SEPANG - El alemán Michael Schumacher, que hoy atesoró en Malasia su segunda victoria consecutiva de 2004 y la 72 de su carrera, se mostró feliz por su inicio de temporada, en el que cosechó 20 puntos, contra los 8 del año pasado, cuando igualmente terminó coronándose sextúple campeón de la F-1.
"Me siento muy bien delante de todos, es bueno tener ya 20 puntos, muchos más que los del año pasado a esta altura, pero sé que no siempre va a ser así. No vivo de sueños", afirmó el piloto de Ferrari.
"Todo puede cambiar rápidamente, y aún quedan 16 carreras por delante", advirtió.
Schumacher había sido cuarto en Australia y sexto en Malasia el año pasado sumando sólo 8 puntos, bastante menos que los 20 que posee ahora y que lo ubican en el tope de las posiciones del Campeonato de Pilotos, con siete unidades más que su compañero de equipo, el brasileño Rubens Barrichello.
El alemán no pudo adjudicarse el giro más veloz, que fue de Montoya, pero batió el récord de la pista sobre la distancia, que estaba en poder de finlandés Kimi Raikkonen (McLaren), al recorrer los 310,408 kilómetros de la pista en 1h 31 07 490, a una velocidad promedio de 204,384 kilómetros por hora.
"El inicio de la carrera fue extremadamente difícil por la lluvia. Iba adelante solo y no tenía referencias. Hice una primera vuelta muy prudente, paso a paso", afirmó el alemán, quien agregó que se vio favorecido "porque hoy hubo menos sol".
El alemán, que festejó ampulosamente su victoria, no lució extenuado en la rueda de prensa, exhibiendo apenas un ligero rubor en sus mejillas como única señal de esfuerzo en una prueba altamente exigente para el físico de los pilotos, expuestos al riesgo de la deshidratación por las altas temperaturas.
Ganador de punta a punta, como en Australia, Schumacher dijo que el colombiano de Williasm, Juan Pablo Montoya, "me metió presión antes y después de cada pit-stop, pero pude responderle bien, con giros rápidos en los que tanto mi Ferrari como las gomas Bridgestone respondieron muy bien", declaró.
También destacó que Ferrari, a diferencia de otros equipos, no sufrió perjuicios por tener que realizar tres reabastecimientos en boxes.
"Superar a las curvas en algunos casos fue muy exigente, pero por suerte se trata de una pista ancha, con un asfalto abrasivo, donde pasar a los autos más lentos no ofrece mayores dificultades", amplió, en contrate con Barrichello que se quejó por las demoras que le provocó algún rezagado.
Luego dedicó su victoria a su hijo Mick, que mañana cumple cinco años y afirmó que se marchaba raudamente hacia Europa para sumarse al festejo.
También elogió a al inglés Jenson Button (BAR), quien hoy alcanzó el primer podio de su carrera al finalizar tercero, detrás de Montoya.
"Es algo que uno recuerda por siempre, recuerdo mi primer podio en el Gran Premio de México de 1992", dijo Schumi , que doce años después sigue mejorando, acaso por eso haya sido hoy comparado con un buen vino.
Ross Brawn, director técnico de Ferrari, no ahorró elogios para ponderar la tarea del piloto germano.
"Michael es como un buen vino rosado italiano", afirmó el experto, de reconocidos conocimientos en vinos, a modo de metáfora.
"Claro que se lo puede comparar con un buen vino. Porqué no. Sus rendimientos, su notable manejo en una pista complicada, bajo condiciones extremadamente difíciles. Cada vez sabe mejor", amplió Brawn, quien no dudó el afirmar que el alemán "ganó una de las pruebas donde es más difícil vencer".
Con 35 años y 196 grandes premios corridos, Schumacher demostró que las vacaciones que se tomó en Australia fueron decisivas, porque logró una perfecta aclimatación al calor de Malasia.
ANSA