INICIATIVA

Empiezan a recolectar plasma de personas recuperadas de COVID-19: ¿para qué lo hacen?

Una de las primeras personas que donó plasma al Servicio Nacional de Sangre fue el exsenador Pedro Bordaberry, que se realizó la extracción este martes. 

El exsenador Pedro Bordaberry donó ayer en la sede del Servicio Nacional de Sangre. Foto: Leonardo Mainé
El exsenador Pedro Bordaberry donó ayer en la sede del Servicio Nacional de Sangre. Foto: Leonardo Mainé

En febrero, un funcionario del Ministerio de Ciencia y Tecnología de China informaba por primera vez sobre la evolución de un paciente con COVID-19 que había sido dado de alta tras recibir plasma de una persona recuperada.

La noticia que recorrió el mundo y acaparó la atención de las autoridades de todos los países, incluso de las locales que ya estaban alertas ante la propagación mundial del virus.

Ahora, el gobierno trabaja en la creación de un banco nacional de plasma con donaciones voluntarias de todos aquellos pacientes que se contagiaron y que hoy ya están recuperados. Este es el caso del exsenador colorado Pedro Bordaberry que ayer fue el segundo donante de plasma para pacientes infectados en Uruguay.

La medida obedece a una nueva estrategia del Ministerio de Salud Pública (MSP) que hace dos semanas resolvió crear una comisión especial con el objetivo de “organizar el acopio y distribución de plasma hiperinmune” a COVID-19, según una resolución de la secretaría de Estado a la que accedió El País. El nuevo grupo que estará dirigido por el infectólogo Edgar Lima Porley, también se propone definir en qué momento de la enfermedad será necesaria la donación y evaluará su efectividad y seguridad en el tratamiento de aquellos pacientes más graves.

Es que si bien aún no hay evidencia científica “sólida” acerca del uso de plasma en el tratamiento de pacientes graves por COVID-19, sí puede ser efectiva en determinados casos. En paralelo, las autoridades sanitarias estiman que muchos de los infectados en Uruguay ya tienen inmunidad adquirida, aspecto que todavía es discutido en la academia internacional.

Exsenador Pedro Bordaberry dona plasma al Servicio Nacional de Sangre. Foto: Leonardo Mainé.
Exsenador Pedro Bordaberry dona plasma al Servicio Nacional de Sangre. Foto: Leonardo Mainé.

En Uruguay, la institución encargada de centralizar las donaciones será el propio Servicio Nacional de Sangre de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) que ayer comenzó con la extracción .

Lilia López, encargada del Banco de Sangre, de ese instituto dijo a El País que el objetivo inicial es recolectar entre 60 y 80 dosis para generar cuanto antes un banco de plasma para pacientes críticos con coronavirus.

Este “stock mínimo” dependerá de la propagación de la enfermedad, advirtió la especialista. La extracción de plasma lleva entre 30 y 40 minutos en cada paciente. Y se puede obtener entre una y dos dosis (250 ml. cada una) dependiendo del cuerpo del donante.

Para ser donante, además de cumplir con las requisitos usuales al momento de donar (tener entre 18 y 65 años, estar en buen estado de salud, entre otros), las personas deben haberse recuperado de la enfermedad (se les realiza un nuevo test diagnóstico confirmatorio) y entre otras cosas, debe asegurarse que pasaron 28 días desde la desaparición de los síntomas del COVID-19.

En Uruguay, de acuerdo a los protocolos que tiene el Servicio Nacional de Sangre, el plasma será solo indicado para pacientes que comiencen a agravarse, por ejemplo, aquellos que experimentan las primeras infecciones respiratorias, comentaron a El País, médicos infectólogos que prefirieron no ser identificados.

"Tratar de ayudar".

Bordaberry fue el segundo paciente en donar plasma ayer en el Servicio Nacional de Sangre en 8 de Octubre y Garibaldi. En diálogo con El País, el exlegislador dijo que busca “tratar de ayudar a los que la pelean” en los CTI. “Es fundamental ayudar, me parece que es bueno porque no todos pueden hacerlo, entonces se achica el universo”, indicó Bordaberry. El exsenador, que ya se recuperó de la enfermedad que lo tuvo alejado de toda actividad, añadió que hacerlo “no cuesta nada, te sacan sangre, y de repente estás ayudando a que alguien que está en el CTI se pueda mejorar”.

Más de 50 recuperados dispuestos a donar

Más de 50 pacientes que se recuperaron tras infectarse con la enfermedad ya están dispuestos a donar plaquetas a contagiados graves. El Servicio Nacional de Sangre de ASSE es hoy quien centraliza toda la operativa en su sede central de 8 de Octubre y Garibaldi. Lilia López dijo a El País que todos los pacientes que se recuperaron de la enfermedad pueden agendar una entrevista para donar, a través del número telefónico 2 487 24 14 o del correo electrónico [email protected]

Uruguay hoy no está solo en esta decisión. La semana pasada Argentina lanzó una campaña de donación de plasma con el objetivo de poner en marcha ensayos clínicos en el Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Mientras tanto, la medida se replica en algunas ciudades de Brasil. Sin embargo, los médicos destacan que aún no hay evidencia científica suficiente acerca de que se generen anticuerpos.

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