Redacción El País
El último boletín epidemiológico del Ministerio de Salud Pública (MSP), publicado este lunes y que toma los datos de la evolución de diferentes enfermedades al 27 de diciembre pasado, mostró que se duplicaron los casos de varicela entre la semana epidemiológica 52 del año pasado, con respecto a la misma altura de 2024. Los contagios pasaron de 450 a 875 en un año, un incremento de 94%.
Los casos de la enfermedad “altamente contagiosa”, causada por el virus de la varicela zoster (VVZ), se concentraron en los menores de cinco años, como en el grupo de jóvenes de entre 15 a 29 años, de acuerdo a lo que se indicó en el informe del MSP. También se señaló su incidencia tanto por franja etaria, como por departamento, y comparado al mismo período del año 2024.
El “incremento neto” de la incidencia acumulada de contagios de varicela se vio prácticamente en todas las franjas etarias. En el grupo de menores de un año de edad, los casos pasaron de 15 a 23 en el mismo período, mientras que entre los menores de un año y cuatro se duplicaron (52 a 102).
Entre los adolescentes de 15 a 19 años los casos pasaron de 150 a 204 en un año. Los contagios en los jóvenes de 20 a 24 se triplicaron (37 a 107) en el mismo período, lo que estuvo cerca del crecimiento en los adultos de 30 a 34 (22 a 62). También hubo aumento de casos en otros adultos, pero en menor magnitud.
“El corredor endémico acumulado de varicela muestra que la incidencia se encuentra en zona de brote”, en alusión a una suba inusual y repentina de casos, agregó el informe del MSP.
Hasta la semana epidemiológica 52 – del 20 al 27 de diciembre- se registraron 99 brotes con un total de 377 casos. De estos brotes, 52 fueron intrafamiliares, 28 en establecimientos educativos y los restantes en otras instituciones, agregó el MSP.
Visto por departamento
En el territorio, se reportó una suba de episodios de varicela en todos los departamentos, salvo en Salto y Soriano donde se registró una baja. En Montevideo, donde históricamente se registra la mayor cifra, los contagios pasaron de 161 a 382 en un año. Mientras que en Canelones, segundo en la lista, los contagios pasaron de 48 a 104. En tercer lugar se ubicó Paysandú, que saltó de 17 a 67 casos. Y en Tacuarembó, pasaron de cuatro a 45, también en el período de un año.
Los contagios de varicela se producen cuando la persona infectada tose o estornuda y libera gotículas que contienen el virus, o por el contacto directo con las erupciones de la persona infectada. El período de incubación medio es de 14 a 16 días, con un rango de 10 a 21 días. La principal característica clínica son las pequeñas ronchas, pero también puede ir acompañado de fiebre. La complicación más frecuente es la sobreinfección bacteriana de las lesiones.
Si bien los cuadros de varicela son leves en general tras años de cobertura vacunal, sin necesidad de tratamiento, pueden surgir complicaciones graves como la neumonía, hepatitis o encefalitis, sobre todo en personas con un débil sistema inmunológico. La enfermedad de notificación obligatoria suele afectar a los niños y puede generar complicaciones graves, sobre todo en adolescentes y adultos.
En caso de tener síntomas compatibles con la varicela, el MSP recomendó evitar el traslado a un centro de salud, sino pedir asistencia a domicilio. En caso de confirmarse un caso, la persona deberá permanecer en aislamiento en su casa hasta que todas las lesiones estén secas y costrosas, lo que insume entre una semana a 10 días desde la aparición de las erupciones.
“Si no está vacunado o nunca tuvo varicela, evite el contacto cercano con personas infectadas. Especialmente las mujeres embarazadas, bebés y personas inmunodeprimidas”, remarcó la cartera.
La varicela da inmunidad, pero existe el riesgo de reactivación de la enfermedad en adultos que se manifiesta como hérpes-zóster, una culebrilla en una zona determinada que genera dolor.
En Uruguay se comenzó a vacunar contra la varicela en el año 1999 y en 2014 se introdujo una segunda dosis, administrada a los cinco años de edad. Ambas forman parte del esquema nacional de vacunación. Su aplicación generó un “impacto positivo” tanto en la caída de las presentaciones graves de la enfermedad, como en las hospitalizaciones y los ingresos a CTI, indicó el MSP.
Aumento "francamente notorio"
El infectólogo Santiago Gemelli, asistente de la Unidad Académica de Enfermedades Infecciosas, de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, dijo consultado por El País que se dio un aumento “francamente notorio” de casos de varicela en Uruguay y que la explicación es multifactorial, pero que principalmente responde a una falta de cobertura vacunal contra la enfermedad.
Por un lado, Gemelli marcó que si bien la primera dosis genera una protección contra la varicela de entre 80% y 90%, al acceder a la segunda dosis la cobertura es del 99%. De esta forma, obtener las dos dosis, gratuitas, resulta necesario para evitar la enfermedad. Mientras que la letalidad en una persona no vacunada es “alta”, acotó.
Con lo cual, el desfasaje de 15 años entre el ofrecimiento local de la primera dosis, y la incorporación de la segunda genera un vacío –gap, en inglés- de protección entre los que obtuvieron solo una vacuna, como los adultos de entre 15 a 29 años. Pero también de los menores de cinco años, porque aún no llegaron a la edad para recibir la segunda dosis por lo que están expuestos.
Gemelli recomendó que los jóvenes de entre 15 a 29 años acudan a un vacunatorio para chequear su situación vacunal, y en caso de contar con una sola dosis, obtengan la segunda, para lo cual no es necesario contar con una receta médica previa. También destacó dicho refuerzo porque la inmunidad que brinda una solo dosis tiene a “disminuir” con los años.
El otro aspecto que ponderó el infectólogo es que estudios internacionales marcan que cada un período de entre tres y cinco años ocurre un aumento de contagios, y que lo reportado el año pasado es similar a un pico epidémico.
El infectólogo Álvaro Galiana, en tanto, puntualizó a El País que en todos los grupos etarios menores de 35 años hay un “aumento claro” de los casos, pero le resultó “llamativo” el incremento en especial los mayores de 20 años. No solo planteó observar si hubo un cambio en las cepas o en la variación de la virulencia del virus, sino sobre todo analizar las vacunas aplicadas años atrás.
“Debería pensarse en algo más bien vinculado a un déficit en la capacidad de inmunizar de las vacunas que se han utilizado en otras épocas, y ahora en los grupos más pequeños habría que ver si su inmunización es adecuada o hay un déficit”, dijo Galiana sobre el incremento de casos visto en el último año, respecto a 2024.