VACUNACIÓN

“No sé si Pfizer es mejor que Coronavac para vacunar a niños”, dijo el pediatra Gustavo Giachetto

El catedrático grado 5 de pediatría cree que es “necesario” tener matices con respecto a la vacunación porque “no todo es blanco o negro”.

Gustavo Giachetto.
Gustavo Giachetto.

A pesar de que fue uno de los científicos integrantes de la Comisión Nacional Asesora de Vacunaciones -que aprobó el pasado miércoles la inmunización de los menores de 5 a 11 años contra el COVID-19 a pedido del MSP- el catedrático grado 5 de pediatría, Gustavo Giachetto, cree que es “necesario” tener matices con respecto a la vacunación porque “no todo es blanco o negro”. Antes de la aprobación de la recomendación firmó un documento interno de la Sociedad Uruguaya de Pediatría en el que no se aconsejaba a vacunar a los más chicos. Sin embargo, el pediatra hoy apoya la decisión y deja claro el porqué.

-¿Por qué Uruguay aprobó la vacunación contra el COVID-19 a menores de entre 5 y 11 años?

-La decisión de vacunar responde a que el mundo avanza hacia la vacunación, es posible que haya un grado de protección individual y colectivo si avanzamos en ese sentido. Además, hubo un análisis en función de la situación epidemiológica a nivel regional y local, donde, si bien estamos en un contexto bastante bueno de la pandemia y de control, lo que va pasando ahora es que los casos son en niños, pacientes jóvenes y en toda la gente que no está vacunada, entonces son más susceptibles.

-¿Qué diría a quienes piensan que se vacuna a niños en función de la protección de los mayores o de los no vacunados, debido a que los más chicos no suelen padecer la enfermedad de forma grave?

-Aunque el mensaje ahora es avanzar en la inmunización de niños, no debemos olvidarnos de que los adultos también se tienen que vacunar. La vacuna ha sido la herramienta más poderosa para controlar esta epidemia. En una familia si hay gente sin vacunar, primero deben estar vacunados los adultos y luego los niños.

-El MSP comunicó a los expertos que los casos en niños dejaron de ser el “último eslabón” de la cadena de contagios y ya es frecuente que haya brotes en donde el caso índice es un menor de 12 años, ¿qué opina al respecto?

-Es cierto, pero la lectura es también al revés, porque en seis de cada diez es un adulto el caso índice. Siguen siendo los mayores principalmente. No es tan llamativo que haya casos índice en niños, es un comportamiento lógico, pero eso no implica que los transmiten más que los adultos que es la imagen que a veces se quiere dar. Eso no está demostrado. Sí es cierto que tienen un rol en la epidemia, pero no el mismo que los adultos. La mayor parte son asintomáticos, suelen tener bajas cargas virales y si bien transmiten, transmiten menos.

-¿Entonces por qué es importante vacunarlos?

-La recomendación viene enmarcada en una preocupación por el aumento de infecciones, también existe un potencial beneficio directo de prevenir la enfermedad y las complicaciones que puedan ocurrir, aunque son pocas.

-¿Por qué los científicos resolvieron vacunar a los niños con Pfizer?

-Nosotros sabemos bastante poco de la vacuna. Hay un montón de países que nos rodean y vacunan con una plataforma distinta que es la de virus inactivado. Son las plataformas que ya se han usado para vacunar niños. Los países que usan Pfizer son pocos, entonces tenemos pocos datos, es una cosa reciente. No sé si Pfizer sería mejor que una vacuna de virus inactivado. Sabemos lo que dice el ensayo de fase 3 de Pfizer que indica que hay una reducción de la enfermedad sintomática y tenemos los datos de seguridad de miles de niños a corto plazo, pero no más información que eso.

-¿Hubo unanimidad en esa decisión?

-Lo más importante es que la comisión resolvió habilitar al MSP la recomendación de vacunar. Esa es una decisión que se marcó con unanimidad porque todos vamos hacia ese punto, reconociendo que es la estrategia más importante que tenemos para controlar la situación. Lo que no se votó unánimemente -por algunas discusiones- fue el tipo de vacuna a utilizar. La mayoría piensa que la plataforma de elección es la de ARN mensajero (la vacuna de Pfizer). Pero hay personas que no están seguras de que esa sea la ideal.

-¿Usted votó en contra?

-Yo me abstuve porque no tengo elementos de juicio como para decir que una vacuna sea mejor que la otra. Pfizer está aprobada para uso de emergencia, entonces el razonamiento que hay que hacer es si estamos realmente en una emergencia.

-¿Lo estamos?

-Creo que aquí es donde hay que ser críticos con la situación. Una verdadera emergencia no tenemos, por eso debemos aprovechar esa ventana de oportunidad de ir vacunando a los grupos de riesgo primero.

-¿Cree que aún hay gente con miedo de la pandemia y por eso la emergencia sanitaria se mantiene?

-Sí, claro. Yo veo niños en la consulta y me sorprendo de que no quieran volver a los estudios presenciales porque se acostumbraron a la virtualidad. Además hay profesionales médicos que están asustados, tan asustados que magnifican números, que hacen datos sensacionalistas de las cuestiones. Me parece que tenemos que trabajar sobre eso.

-Previo a la recomendación de la Comisión Nacional Asesora en Vacunaciones, se hizo público un documento de la Sociedad Uruguaya de Pediatría -firmado por usted- en donde no recomendaba vacunar a los niños en este momento, ¿por qué luego votó a favor de la aprobación?

-Yo no me centraría en eso porque fue un documento interno que elaboramos para la SUP como para generar discusión adentro antes de sacar una recomendación, eso ya es historia. Lo que sacó el MSP tiene que ver con mucho de lo que nosotros insistíamos allí, porque queríamos que si se comenzaba que fuera en forma escalonada, que sea en grupos de riesgo y sin obligación. Creo que todo lo que dijimos se contempló en la comisión y por eso ahora estoy de acuerdo. Además, nunca se dijo en ese documento que la vacuna fuera riesgosa en sí misma, simplemente quisimos ser más criteriosos a la hora de la decisión.

-¿Le preocupa que ese documento haya sido utilizado como bandera de los militantes que están en contra de la vacuna?

-Me preocupa mucho, sobre todo porque en este país parece que no se puede ser criterioso o tener matices en ese sentido. Hoy si hablo de la vacuna tengo que decir que está todo bien y si digo algo en contra es porque soy antivacuna; eso no debería ser así. Me preocupa la dicotomía que se genera con este tema. Yo no soy antivacuna. Estoy vacunado, recomiendo las vacunas, pero sí contemplo el fenómeno de la vacilación. Hay que dialogar mucho, sobre todo porque es un fenómeno mundial. Si hay gente que toma nuestros dichos, yo creo que no sirve como un argumento antivacuna porque no se hizo con ese fin.

-Respecto a la resolución de vacunar a los niños se dijo que hubo integrantes de la comisión con “conflictos de intereses”, ¿es así?

-De eso no quisiera hablar porque nosotros hacemos una declaración para participar de las comisiones y de las sesiones de la comisión. Está muy centrado en el asesoramiento a la industria farmacéutica, pero los conflictos de intereses son más complejos que eso. A mí me parece que en Uruguay, donde somos tan pocos, hay gente que tiene muchos sombreros puestos a la vez. Uno puede estar de un lado integrando órganos asesores del gobierno y a la vez sociedades científicas porque es hasta natural, pero es complejo. Hay bibliografía que muestra que la persona que trabaja para ciertas cuestiones tiene algunos sesgos cognitivos, ciertas miradas desviadas sobre el problema, entonces esas personas no deberían armar recomendaciones y estar votando a la hora de tomar decisiones. Podrán opinar, pero en realidad no deben tomar decisiones.

-¿Usted pudo mantener su independencia política durante la pandemia, siendo que en el pasado ocupó cargos de confianza en gobiernos del Frente Amplio y se ha declarado públicamente como un hombre de izquierda?

-Hoy todo se mira en esos términos y yo no actué nunca condicionado políticamente. Siempre uno trata de hacer un asesoramiento técnico con independencia.

Por supuesto que uno es un ser integral y cuando tiene un pensamiento, también sucede porque la ciencia libre de ideología no existe. Todos somos seres humanos con un pensamiento y eso se traduce después en una opinión, pero los conflictos de intereses son otra historia.

Test de rutina “no se justifican”

Según el catedrático de pediatría Gustavo Giachetto, Uruguay hoy está cerca de transitar una etapa endémica con respecto al COVID-19 y, por eso, ahora “tenemos que empezar a hablar sobre cómo se transita y acostumbrarnos a convivir con una situación donde (el virus) forma parte de los que siempre van a circular”.

En este sentido, el pediatra subrayó que hay que “ponerse a pensar si es necesario realizar todos los hisopados diagnósticos de screening de rutina que se hacen en los centros hospitalarios”. “A mi entender esa práctica, por ejemplo, en niños, no es justificada. Porque si yo hiciera screening de virus respiratorios este invierno todos los jardines con niños de dos años se cerrarían y eso es algo que no hacemos”, subrayó el especialista.

Además, según Giachetto, cuando un niño obtiene un positivo de COVID -19 (tras un hisopado de rutina) “se generan conductas de aislamiento que generan repercusión”, a pesar de que sea un paciente asintomático y no tenga consecuencias de salud por haber contraído el virus.

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