MALDONADO | M. GALLARDO
El juez penal de 4º turno de Maldonado, Federico Álvarez Petraglia, dispuso ayer el procesamiento y prisión de otro participante en la ilícita maniobra de envío a Brasil de una importante cantidad de clorhidrato de lidocaína, importada desde la India por un laboratorio de Montevideo. Esta sustancia es utilizada tanto para estirar la cocaína como para fabricarla. También un policía de Cerro Largo, que ya fue indagado, volvería a ser detenido en las próximas horas.
Ayer se presentó en el juzgado penal de Maldonado el prestamista conocido por su apodo de "El Gordo", quien se encontraba prófugo desde hacía días cuando la Brigada Antidrogas ejecutó el operativo.
Como consecuencia de las detenciones practicadas, fueron procesados con prisión el importador y dueño de un laboratorio montevideano, el inspector mayor retirado Alexis González, un sujeto que oficiaba como capitalista, un marino militar retirado y otros dos intermediarios, todos ellos remitidos a la cárcel de Las Rosas.
Ayer el prestamista fue remitido también a Las Rosas imputado del delito previsto por el artículo 31 de la ley 14.294, que el incluye suministro y la producción de estupefacientes.
Fuentes del caso señalaron que "El Gordo" contactó al resto de la organización por intermedio del oficial policial retirado con el cual mantenía una vieja amistad y otras actividades lucrativas no precisadas. A juicio de los investigadores, el prestamista, el inspector mayor de la Policía y el marino retirado conformaron una especie de sociedad para colocar el clorhidrato en Brasil a través de la frontera con Rivera.
defensa. Durante los interrogatorios de ayer el hombre no sólo se desvinculó de la maniobra sino que además ensayó una defensa de su amigo y socio, el policía retirado, al que calificó como una buena persona y "un pobre tipo". Además, sostuvo haber sido engañado tanto él como el uniformado por los otros procesados.
Pero, para los investigadores el prestamista aportó capital y se hizo cargo de llevar la carga a Rivera con el objetivo de colocarla en el ilegal mercado brasileño para obtener las respectivas ganancias.
De las actuaciones se desprende que el trío se hizo cargo de trasladar a Rivera cuatro tarrinas en un vehículo conducido por el marino retirado.