Durazno sigue en alerta por la proliferación de víboras en la ciudad, un problema que no ha tenido aún repercusiones sanitarias pero que genera alarma y temor entre los residentes.
"Era coloreada y tenía una protuberancia roja en la cola". Así describió una empleada del Molino Antonaccio Caorsi, de la ciudad de Durazno, una de las dos víboras que se le aparecieron por sorpresa en un depósito del molino. "Entraron por la puerta y se fueron hasta el fondo del galpón", agregó la empleada, y anotó que "medían más de 50 cms. de largo".
El miércoles, pasado, otro ejemplar fue hallado frente al domicilio de Raúl Quijano, residente del barrio Vista Linda. Quijano dijo que "es frecuente la llegada al lugar de un camión que transporta leña y que se estaciona por varias horas, por lo que la víbora pudo haber llegado en ese vehículo desde los montes forestales".
Quijano la atrapó viva y la resguardó en un recipiente cerrado.
La proliferación de víboras que varios duraznenses aseguran haber constatado en las últimas semanas en distintos puntos de la ciudad, no es considerada por las autoridades locales como una situación de "alarma".
José Queirolo, director departamental del Ministerio de Ganadería (MGAP) en Durazno, dijo que el aumento de avistamientos de estos ofidios no fue acompañado por un incremento de mordeduras o accidentes, y dijo que los eventos ocurridos estaban dentro de lo esperado.
También resaltó que en Durazno hay suero antiofídico en la capital departamental y en varias localidades del interior del departamento, contestando así a un pedido de informes que realizó el diputado nacionalista Carmelo Vidalín.
Las autoridades y técnicos que evaluaron el panorama enfatizaron en que los ciudadanos que avisten víboras se comuniquen con la Dirección de Higiene Ambiental de la Intendencia de Durazno, a través del teléfono general de la comuna. Queirolo dijo que las víboras que aparecieron en la ciudad "no son de peligro para el ser humano" y consideró que los medios de prensa han informado de los casos "sin rigor científico", descartando absolutamente la situación de emergencia o alarma que se había generado.
Jorge Cravino, jefe del Departamento de Fauna del ministerio, explicó que el ser humano "siente aversión por los ofidios y eso cambia solo con educación y conocimiento", y separó las cifras de "avistamientos" con las denuncias de "accidentes con ofidios", cuya proporción, según el técnico "no guarda relación".
"No ha habido situación de crisis o emergencia como se informó", aclaró.
Por su parte la directora departamental de Salud, Ana Tomasco, añadió que "a nivel clínico, en Durazno sólo se dio un caso en el interior del departamento y fue de gravedad".