Siete ex ahorristas del Banco Caja Obrera presentaron días atrás al Banco Central del Uruguay un escrito en el que solicitaron a la autoridad monetaria que proceda a la "liquidación administrativa" de los patrimonios de las personas físicas y jurídicas que integran el denominado Grupo Peirano" por entender que las mismas "se deben reputar como colaterales" del Banco de Montevideo y del Banco Caja Obrera.
En el escrito —al que tuvo acceso El País— los ex ahorristas reclaman al Banco Central del Uruguay que resuelva cuáles son las empresas o entidades colaterales que formaban parte del Banco de Montevideo, que disponga su "liquidación" con los efectos establecidos por las leyes vigentes y el Código de Comercio, y que resuelva "cuál ha de ser el destino" que se dará a los recursos que se obtengan a partir de la ejecución de las garantías otorgadas por los integrantes de ese grupo económico y de la ejecución de los bienes que les fueron embargados, de modo de garantizar que todos los cuotapartistas de los denominados Fondos de Recuperación Bancaria gocen del "debido tratamiento igualitario".
El Grupo Peirano dominó al Banco de Montevideo y también al Banco Caja Obrera, y causó daños económicos a las dos entidades y a sus respectivos ahorristas y demás acreedores. En consecuencia, los bienes de los integrantes del Grupo Peirano deben afectarse a la restitución de depósitos y al pago de las demás deudas de los dos bancos dominados, con criterio igualitario, señalan los firmantes del escrito, quienes consideran que si el Banco Central del Uruguay obtuvo garantías reales e inició juicios "debe hacerlo para reparar los daños causados por el Grupo Peirano a los dos bancos", por cuanto "no sería legítimo ni justo que promoviera juicios en defensa de uno de los bancos liquidados y no del otro, también afectado por las mismas personas que demanda".
Los ahorristas opinan que "no es admisible" que el Banco Central del Uruguay promueva acciones para recuperar activos para uno de los bancos integrantes del Grupo Peirano y no para otra institución que formaba parte del mismo conglomerado económico.
El Banco Central, como liquidador de los dos bancos, debe efectuar una liquidación de acuerdo a los principios generales del derecho concursal, dando tratamiento igualitario a todos los acreedores y de acuerdo al principio establecido por artículo 41 del decreto ley 15.322, con la redacción dada por la ley 17.613, y sin hacer discriminaciones entre los ahorristas de un banco y los del otro, porque todos ellos se han visto afectados por las actuaciones del grupo dominante y todos ellos deben ser equilbradamente tutelados, sostienen en el documento presentado a la entidad monetaria.
un EJEMPLO. En el escrito, los ex ahorristas del Banco Caja Obrera advierten que de acuerdo con lo establecido por el artículo 41 del decreto ley 15.322 y a la redacción dada por la ley 17.613, el Banco Central del Uruguay "será liquidador de las entidades de intermediación financiera y de sus colaterales y señalan que "precisamente así" debe proceder la entidad monetaria en el caso del Grupo Peirano.
Se entiende que empresas colaterales, aplicando el sentido común, son las personas físicas y las sociedades que tengan vínculos de cualquier clase con un banco, como los que resultan de una participación societaria o de un grupo económico. En consecuencia, se deben involucrar en la liquidación de los dos bancos a las sociedades que tenían acciones en cada uno de ellos y que ejercieron su control, y también a las personas físicas que actuaron detrás de las sociedades controlantes. Deben quedar también involucradas las otras empresas que integran el grupo económico. Todas ellas forman una unidad patrimonial que se encubrió bajo las máscaras de distintas sociedades, dijo a El País uno de los firmantes del escrito.
Los ahorristas recuerdan en su presentación que en el caso del Banco Comercial se decretó la liquidación de la colateral Ediguay. "Nos extraña que no se haya hecho lo mismo respecto a otras colaterales del Banco Comercial y a las colaterales de los bancos Montevideo y de Crédito", señalan en el documento que remitieron al presidente del BCU, el economista Julio de Brun.
Todos los integrantes del Grupo Peirano, personas físicas y personas jurídicas, son colaterales del Banco de Montevideo y del Banco Caja Obrera. El Banco Central del Uruguay debe disponer su liquidación y con el producido (...) se deben atender los créditos del Banco de Montevideo y del Banco Caja Obrera, con un tratamiento igualitario, sostienen los ahorristas en su escrito.
En opinión de los ahorristas damnificados que realizaron su presentación ante el BCU, la entidad monetaria "habría iniciado juicios de responsabilidad" contra integrantes del Grupo Peirano cuando "lo que legalmente correspondía era la liquidación de todas las colaterales".
El juicio de responsabilidad llevará años de trámite y con resultados que no se pueden predecir. La liquidación se puede resolver ya y con resultados inmediatos, con desapoderamiento y ocupación de todos sus bienes, para proceder luego a su enajenación y con lo que se obtenga de ello pagan a los ahorristas, afirman los ahorristas en su escrito".
Los firmantes del documento —que hasta el cierre de esta edición no había sido oficialmente respondido por el BCU— consideran que "sólo mediante la liquidación administrativa de todas las colaterales, supletoria de los procesos concursales tradicionales en nuestro derecho, se logra el tratamiento igualitario de todos los acreedores y, en especial, la tutela del ahorro.
En su opinión, si el BCU no liquida o concursa a los titulares de las empresas colaterales del Grupo Peirano incurrirá en una "omisión" que llevará a que "algunos damnificados iniciarán juicios" y a que "quienes primero obtengan un resultado" obtengan una compensación "en perjuicio de los demás", cuando "los procesos concursales se crearon, precisamente, para el tratamiento igualitario de quienes están en una misma posición jurídica".