Las autoridades sanitarias uruguayas están manteniendo intensos contactos con los responsables de las empresas marítimas para que la llegada a Montevideo de las tripulaciones de recambio de los barcos pesqueros sea "más ordenada" que hasta el momento. Para facilitar los operativos, el Ministerio de Salud Pública (MSP) procura que las compañías no envíen a los trabajadores en grupos dispersos, sino que las tripulaciones lleguen íntegras.
Por otra parte, ayer, los técnicos de la cartera negaron que alguno de los once ciudadanos chinos que están aislados en el centro especializado de La Española haya presentado síntomas sospechosos de SARS. Estos habían llegado el domingo a la capital para reemplazar a la tripulación del pesquero ruso "Ural". El director de Sanidad de Fronteras, Mario Vilar, explicó a El País que el motivo por el cual se los trasladó al octavo piso de la mutualista fue porque tuvieron un conflicto contractual con los armadores del barco y no quisieron abordarlo. "Para que exista un caso sospechoso, de acuerdo a las pautas internacionales, son necesarias una serie de condiciones, entre ellas que el paciente tenga una fiebre mayor o igual a 38 grados —eso no estaba dentro del cuadro de ninguno de los tripulantes— pero además debe asociarse a otros síntomas de tipo respiratorio, que tampoco estaban presentes", narró el médico.
AL URAL. Los once chinos llegaron a Montevideo para relevar a la anterior tripulación del "Ural", la cual se había amotinado a bordo la semana pasada. En esa oportunidad, incluso, la Prefectura Nacional Naval detuvo a sus 31 tripulantes.
Luego del incidente, la empresa marítima decidió sustituirlos, para lo cual convocó a los diez indonesios y los once chinos que llegaron el domingo. Sin embargo, cuando los técnicos del MSP hicieron el operativo y acompañaron a los chinos hasta su embarcación, presenciaron el problema suscitado entre trabajadores y patrones. Siguiendo los protocolos del sistema de vigilancia epidemiológica, y en virtud de que se trataba de un grupo proveniente de una zona de riesgo, las autoridades sanitarias decidieron trasladarlos a La Española. El costo de la permanencia en cuarentena deberá ser afrontado por la empresa armadora.
El MSP exige a las tripulaciones de recambio de pesqueros que aborden lo más pronto posible sus embarcaciones de destino. Frente a la negativa de los trabajadores, el ministerio planteó dos alternativas: el ingreso a La Española o el retorno a su país de origen. Como los trabajadores salieron de China hace tres días, si no abordan el pesquero o no retornan a su país. deberán permanecer internados por siete días más. Al cierre de esta edición, sin embargo, la empresa naviera evaluaba la opción de retornar a los tripulantes a su país.
A su vez, el miércoles, los quince chinos que llegaron la semana pasada y abordaron el "Gwo Been" serán dados de alta, pues cumplieron los diez días de cuarentena. Para evitar más complicaciones, el MSP está instruyendo a las empresas marítimas para que los grupos de recambio lleguen en bloque. Además, las autoridades quieren que envíen con más antelación la fecha de los arribos.