DOLOR E INDIGNACIÓN

Santa Lucía de luto por la muerte de Hernán

Varios centenares de personas acompañaron el dolor familiar; piden suspensión del campeonato.

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Varios cientos de personas despidieron con aplausos los restos de Hernán Fioritto. Foto: F. Flores

Santa Lucía está de duelo. Centenares de personas de esa ciudad despidieron ayer los restos del joven Hernán Fioritto, quién falleció el viernes 4 tras ser baleado por barras tricolores en la noche del 28 de septiembre mientras conmemoraba el aniversario de Peñarol. Otros dos parciales aurinegros fueron heridos por los disparos.

Hombres, mujeres y jóvenes que conocían a Fioritto y a su familia no ocultaban su pesar. Con aplausos y gritos de "Vamos Peñarol", el cuerpo de Hernán fue sepultado en el cementerio de Santa Lucía.

La muerte del Fioritto (21) es el punto más alto de una escalada de violencia en el fútbol que comenzó hace dos años.

En el Juzgado Penal de Canelones, los homicidas de Fioritto señalaron que concurrieron a Santa Lucía en cuatro autos alquilados porque en el pasado habían perdido "trapos" (banderas) a manos de hinchas mirasoles.

Su intención era apoderarse de algunas banderas de Peñarol. Ello genera prestigio dentro de las barrabravas.

La Justicia Penal procesó a 15 hinchas tricolores por los incidentes por tentativa de homicidio. Ahora su pena se incrementará porque la muerte de Hernán determinará que cambie la carátula a homicidio.

Tras pericias forenses para encontrar la bala que le dio muerte, los restos de Fioritto llegaron a las 16:00 horas de ayer a la empresa fúnebre de la ciudad de Santa Lucia.

Al velatorio también concurrieron los jugadores de Peñarol Marcel y Hernán Novick, Carlos Valdez y el exgoleador aurinegro, Fernando Morena.

Otro referentes mirasoles que concurrieron al sepelio fueron el secretario General de Peñarol, Gervasio Gedanke, el dirigente Fernando Errico, el director Deportivo y exdirector técnico, Juan Ahuntchain. También concurrió al sepelio el director técnico de Fénix, Rosario Martínez, quien es oriundo de Santa Lucía.

Una decena de barrabravas aurinegros estuvieron presentes en el sepelio de Fioritto. Algunos de ellos llevaban camisetas de Peñarol. Se ubicaron con discreción a medio centenar de metros de la empresa fúnebre, doblando una esquina.

Situación límite.

En una rueda de prensa, Ahunchain señaló que la muerte de Fioritto es un hecho lamentable para el fútbol uruguayo.

El extécnico se refirió a los episodios de los últimos diez días que provocaron la muerte de Fioritto y otros hinchas heridos en Santa Lucía; los dos balazos que sufrió el parcial aurinegro el Boli en el entretiempo de Peñarol-Rampla y la balacera contra el auto del barrabrava mirasol el Nandito. Este parcial recibió un tiro en una pierna y otro le rozó la cabeza.

Ahuntchain señaló que el homicidio de Hernán tiene que ser un punto de inflexión para que no vuelva a suceder otra muerte de un joven. "Es insostenible la situación. Creo que se deberían tomar medidas más a fondo. La violencia en el fútbol no se soluciona con paños fríos", dijo el director Deportivo del Club Peñarol.

Consultado sobre la propuesta del presidente de Peñarol, Juan Pedro Damiani sobre la necesidad de suspender este campeonato uruguayo, Ahuntchain dijo que la compartía porque en el incidente de Santa Lucía un joven perdió la vida y una familia quedó destruida. "Eso no se arregla con una copa más", advirtió.

El diputado Felipe Carballo (lista 711) dijo a El País que se debe suspender por tiempo indeterminado al fútbol uruguayo. "Hay que ponerle un candado bien grande al fútbol, pienso que no están dadas las garantías para que el fútbol uruguayo continúe y quedó demostrado en la última sesión de la Comisión de Deportes de Diputados", señaló.

Enseguida agregó: "Así como está no puede seguir, hay que tomar conciencia y tener en cuenta lo que dicen los que hace 25 años están vendiendo las entradas en el Centenario".

El integrante de la Comisión de Deportes de Diputados, Luis José Gallo (Asamblea Uruguay), quién también concurrió al sepelio de Fioritto, dijo que la Policía debería tomar medidas específicas con la hinchada de Peñarol.

"Los directivos de ese club no son responsables de esto. Pero sí tienen que ser parte de la solución para alejar a los violentos de fútbol", advirtió.

Perfil de asesinos: formados, trabajadores y con familias

El juez penal de Canelones de 1° Turno, Luis Sobot y la fiscal penal Mónica Castro esperaban encontrar a los clásicos barrabravas cuando comenzaron a interrogar a los 15 detenidos por los incidentes a balazos ocurridos en Santa Lucía el 28 de septiembre pasado.

"No tuve la impresión de que se tratara de gente agresiva. No eran barras. Tenían un perfil cultural evidente. Uno de ellos era un estudiante universitario, los demás gente trabajadora y con hijos", dijo Sobot a El País.

El magistrado y la fiscal sí percibieron, durante las indagatorias, que los detenidos tenían un alto grado de fanatismo y ello queda probado por el viaje de Montevideo a Santa Lucía en autos alquilados para apoderarse de banderas del equipo rival (Peñarol). Durante las audiencias, el juez Sobot y la fiscal Castro preguntaron a todos los detenidos si estaban arrepentidos de haber protagonizado el incidente que terminó en tres heridos graves —uno de ellos fallecido posteriormente—. "La gran mayoría de los indagados respondió que sí", dijo el juez. Otro hincha tricolor, que participó en el ataque, se encuentra prófugo. Sobot pidió su captura.

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