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Tras reclamos de vecinos, Embajada de EE.UU. anuncia cuándo finalizarán obras que superan los cinco años

Residentes de Palermo se quejan de la pérdida de espacios públicos y la contaminación sonora; la IMM acordó una contraprestación para acondicionar Paseo de los Pescadores.

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Obras en la Embajada de Estados Unidos llevan cinco años en proceso
Obras en la Embajada de Estados Unidos llevan cinco años en proceso.
Foto: Juan Manuel Ramos

Una obra que se realizaría en 40 meses terminará insumiendo, con suerte, 71 meses de trabajo. Se trata de la refacción interna de la Embajada de Estados Unidos, un emblemático edificio de la rambla de Palermo, que desde hace prácticamente cinco años, cuatro meses y cinco días está recubierto por alambres de púa, telas negras y carteles de peligro, con un despliegue de contenedores apilados, grúas y otros insumos de la construcción en el predio.

Como un signo de los tiempos que corren, el debate público primero comenzó en redes sociales. El publicista Claudio Invernizzi señaló en Twitter que el tramo peatonal de la calle Yaro, “un exquisito prólogo de la rambla”, desde hace años está ocupado por el obrador de la Embajada de Estados Unidos, cortando la salida directa hacia el río. Y es que, según explicó a El País, ese era el camino que solía tomar al salir a pasear a sus perros, una opción que más o menos desde que comenzaron las obras, el 22 de enero de 2018, ya no está disponible.

Sin embargo, Invernizzi no es el único vecino preocupado por la lentitud del proceso, que tuvo varias prórrogas. Como se verá, la sede diplomática tiene una explicación y la Intendencia de Montevideo (IMM) celebra haber llegado a un acuerdo, que no solo implica la fijación de una fecha límite de trabajo, sino también obtener a cambio una contraprestación de la embajada estadounidense por las “molestias” causadas en este tiempo a la comunidad, financiando la restauración del Paseo de los Pescadores (ver recuadro).

Mientras, los vecinos continúan reclamando por la contaminación sonora y visual, y por la afectación en su rutina diaria. Un matrimonio que vive en un cuarto piso que prácticamente está en frente de la edificación, inaugurada en 1969, aseguró a El País que a diario tiene que cerrar las ventanas por el humo negro, de olor fétido, que cada tanto expide la chimenea instalada en uno de los anexos de la construcción.

A ello se suma el ruido de la maquinaria y el polvillo que se generan en horario diurno.

Otro vecino, cuya familia es propietaria de una vivienda en la zona desde antes de que la embajada se instalara, enumeró las distintas concesiones que ha tenido la sede diplomática en estos años. A su juicio, estos permisos llevaron a la pérdida de espacios públicos. “La llegada de la embajada fue modificando notoriamente el contexto del barrio. Desde modificaciones de calles, plazas, la colocación de lomos de burro y la pérdida de lugares para estacionar. Cada día tenemos menos acceso. La embajada fue ganando espacio público con la anuencia de la IMM desde hace muchos años”, apuntó.

Particularmente, según la versión de este vecino, que como el resto prefirió el anonimato, la afectación en la zona se viene dando desde la gestión del intendente frentista Mariano Arana, que en setiembre de 2002 autorizó modificaciones en las calles aledañas, amparado en el Proyecto de Reordenamiento Urbano de la Embajada de Estados Unidos.

rambla

Así quedará el Paseo de los Pescadores, según proyección de la IMM

Proyección de la IMM para el Paseo de los Pescadores en la rambla de Montevideo
Proyección de la IMM para el Paseo de los Pescadores en la rambla de Montevideo.
Proyección de la IMM para el Paseo de los Pescadores en la rambla de Montevideo
Proyección de la IMM para el Paseo de los Pescadores en la rambla de Montevideo.
Proyección de la IMM para el Paseo de los Pescadores en la rambla de Montevideo
Proyección de la IMM para el Paseo de los Pescadores en la rambla de Montevideo.

Contracara

Como toda historia, esta tiene varias versiones y matices. La Embajada de Estados Unidos aseguró que “en marzo de 2024 o alrededor de esa fecha” la obra estará terminada.

La consejera de Asuntos Públicos de la Embajada de Estados Unidos en Uruguay, Kerri Spindler-Ranta, enumeró a El País en un escrito los distintos contratiempos que enfrentaron.

En primer lugar estuvo la pandemia del covid, que en Uruguay implicó la declaración de una emergencia sanitaria que se extendió por casi 25 meses. Según la diplomática, en este período se priorizó la seguridad y salud de los más de 100 obreros involucrados, lo que incidió en el enlentecimiento del proyecto.

Además, “los problemas con la carga marítima y aérea internacional supusieron obstáculos adicionales para el cumplimiento del plan inicial”, añadió Spindler-Ranta.

Por lo tanto, remarcó, “emprender un proyecto de esta magnitud en un edificio de valor histórico, y en estas condiciones, ha presentado considerables desafíos logísticos”.

¿Cuál es el propósito de las refacciones que se están llevando adelante? Según la sede diplomática, son “necesarias” para cumplir con las normas mundiales del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Es decir que, mientras la fachada se mantiene intacta por su valor patrimonial, puertas adentro el edificio está siendo acondicionado para que sea más “moderno, eficiente, transparente y seguro”.

Spindler-Ranta no se mostró ajena a los reclamos de los vecinos. “Entendemos que tanto la ciudad de Montevideo, pero especialmente sus residentes, han sufrido trastornos en su vida cotidiana. Entendemos que este proyecto genera ruidos y otras perturbaciones alrededor del edificio”, reconoció. Pero, según la funcionaria, “solo restan trabajos de construcción interna en el último piso”.

Acuerdo

Tras la asunción de la nueva embajadora estadounidense, Heide B. Fulton, la IMM firmó un acuerdo de entendimiento. En este memorándum del 6 de marzo, la sede diplomática se comprometió a desocupar el espacio de trabajo antes de marzo del 2025, un plazo incluso superior al estipulado por su consejera de Asuntos Públicos.

“Tenemos claro cómo son las obras y los imprevistos que se pueden dar. Por lo tanto dimos un margen mayor para estar todos más tranquilos de que se va a cumplir”, señaló a El País Olga Otegui, secretaria general de la IMM, con respecto a esta prórroga.

La jerarca reconoció que han recibido reclamos de vecinos por distintas vías: en el Municipio B, a través de consultas personales a los directores municipales e incluso en los cabildos que encabeza la intendenta Carolina Cosse.

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En contrapartida, la sede diplomática financia refacción

Olga Otegui, la secretaria general de la IMM, señaló que los reclamos de los vecinos son comprensibles, aunque “siempre que se hacen obras, sobre todo de esta magnitud”, los inconvenientes suceden.

“Venimos conversando con ellos desde hace mucho tiempo porque teníamos la preocupación de la duración de la obra. (...) Tengo que destacar que todas estas conversaciones han sido excelentes, siempre con muy buena disposición de la empresa, los técnicos, el personal de la Embajada y finalmente de la nueva embajadora”, dijo la jerarca.

En el acuerdo de marzo, por un lado Estados Unidos se comprometió a ir liberando los espacios públicos comprometidos apenas pueda, incluso antes de que termine la obra y en mejores condiciones que los recibió.

No obstante, el punto central es que la Embajada entregará U$S 722.000, que serán utilizados por el gobierno departamental para refaccionar el Paseo de los Pescadores en la Rambla Presidente Wilson. Entre este punto y la Embajada hay más de un kilómetro de distancia, por lo que algunos vecinos entienden que no es una compensación directa a ellos. “Las percepciones pueden ser distintas. Creo que lo importante es que por primera vez tenemos una fecha de finalización, que no es menor, y una contraprestación de este orden. Habla del diálogo y de la sensibilidad de las partes”, retrucó Otegui a El País.

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