COLONIA | PEDRO CLAVIJO
La Casa de Alicia es uno de los lugares más emblemáticos del barrio histórico. Fue enteramente restaurada y de este modo queda incorporada al rico acervo del casco antiguo, y se convertirá en un punto neurálgico de esa zona turística.
"Es la última casa que encontrás bajando de la puerta de la Ciudadela, frente a la muralla hacia el río", explica un lugareño al ocasional turista. Es la Casa de Alicia, uno de los sitios más emblemáticos y queridos de Colonia. Ha sido completamente restaurada, aunque aún restan trabajos de jardinería para su inauguración.
La restauración, que era largamente reclamada por los vecinos de la ciudad, supuso una inversión algo superior a los $ 1.200.000 y fue concretada en régimen de administración directa, mediante un convenio con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y el de Educación y Cultura.
La obra fue supervisada por el Consejo Ejecutivo Honorario para las Obras de Recuperación y Preservación de la antigua Colonia del Sacramento y dirigida por las arquitectas Alejandra Gavilán y Lucía Pucci.
Esta obra es la primera que se concreta con fondos públicos luego de 14 años en la zona incorporada al Patrimonio de la Humanidad.
El trabajo de recuperación comenzó sobre principios del año pasado y constó de la consolidación estructural de muros, la recuperación de revoques interiores y exteriores, la estructura de tirantes y tejas, colocación de cielorraso y techo cerámico con tirantería de madera.
La casa ubicada en la esquina de San Miguel y San Pedro tuvo, con su dueña como protagonista, su momento de esplendor entre las décadas de 1950 y 1960. Se trata de una construcción del siglo XIX cuya fisonomía es característica.
Con relación a Alicia, casada con Titilo Carro, un panadero de largo arraigo, una antigua vecina suya la evoca con cariño. "Era una mujer dedicada a su casa y siempre cuidando de sus hijos", dice Cristina Castillo. La recuerda como esforzada madre de tres hijos, uno de ellos con severos problemas de salud, pero siempre dispuesta al canto, acompañada de su guitarra, como muchos la recuerdan en la Plaza 25 de Agosto.
Una vez que los trabajos estén concluidos, la Casa de Alicia albergará a la oficina técnica del Consejo Ejecutivo del barrio histórico, desde donde se elaborarán los planes de gestión y conservación de la zona. Un nuevo destino para la señorial finca del casco antiguo.