Con gotas de sudor en su frente, pero con satisfacción por haber encontrado un trabajo, a Juana, una mujer de 35 años, se la puede ver todos los días en pleno centro de Melo como ayudante de albañil.
Ante los ojos atentos de quienes pasan por el lugar, con pala, carretilla y pico en mano trabajan otras cinco mujeres y en las mismas condiciones.
Las escasas posibilidades laborales que existen en el interior y los bajos ingresos económicos obligan a varias mujeres a anotarse en distintos llamados para acceder a trabajos que tradicionalmente realizaban los hombres.
"Me anoté en todos los llamados de cualquier tipo de trabajo, pero nunca salía sorteada en ninguno y ahora, gracias a Dios, fui llamada por esta empresa y no le digo que no a nada", sostuvo Juana.
Las demás compañeras tienen dos meses en este empleo y una sola hace 12 días que está trabajando en el mismo ramo.
Las empresas que las han contratado son: Raúl Clerc S.A., que realiza trabajos para OSE, y Citesa, contratada por Antel. Trabajan por las veredas y calles realizando cortes en ellas para la colocación de cables y caños.
La tarea que se le asigna a Juana es la que le puede corresponder a cualquier hombre que sea peón: hacer mezcla, abrir los pozos o taparlos y luego sacar los escombros, "es muy relativo todo", indicó la trabajadora.
El día que El País se acercó a hablar con la obrera estaba con una pala en sus manos, sacaba todos los escombros producidos por las baldosas quebradas por el pico, en medio del ruido estremecedor del martillo neumático, del polvo y el tránsito de la ciudad.
Ese es el ámbito de trabajo de estas mujeres y, sin detenerse en ningún momento, fue contando cómo accedió a ese trabajo y dijo que, para ganar más, también trabaja los domingos.
Desde el Ministerio de Trabajo informaron que todas las personas que se anotan para la bolsa de trabajo van a sorteo y, si en el sorteo sale una mujer entre todos los hombres anotados, las empresas tienen la obligación de contratarlas por ley y la prueba es de una semana, antes de los siete días no pueden cesarlas, pese al bajo rendimiento, si es que se constata en algún caso.
Desde las empresas aclararon que no han tenido necesidad de apelar a ceses de trabajadoras mujeres por problemas de rendimiento u otro tipo de problemas.
SUNCA. "Aconsejamos que se contraten mujeres porque son más responsables que los varones, en nuestra sociedad hay seis mujeres trabajando", señaló el presidente del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Afines (Sunca), Roque Calcagno.
Explicó que las mujeres ingresaron por la ley de bolsa de trabajo. "Se anotaron en el Ministerio de Trabajo, se podían anotar todos los mayores, personas del Ministerio de Desarrollo Social, del Patronato de Encarcelados y Liberados, del Sunca y, con todos los interesados, en el MTSS se realizan los sorteos y en este caso, en Melo, los mismos están vigentes hasta julio y, cada vez que las empresas que contraten con el Estado pidan funcionarios, se apela a esta nomina de sorteados", explicó el presidente del Sunca.
"Ellas tienen otras aptitudes con respecto a la responsabilidad y puntualidad, eso dicen las empresas, y nosotros respaldamos, es una lucha del Sunca, que la hemos conquistado", sostuvo. El representante del Sunca agregó, además, que en el país hay 600 mujeres que trabajan en la industria de la construcción con el mismo laudo -más de $ 700- y 44 horas semanales de trabajo.
NUEVE HORAS. Juana tiene tres hijos, todos en edad escolar, y dependen de su trabajo ya que vive sola desde hace dos años.
"No me alcanzaba para mantener a mis hijitos, ni para pagar el alquiler", afirmó Juana.
Agregó que trabaja 9 horas diarias y que el sueldo le es atractivo, pese al esfuerzo.
Alquila una casa y paga $ 3.500 por mes, gana cerca de $ 20.000. Hace dos meses que está en este trabajo y aún no le ha llegado la fecha para cobrar el segundo mes. "Ese dinero me viene al pelo para terminar de pagar mis cuentas", dijo.
Vive en el barrio Castagnet de la ciudad de Melo y desde su juventud ha estado trabajando en todas las actividades.
"Siempre que aparecía alguna cosa, que pudiera ganarme un peso, allí estaba yo anotada o iba a pedir empleo, con mi ex marido trabajaba de sol a sol en la construcción, limpiando terrenos, cortando césped, en lo que fuera", contó.
LAS CIFRAS
600
mujeres trabajan en la construcción en el país, según informó el Sunca.
44
horas semanales de trabajo, es lo que realizan las mujeres en la construcción.