CONFLICTO
Estas medidas "son el comienzo", advirtió el secretario general del Untmra, que aseguró si no se logra "revertir la postura del Gobierno, vamos a tener otras pérdidas".
Danilo Dárdano, secretario general del sindicato metalúrgico (Untmra), informó este miércoles al mediodía que no lograron revertir el cierre de Cinter S.A —asociada con la internacional Aperam—. La empresa anunció el fin de semana esta decisión por una definición de concentrar todo el proceso productivo en Brasil.
El Untmra resolvió activar "paros de una hora por turnos en cada fábrica a lo largo y ancho del Uruguay" este jueves y viernes. En ese momento, se prevé la "lectura de material explicando esta situación, no solamente de Cinter sino todo el tema industrial".
Dárdano adelantó también que el jueves de la semana próxima habrá "paro general" parcial de 09:00 a 13:00 con movilización desde el Ministerio de Industria al Ministerio de Economía.
Aseguró que la cartera que encabeza Azucena Arbeleche "tiene el dedo en el 'ON' para resolver si se le va a dar importancia necesaria a la industria autopartista metalúrgica o de lo contrario va a dejar hacer, y simplemente que respondan que como van a pagar los créditos laborales no tenemos que hacer nada". Buscan, además, el respaldo de otros sindicatos para la movilización.
Advirtió que estas medidas "son el comienzo", y desafió: "Si no hay respuestas positivas que de alguna manera den respaldo, no solamente en el tema monetario, sino el seguro de paro y alguna otra cuestión a nuestros compañeros de Cinter, nuestro sindicato seguirá tomando medidas más profundas".
“No pudimos dar vuelta la resolución de la empresa que ratifica el cierre definitivo de las operaciones en Uruguay dejando 158 trabajadores despedidos directos, 50 indirectos y toda la zona de Peñarol que se va a sentir muy mermada por las compras de estos compañeros que los hacían ahí", lamentó Dárdano en una conferencia de prensa que se desarrolló en el Pit-Cnt.

Dárdano planteó que "se han perdido 2.000 - 3.000 puestos de trabajo y quedan alrededor de 3.500 puestos". En esa línea, advirtió que si no se logra "revertir la postura del Gobierno, vamos a tener otras pérdidas".
Pidió explícitamente al Gobierno que se den "más beneficios a las empresas porque dan mucha mano de obra", y exigió que si vienen proyectos nuevos estos tengan que tomar a los trabajadores del sector.
El dirigente sindical insistió en que el Gobierno debe "llamar a las partes para ver cómo podemos resolver que estos trabajadores que hoy están por fuera de actividad se reintegren lo más rápido posible".
Otra opción que planteó debe estar "necesariamente arriba de la mesa" es la creación de un "registro de trabajadores que vayan quedando por el camino, que cuando vengan nuevos proyectos y nuevas fábricas sean tomados".
Le transmitieron al director de Trabajo, Federico Daverede, para que eleve al ministro Pablo Mieres, la "preocupación y gravedad" que ven y que “el Gobierno no se está dando cuenta” de lo que han identificado con otras empresas.
"En los últimos tiempos cerró Lifan, Cherry y en los últimos meses Faurecia y ahora Cinter, y si no se toman medidas urgentes seguramente tengamos en los próximos tiempos algún anuncio complicado en ese sentido: nos referimos al Consejo Sectorial Automotriz y Autopartista donde participa el Gobierno, las cámaras y el sindicato", expresó Dárdano.
Aseguró que "hace meses" plantean "un peligro latente y continuo" de que estas empresas se terminen vayan por la falta de un mercado interno grande.
Acusó, además, que desde Argentina y Brasil se "tienta" a las empresas a irse o retornar a esos países. En el caso del gigante norteño, dijo que se manejan "con promesas y resultados concretos de ayudarlos o darles mas beneficios fiscales como exoneraciones y devolución de impuestos". En esa línea, remarcó: "Si no nos damos cuenta y hacemos alguna cuestión rápidamente va a ser peor de lo que está siendo".
Para Dárdano, es necesario que se active "un seguro o algo por estilo" para que no suceda que en casos como el de Cinter "se vaya de un día para el otro".
Otro asunto que debe estar "necesariamente arriba de la mesa" la creación de un "registro de trabajadores que vayan quedando por el camino, que cuando vengan nuevos proyectos y nuevas fábricas sean tomados".