Se vendió una tonelada más de cannabis en farmacias habilitadas durante 2025 respecto a los últimos años, según datos del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca) a los que accedió El País. La compra de la droga por parte de usuarios registrados en farmacias llegó a 4.290 kilos el año pasado, por encima del registro de 2024 (3.207) como de 2023 (3.254).
La producción de cuatro variedades de cannabis (alfa, beta, gamma y épsilon) disponibles en algunas farmacias del país, que cultivan firmas autorizadas por el Estado en terrenos custodiados en Libertad (San José), fue de 4.658 kilos el año pasado, también por encima de lo cultivado en 2024 (3.374) y 2023 (2.767). Es el mayor volumen de droga producida y vendida en farmacias a la fecha, que inició en 2017. Previo a 2022, esta cifra bordeaba los 2.000 kilos, respectivamente.
La diferencia entre lo producido y vendido se debe a que hubo una menor venta de las variantes alfa y beta, con bajo tetrahidrocannabinol (THC), igual o menor a 9 %, el componente psicoactivo del cannabis, conocido como “pegue”; así como de gamma, que tiene THC igual o menor a 15%. La demanda de épsilon, con THC igual o menor a 20%, concentró un 75% de las ventas, y se vendió prácticamente todo lo producido, que fue superior al resto.
En 2025 se vendieron unos 3.250 kilos de épsilon, 670 kilos de gamma, 210 kilos de beta y unos 160 kilos de alfa. Pese a la distancia en la demanda, fuentes del Ircca indicaron a El País se mantendrá la producción de las variedades, incluso de alfa y beta, pese a que representaron un 4% de las ventas, valorando de que hay un público que sigue prefiriendo un consumo de droga con menor “pegue”.
Los sobres de cinco gramos de cannabis alfa ($ 480), beta ($ 500), gamma ($ 560) y épsilon ($ 610), se venden en 55 farmacias adheridas —en 2024 eran 40— que están distribuidas en 13 de los 19 departamentos. En Montevideo hay 21 farmacias que venden la droga, en Canelones suman nueve, y en Maldonado siete. La mayor venta se concentró entre octubre y diciembre pasado. Los sobres de épsilon se venden prácticamente en el día, supo El País.
El aumento de venta de cannabis en farmacias convive con un aumento de los usuarios registrados. Al 31 de diciembre pasado los adquirientes sumaban 83.567, según datos del Ircca, unos 9.000 más que lo registrado un año atrás (74.583). A fines de 2022, cuando se lanzó gamma, los consumidores en farmacias sumaban unos 60.000.
La mayoría de los usuarios registrados fueron, como en otros años, los hombres (64%), de entre 26 y 50 años (53%). Los jóvenes de 18 a 25 años representaron el 16% de consumidores en farmacias, los adultos de 41 a 49 llegaron a 24%, y los mayores de 60 años sumaron un 7%.
Hasta el año pasado tres empresas (Faises, Jabelor y Legiral) estaban habilitadas para producir, hasta 2.000 kilos de droga al año cada una, volumen al que nunca se llegó. En tanto, el Ircca resolvió en 2025 brindar cuatro licencias más, a las firmas Flores del Plata, Calgrey, Tested y Turigrow, dos con límite de hasta 2.000 kilos, y otras dos por hasta 1.000 kilos anuales. Dos de estas están finalizando obras de infraestructura, agregaron las fuentes.
Otra vía para acceder al cannabis legal es a través de clubes de membresía o clubes cannábicos. El año pasado se registró un aumento de los miembros de clubes (19.589) frente a los 15.796 que sumaban en 2024. Pero también los clubes, disponibles en todos los departamentos, saltaron de 460 a 557.
La producción de los clubes, concentrados en Montevideo, Canelones y Maldonado, llegó a 5.801 kilos –unos 1.700 más que en 2023-, y se dispensaron 4.778 kilos de cannabis –el doble que en 2022-. En ambos casos resultó un máximo histórico, en una tendencia creciente de los últimos años. La entrega de cogollos fue en aumento durante la segunda mitad del año.
La tercera vía de acceso legal al cannabis es el autocultivo. Los cultivadores domésticos llegaron a 10.392 el año pasado, por debajo que en 2024 (11.597), en medio de una baja sostenida desde hace tres años. El 71% son hombres y en su mayoría en adultos de 26 a 40 años (43%). Los jóvenes de 18 a 25% suman 14% de cultivadores, los de 41 a 59 años 26% y los mayores de 60 años 17%. El Ircca considera que no todos quienes tienen expirado el registro –que tiene vigencia por tres años- dejan de cultivar, por lo que se estiman unos 13.000 en total.
El Ircca también lleva adelante fiscalizaciones. La cifra de controles llegó a 1.798 el año pasado, una nueva suba frente a 2024 (1.468), y más del doble que en 2022 (764), y la más alta hasta la fecha. Entre las inspecciones del año pasado, 1.278 fueron a clubes habiltados, 370 a autocultivadores y 150 fiscalizaciones para habilitación. Mientras que en 2025 se iniciaron 92 expedientes sancionatorios, principalmente por diferencia de stock (24) y la trazabilidad (22) del proceso.
¿Más consumo?
Las estimaciones oficiales más recientes, de 2024, señalan que el mercado regulado alcanzó al 40% de los usuarios de cannabis. Fuentes del Ircca señalaron a El País que un mayor acceso a través de vías legales no implica que haya aumentado el consumo a nivel general de la droga, tomando en cuenta que estas cifras no contemplan el consumo del mercado negro, que se prevé es más de la mitad.
El análisis del consumo general de droga lo lleva adelante el Observatorio Uruguayo de Drogas (OUD), bajo la órbita de la Junta Nacional de Drogas (JND). Consultado sobre si la venta de cannabis en farmacias no implica un aumento de consumo general, el coordinador de OUD, Héctor Suárez, descartó esta opción. “Hay más gente adherida porque hay oferta y de buena calidad”, destacó a El País sobre la suba citada.
Con respecto al consumo, Suárez planteó que los resultados de la última encuesta nacional de drogas, de 2024, es “bien actual”. El cannabis es la tercera droga más consumida entre los uruguayos. 32,9% declaró haberla probado alguna vez, una cifra por encima de 2018 (30,2%), casi 10 puntos porcentuales más que en la última década (23,3%) y seis veces más que en 2001 (5,3%).
Mientras que quienes declararon su consumo en los últimos 12 meses en 2024 bajaron frente a 2018, pasando de 14,6% a 12,3% —que se estima son unas 227.000 personas de 15 a 65 años, 11.000 menos que en 2018— aunque se mantiene por encima de la serie de las últimas dos décadas, que marcó un aumento sostenido hasta esta caída.
Entre los consumidores de cannabis, la mayor suba se dio en el segmento de 36 a 45 años, pasando de 28,5% a 37,7% respecto a 2018. Mientras que cayó el porcentaje de jóvenes de 15 a 18 años que declararon haber consumido esta droga alguna vez en su vida: de 23,5% a 13%. Los varones consumen más que las mujeres.
La edad media de inicio del consumo de cannabis se mantuvo en 20,1 años. Entre los consumidores de los últimos 12 meses, 20,3% declararon fumar semanalmente y 13,7% diariamente. Además, hubo una suba de consumidores con signos de uso problemático, pasando de 15,8% a 16,9%, el porcentaje más alto en la serie que abarca hasta 2011.