El Sindicato Autónomo Tabacalero le reclama al gobierno que se haga cargo del los trabajadores que perdieron sus fuentes laborales debido al cierre de Philip Morris, y criticó al diputado frenteamplista Jorge Pozzi por afirmar que el aumento en la venta de cigarrillos se debe a que el presidente José Mujica no tomó las mismas medidas que su predecesor Tabaré Vázquez.
El diputado Pozzi dijo a El País que el gobierno debería endurecer la política antitabaco, para evitar la suba del consumo de cigarrillos que se registró en el año 2011. Según datos de la Dirección General Impositiva (DGI), la recaudación del Impuesto Específico Interno (Imesi) por ventas de tabacos y cigarrillos creció 7,7% real en 2011 respecto al año 2010. Se estima que en 2011 "la tendencia creciente de los ingresos de los hogares parece haber compensado aquel aumento de precios y el consumo de estos productos ha vuelto a aumentar", informó la DGI.
Pozzi indicó que le preocupa el aumento del consumo de cigarrillos y consideró que "el Uruguay tiene que tener más determinación para continuar con la exitosa política aplicada durante el gobierno de Vázquez".
Carlos Caldas, presidente del sindicato tabacalero, dijo a El País que Pozzi habló "sin bases sólidas". "Puede ser que el poder adquisitivo del trabajador consumidor de cigarrillo haya aumentado y dejado de consumir cigarrillo de contrabando y se pasó a los que se venden en forma legal", indicó Caldas.
El sindicalista agregó que hasta ahora los únicos perjudicados por el juicio de Philip Morris a Uruguay son los trabajadores de la empresa, que se retiró del país, enviando a 46 personas al seguro de paro.
"Nosotros no apoyamos ni el consumo ni la venta de cigarrillos, lo que defendemos es nuestra fuente de trabajo", afirmó Caldas, y consideró que "las pérdidas de fuentes de trabajo es un daño colateral por las medidas que toma el gobierno".
El sector tabacalero emplea a unas 1.000 personas, todas en industrias nacionales. Caldas dijo que no se le puede "cargar las tintas" a la industria nacional, porque "la competencia sigue vendiendo los mismos cigarrillos que trae de Argentina. Los que tienen que hacerse cargo de estos compañeros son Philip Morris en primer términos y después el gobierno".