Las negociaciones entre el Sindicato Único del Supergás y la empresa Ducsa fracasaron. A partir de ayer los trabajadores no cargan las garrafas a los camiones de la empresa, aunque no impiden su ingreso a las plantas.
Raul Ferrando, vocero del sindicato, indicó que "el viernes se le dio una tregua a la empresa, pero la propuesta presentada ayer es un retroceso. No se contempla la contratación de un compañero despedido, algo que ya estaba acordado".
El conflicto estalló porque un agente de Ducsa cerró y despidió a dos trabajadores. Estos obreros fueron contratados por otras empresas, pero el sindicato reclama que además se les mantengan las condiciones laborales de las que disfrutaban en la empresa cerrada.
Ducsa, por su parte, emitió un comunicado en el que señala que "no ha tenido, ni tiene, relación laboral con los dos trabajadores en cuestión, sino que participa de estas instancias de diálogo" para facilitar una salida al conflicto.
Además aseguran que "Las propuestas laborales que los nuevos agentes de Ducsa le han realizado a los trabajadores, se ajustan en un todo a los Convenios Colectivos vigentes hasta el 31/12/201".
Pese al conflicto, tanto fuentes de Ducsa como de las plantas de llenado de garrafas aseguraron que no habrá desabastecimiento. La distribuidora de Ancap controla el 10% del mercado.