"Esto pudo haber sido una carnicería, todavía me cuesta entender que no hubiera atropellado o lastimado a la gente que duerme ahí abajo", así comentaba Carlos, vendedor de flores, el accidente que ocurrió ayer frente al cementerio del Buceo.
Las marcas de las ruedas del ómnibus de Cutcsa de recorrido 60 a Portones podían verse claramente en la avenida Rivera ayer en la tarde. Estaban a unos 10 metros de la cebra.
El ómnibus literalmente se incrustó en uno de los locales de las florerías ubicadas frente al cementerio. Siete pasajeros resultaron lesionados. El que se llevó la peor parte sufrió una fractura en un brazo.
Aunque algunos pasajeros indicaron que el ómnibus venía muy rápido mientras el guarda, a la vez, contaba el dinero de la recaudación, el chofer del ómnibus declaró que sorpresivamente se le cruzó un hombre, al parecer ebrio y giró bruscamente para no atropellarlo, perdiendo el dominio del vehículo.
Esta versión fue confirmada por fuentes policiales a El País.
"Mirá, yo no estaba a esa hora pero puede ser, porque acá duerme mucha gente bajo los techos. Hay algunos que se la dan todo el día y cuando llega la noche están dados vuelta. Pero si hubiera sido unas horas más tarde, al mediodía por ejemplo, hubiera sido un desastre, me dijeron que los ladrillos saltaron para todos lados y ahí nomás hay una parada y mucha gente que va al cementerio, ademas ya a media mañana no podés cruzarte así de senda en Rivera sin reventar a otro vehículo", comentó Carlos.
denuncias. Paralelamente dos lectores de El País denunciaron situaciones de atropello por choferes de la empresa Cutcsa.
En uno de los casos y según contó Leonardo Ugalde, él iba con su moto por Luis Alberto de Herrera a la hora 21.45 cuando "el coche número 706 de la línea 181 con destino a Pocitos no respetó mi preferencia y me tiró el ómnibus encima". Ugalde clavó los frenos y alcanzó a parar la moto a 20 centímetros del coche. "No paró ni para ver si me había caído. Cuando lo alcancé para ver el número de coche hizo una mueca como que no le importaba nada", contó. El otro caso fue relatado por un hombre de 56 años. "Hace pocos días en 18 de Julio y Cuareim un ómnibus de Cutcsa se tiró con luz roja, no amarilla, cuando yo cruzaba. Me le paré delante diciéndole que me pisara que iba a ir preso. También me han chocado y seguido como si nada, esta impunidad de Cut-csa no puede seguir así", dijo.
Oficial
Otro accidente ocurrido ayer dejó a un oficial de la Policía Caminera con una costilla quebrada. Según la versión del policía la imprudencia fue del otro conductor. El oficial dijo que circulaba en el auto del Ministerio del Interior por Bulevar Artigas y cuando llegó a Miguelete un auto cruzó con luz roja. El conductor de ese auto no sufrió heridas graves pero el policía tiene al menos para 30 días de reposo.