El Centro Uruguayo de Imagenología Molecular (Cudim) dio un paso estratégico en la medicina de precisión en Uruguay con la consolidación de su programa de Teragnosis, un modelo de atención integral que combina diagnóstico por imagen y tratamiento dirigido con radiofármacos. La iniciativa no solo amplía el alcance clínico del centro, históricamente enfocado en el diagnóstico, sino que lo posiciona como referente regional en terapias oncológicas personalizadas.
“La teragnosis es la unión de terapia y diagnóstico”, explica Alarico Rodríguez, director general de Cudim. “Se trata de una estrategia de la medicina nuclear de precisión que permite, primero, identificar con exactitud dónde están las células tumorales y, luego, utilizar esa misma vía para tratarlas directamente”.
El procedimiento se estructura en dos etapas, sostiene Rodríguez. En la primera, se administra un radiofármaco que, unido a una molécula específica, permite detectar las células cancerosas a través de estudios de imagen. En la segunda, se utiliza esa misma molécula, pero asociada a un componente terapéutico, que actúa de forma dirigida sobre el tumor, destruyendo las células malignas. El resultado es un abordaje altamente específico, que reduce el daño a tejidos sanos y optimiza la respuesta terapéutica.
El programa de Teragnosis de Cudim ofrece alternativas terapéuticas orientadas al cáncer de próstata avanzado o metastásico y a los tumores neuroendocrinos. “Lo estamos usando básicamente para cáncer de próstata metastásico y para tumores neuroendocrinos”, señala Rodríguez. “Son pacientes que muchas veces llegan en etapas avanzadas pero se logra una reducción de la masa tumoral, mejorar los síntomas y controlar la enfermedad”.
Con más de un centenar de pacientes tratados y alrededor de 340 ciclos terapéuticos realizados, los resultados muestran una mejora en la calidad de vida y un aumento en la sobrevida de las personas. Estos datos, aunque en desarrollo, refuerzan el potencial de la teragnosis como herramienta dentro del abordaje oncológico.
La implementación del programa implicó, además, un cambio organizacional dentro de la institución. “Se consolidó un programa en el que participa todo Cudim: la radiofarmacia, los ciclotrones, los médicos nucleares, los técnicos, los especialistas en imagen. Es un trabajo completamente integrado”, destaca Rodríguez.
Este cambio también supone una transformación en la lógica de atención. Si durante años el fuerte de Cudim estuvo puesto en el diagnóstico de alta precisión, ahora el centro avanza hacia un modelo en el que el paciente puede transitar, en un mismo ámbito, todo el proceso: desde la detección de la enfermedad hasta su tratamiento. Esa integración no solo mejora la coordinación clínica, sino que también acorta tiempos y reduce incertidumbres para quienes atraviesan un diagnóstico oncológico.
El desarrollo de esta estrategia se apoya en una infraestructura altamente especializada. Cudim cuenta con un laboratorio farmacéutico con certificación en Buenas Prácticas de Fabricación, otorgada por el Ministerio de Salud Pública, y es centro de referencia para la administración de terapias con radiofármacos. Además, fue reconocido como Centro Colaborador por el Organismo Internacional de Energía Atómica y como Centro Clínico de Excelencia en Teragnosis por la Fundación International Centers for Precision Oncology.
Estos reconocimientos consolidan el posicionamiento de Uruguay en el mapa internacional de la medicina nuclear. “Hoy podemos decir con orgullo que el país es referente en teragnosis, tanto a nivel regional como internacional”, afirma Rodríguez.
A futuro, el programa proyecta expandirse hacia nuevas líneas de investigación, incluyendo el desarrollo de terapias más avanzadas y nuevos radiofármacos. El objetivo es generar evidencia científica propia sobre la respuesta terapéutica en la población local y regional, fortaleciendo el conocimiento en medicina personalizada.
Por otro lado, uno de los desafíos centrales es garantizar el acceso equitativo a estas terapias. En ese sentido, Rodríguez señala que el Ministerio de Salud Pública evalúa la posibilidad de incorporar la teragnosis para determinados cánceres dentro de la cobertura del Fondo Nacional de Recursos, lo que permitiría ampliar significativamente el alcance del tratamiento.
En un contexto en el que el cáncer continúa siendo uno de los principales desafíos de la salud pública, la teragnosis aparece como una herramienta que redefine las posibilidades de intervención. No se trata solo de sumar tecnología, sino de cambiar la forma en que se piensa y se aborda la enfermedad: con tratamientos cada vez más ajustados a las características de cada paciente.
En paralelo al desarrollo de la teragnosis, Cudim también avanza en otras líneas de innovación clínica. Entre ellas el servicio de telemedicina, herramientas de Inteligencia Artificial para el análisis avanzado de imágenes y la biopsia de próstata guiada por fusión de imágenes para cáncer de próstata que combina estudios de resonancia magnética con ecografía en tiempo real para mejorar la precisión del procedimiento. Esta técnica permite reducir significativamente las llamadas “biopsias en blanco”, en las que no se logra detectar el tejido tumoral, y representa otro ejemplo del camino hacia intervenciones más dirigidas, apoyadas en tecnología de alta precisión.
Cudim reafirma así su compromiso con la excelencia en la atención de la salud, consolidándose como un referente nacional y regional en diagnóstico y tratamiento de alta complejidad, al servicio de los pacientes y del desarrollo científico del país. Continúa marcando el rumbo de la medicina de precisión en Uruguay, acercando innovación y calidad que abren nuevas posibilidades para los pacientes oncológicos en Uruguay.