En la Suprema Corte de Justicia (SCJ) quedó una vacante luego de que se jubiló el ministro Pablo Troise, la semana pasada. La ministra del tribunal de apelaciones civil de sexto turno, Sara Bossio, es la magistrada que podrá ascender por ser la jueza más antigua en el cargo.
La falta de acuerdos políticos para designar a los ministros de la Suprema Corte llevó a institucionalizar el ingreso por antigüedad, desde 1998. El artículo 236 de la Constitución determina que los ministros de la SCJ y del Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) deben ser designados por dos tercios de votos de los integrantes de la Asamblea General.
La designación deberá hacerse dentro de los 90 días de generada la vacante, y vencido ese plazo quedará automáticamente designado el miembro de los tribunales de apelaciones con mayor antigüedad en ese cargo. Si hay más de un juez con la misma antigüedad en el cargo, quedará el que tenga más años en el ejercicio de la judicatura.
La última vez que se generó una vacante en la corporación, el Parlamento resolvió designar a los nuevos ministros sin esperar que transcurrieran los 90 días, para no prolongar en forma innecesaria la situación de que la Corte quedara desintegrada.Troise había ingresado a la judicatura en 1972 como juez de paz de Salto. En 1974 fue trasladado al juzgado penal del departamento, de allí pasó al juzgado letrado de Treinta y Tres, luego a Lavalleja. En 1989 fue ascendido al Tribunal de Apelaciones Civil de séptimo turno y en junio de 2003 ingresó a la Suprema Corte junto con el actual presidente de la corporación, Hipólito Rodríguez Caorsi.