como Binge Eating Disorder (BED), algo así como "desorden alimentario por atracones".

La doctora Mónica Katz, directora del Curso de Posgrado de Nutrición Clínica de la Universidad Favaloro explica que existen algunos elementos que definen el BED: es una ingesta sin hambre, rápida y compulsiva, y se comen alimentos y bebidas que la dieta «prohíbe». Además, es una ingesta abundante: pueden consumirse hasta 10.000 calorías en ese rato; la persona busca estar a solas, porque ante la mirada de otro no suele ocurrir. Al cabo del atracón, se experimenta culpa.

¿También lo sufren los flacos? "También, pero suelen ser atracones subjetivos. Algunos perciben haberse dado un atracón después de un alfajor de 250 calorías: sienten lo mismo que alguien que consumió 8.000", asegura Mónica Katz que agrega que el BED tiene tratamiento. "Hay que dejar de saltear comidas y comer en forma regular, sin intentar compensar con ayunos lo que se comió en exceso. Salir del caos alimentario mejora el síntoma de descontrol. Luego, el tratamiento: reeducación alimentaria, un orden de ingestas regulares de 4, repartidas en horarios flexibles, basadas en el propio registro de hambre y saciedad. A veces se agregan psicoterapia y fármacos para la ansiedad. Y lo más importante: se cura." EXTRACTO LA NACION .COM

Salud al plato.

En España se trabaja en la creación de una marca de restaurantes saludables. Para integrar esta lista, los establecimientos deberán ofrecer verduras y legumbres como opción de primer plato, fruta como postre, eliminar los saleros y colocar siempre una jarra de agua en las mesas.

Milán supera a Nueva York.

Milán puso fin al reinado de cinco años de Nueva York como la principal ciudad de la moda en el mundo, mientras Hong Kong y San Pablo figuraron por primera vez entre los primeros diez lugares, según un sondeo anual de los más importantes lugares de diseño de indumentaria.

Los vinos y la luna.

Las principales vinerías de Gran Bretaña, decidieron comenzar a organizar las degustaciones para críticos especializados en función del calendario lunar. ¿La razón? Consideran que la luna tiene una influencia importante en la percepción y gusto de los vinos.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar