Juan Manuel Santos asumió ayer como nuevo presidente de Colombia y pidió un diálogo "franco y directo" para recomponer las relaciones con Venezuela, en un acto en Bogotá al que asistieron varios mandatarios latinoamericanos y el heredero de la Corona española, Felipe de Borbón.
En la ceremonia estuvo presente el ex presidente Álvaro Uribe, por expresa invitación de Santos, quien es considerado como su heredero político. Fue la primera vez en Colombia que un presidente saliente asistió a la jura de su sucesor.
Muchos esperaban que la llegada de Santos al gobierno ayudara a solucionar las diferencias entre Venezuela y Colombia -que tienen las relaciones interrumpidas desde que Bogotá denunció hace dos semanas que guerrilleros colombianos se esconden en ese país, lo que Caracas niega- pero parece que el conflicto se definirá en tribunales internacionales.
En la madrugada del sábado, horas antes de que terminara el mandato de Uribe, su abogado, Jaime Granados, presentó una denuncia contra Hugo Chávez ante la Corte Penal Internacional, y contra el Estado venezolano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por supuestas acciones de protección a los guerrilleros de las FARC.
Pese a las malas relaciones entre los dos países, el canciller venezolano Nicolás Maduro, asistió ayer a la ceremonia de investidura en un gesto del gobierno del presidente Chávez hacia Santos.
Entre los mandatarios extranjeros se encontraba también el presidente ecuatoriano Rafael Correa, en su primera visita a Colombia desde que en 2008 rompió las relaciones, la presidenta argentina Cristina Fernández y el de Brasil, Lula da Silva, entre otros.
El presidente uruguayo, José Mujica, también asistió al acto y en este marco se reunió tanto con Santos como con Uribe. El mandatario se mostró dispuesto a mediar en el conflicto que enfrenta a Bogotá con Caracas y en este contexto tenía previsto conversar también con el secretario general de Unasur, Néstor Kirchner. (Más información Internacional / E1 y E2) AFP Y AP