En Durazno y Mercedes el panorama es desolador. Tras la expectativa generada la semana pasada, cuando los ríos Yi y Negro comenzaron a bajar, este fin de semana se volvió a complicar la situación tras las lluvias intensas de las últimas horas.
Las dos capitales departamentales llevan ya 17 días bajo agua. En Durazno, casi 600 personas están albergadas en refugios y otros cientos permanecen afuera de sus hogares.
Los evacuados en Mercedes suman 1.600, y muchos que esperaban poder limpiar sus casas y volver, vieron con impotencia cómo el nivel del río Negro comenzó a crecer otra vez, y por encima de las previsiones.
En Mercedes, las últimas lluvias derribaron el muro del estadio Köster que se había venido abajo con un temporal a fines de octubre, por lo que se abrió una investigación.