El ladrón eludió los controles de Policía Caminera, los controles de los pasos fronterizos y también los controles de la Policía Rodoviaria brasileña. Su carrera de alta velocidad lo llevó hasta Foz de Iguazú, la ciudad brasileña de la Triple Frontera. Los planes eran continuar hasta Ciudad del Este, y ya en territorio paraguayo entregar la flamante Toyota Hilux 4x4 a sus compradores. La rápida detección del robo fue posible gracias al sistema de rastreo de la empresa Lo Jack, que apenas recibió la noticia radió el alerta a las filiales regionales. Fue la dependencia brasileña de la firma la que finalmente halló el vehículo apenas unos minutos antes de que la transacción ilegal se completara. El ladrón fue detenido y el vehículo volvió a manos de su propietario.