París - América Latina nunca estuvo tan dividida ni desintegrada y quienes hablan de un subcontinente unido tras la bandera de izquierda se equivocan totalmente, aseguró el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti en una columna publicada el lunes en el diario francés Le Monde.
"Nuestra región está más dividida que nunca y los conflictos enfrentan a actores cuyas supuestas afinidades ideológicas hacían pensar que podrían formar ejes de integración, incluso de resistencia frente a Washington", explicó el ex mandatario (1985-1990 y 1995-2000).
Según Sanguinetti, de ese supuesto subcontinente unido en la izquierda "sólo queda el populismo venezolano, dopado con petrodólares, que es un factor de inestabilidad y Bolivia, que reivindica con razón una mayor equidad en la negociación de sus hidrocarburos".
Para el ex mandatario, los grandes procesos de integración como el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN) están más debilitados que nunca.
"Venezuela desea retirarse de la CAN y ataca a los miembros que firmaron acuerdos con Estados Unidos. En el Mercosur, Argentina y Uruguay se enfrentan con ardor desconocido por unas fábricas de celulosa. Por si fuera poco, Brasil desconfía de Bolivia tras su decisión de nacionalizar el gas", agregó el ex mandatario.
Sanguinetti recordó además que el arrebato de la izquierda que se ha apoderado de varios países latinoamericanos no se puede unificar.
"¿Cómo comparar el gobierno moderado de Chile, moderno y abierto al comercio, con el populismo de Venezuela, que cultiva la retórica antiimperialista de los años 70?", se preguntó el ex presidente.
Según el ex mandatario, el eje bolivariano, que en palabras del líder venezolano, Hugo Chávez, iría de Caracas a la Tierra del Fuego, se reduce hoy en día a Venezuela y Bolivia.
"Mientras tanto, los acuerdos de libre comercio con Estados Unidos avanzan.
Después de Colombia y Perú, parece haberle llegado el turno a Uruguay, cuyo presidente socialista (Tabaré Vázquez) está dispuesto a enterrar su sentimiento antinorteamericano primario", criticó.
Para Sanguinetti, la inmadurez latinoamericana ha puesto la tarea fácil a Washington y hoy en día América Latina se ha convertido en "un nido de víboras donde la solidaridad ideológica ha dejado paso a la desintegración".
AFP