Roma - Pierluigi Collina anunció hoy su decisión de renunciar a la Asociación Italiana de Árbitros de fútbol (AIA), en protesta por la prohibición de actuar en la primera división a causa de su asociación comercial con uno de los patrocinadores del club AC Milán.
"Decidí renunciar a la AIA después de 28 años de servicio", dijo Collina, de 45 años, y generalmente señalado por futbolistas y observadores como uno de los mejores árbitros del mundo en la actualidad.
Semanas atrás, la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) había sancionado a Collina con una prohibición de hacerse cargo del silbato en partidos de primera división a raíz de la firma de un contrato publicitario con la automotriz Opel, que también patrocina al AC Milán, alegando conflicto de intereses.
La entidad dejó claro que Collina podría actuar en partidos de la segunda división, pero el hombre de negro optó por dar el pitazo final a su carrera.
"Para mí no sería problema ser árbitro en partidos de la segunda división, pero hay que tener claro si la FIGC confía en sus árbitros o no. Si no confía, entonces tenemos que irnos. Sin confianza no podemos ir hacia adelante", dijo el árbitro en una conferencia de prensa en la ciudad de Viareggio.
En este sentido, Collina se preguntó porqué la FIGC tiene problemas a raíz del contrato con Opel, si en Inglaterra en la última temporada todos los árbitros tenían el mismo patrocinador que el equipo de Chelsea, que salió campeón.
"A nadie se le ocurrió sospechar del primer título que Chelsea ganó en 50 años fue únicamente porque tenía el mismo patrocinador que los árbitros", indicó.
Al comentar cómo llegó a la decisión de renunciar, Collina dijo que había "dormido menos en estas últimas noches que antes de la final en la Copa del Mundo 2002" entre Brasil y Alemania, cuando fue responsable de "impartir justicia".
Collina tuvo participación destacada en los mayores eventos del fútbol mundial en los últimos años, en especial en la Copa del Mundo de 1998 y las Eurocopas de 2000 y 2004, aunque su momento más brillante fue la final mundialista de 2002.
El árbitro italiano, que en seis oportunidades consecutivas fue escogido como el mejor del mundo (1998-2003), ya alcanzó este año la edad de retiro determinada por el fútbol italiano, pero la FIGC le permitió que continúe actuando una temporada más a raíz de su sólida reputación.
Reconocible de inmediato a causa de su calva y los ojos de mirada inusualmente penetrante, Collina es una de las personas más famosas de Italia, con presencia constante en programas de televisión y campañas publicitarias.
AFP