Reacciones tras reunión en Egipto por la "hoja de ruta"

Tel Aviv y El Cairo | ANSA. El presidente palestino, Yasser Arafat, acusó hoy a Israel de no haber ofrecido nada tangible para que avance el plan de paz, que causa reacciones diversas en el mundo árabe tras la cumbre que encabezó en Aqaba, Jordania, el presidente estadounidense, George W. Bush.

En Gaza, centenares de personas convocadas por Al Fatah, el movimiento fundado por Arafat en 1958, salieron hoy a la calle para apoyar al "legítimo presidente palestino".

Arafat recibió luego en sus oficinas de Ramallah al enviado de la Unión Europea (UE) para Medio Oriente, Miguel Moratinos, y postergó una reunión con el premier palestino, Mahmud Abbas (Abu Mazen), en medio de insistentes rumores de que es posible que previamente sea convocado el Comité Central de Al Fatah.

De este modo, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ratificó que su rol entre los palestinos sigue siendo central, a despecho del ostracismo al que lo quieren confinar Estados Unidos e Israel.

Por ahora la situación no parece poner en discusión el drástico juicio que Bush expresó, según trascendidos conocidos hoy, al premier israelí, Ariel Sharon, en el sentido de que "la de hoy es una etapa importante a lo largo del camino de la desaparición de Arafat de la escena internacional".

La semana próxima, Sharon y Abu Mazen deberían reencontrarse para tratar las medidas que el nuevo ministro palestino de Seguridad Interior, Mohamed Dahlan, quiere adoptar para imponer la desmilitarización de la intifada a la que Abbas se comprometió en Aqaba.

Ese es un objetivo muy complejo si a la vez Israel no da pasos decisivos para detener sus ataques constantes en los Territorios, que la mayor parte de las veces causan víctimas entre civiles.

Fuentes militares israelíes opinaron que, por parte de los palestinos, se produjeron las primeras señales de prevención de atentados y otros actos de violencia.

Es posible que en días Dahlan se reúna con el ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz, que dialogó hoy con responsables de las fuerzas de seguridad para discutir el desmantelamiento de los "puestos ilegales", según preanunció Sharon en Aqaba.

En el temor a reacciones violentas de los sectores más recalcitrantes del movimiento de colonos judíos, se reforzaron las medidas de seguridad en torno de Sharon, tras conocerse las primeras amenazas en el sentido de que tendrá el mismo final de Yitzhak Rabin, el premier asesinado en 1995 en Tel Aviv.

Como prueba de su determinación, un grupo de colonos de los asentamientos de Kharsina y Kiryat Arba, cerca de Hebrón, sur de Cisjordania, creó hoy un nuevo "puesto".

Por otra parte, la gama de opiniones expresadas en el mundo árabe sobre las cumbres de Sharm El Sheikh (Egipto) y Aqaba (Jordania) es de lo más variada, según la mayor o menor proximidad respecto de Occidente y, en particular, de Washington.

En una posición intermedia se ubicaron tanto Egipto como la Liga Arabe.

El ministro de Exteriores egipcio sostuvo que de las cumbres surgió "una creíble posibilidad de realizar la paz" y que la convicción expresada por el presidente de Estados Unidos de "poner fin a la situación actual" confirma que el pueblo palestino deberá tener su Estado independiente para poder llegar "a la paz y a la estabilidad".

El secretario de la Liga Arabe, Amr Mussa, no coincidió con quienes afirmaron que el acuerdo de Aqaba apunta a liquidar la resistencia palestina.

"Nosotros conocemos la posición de los países árabes -reveló- respecto del terrorismo y nadie puede apoyar los actos de terrorismo contra Riad y Casablanca".

En Jordania la prensa oficial consideró que la cumbre realizada en su territorio "abrió una brecha en el muro de un conflicto cruento", elogió la posición del premier palestino Abbas y criticó al israelí porque su discurso, "que fue más vago, con una jerga jurídica complicada y susceptible de interpretaciones múltiples, no fue fortuito".

Para los egipcios, los resultados de la cumbre de Aqaba y Sharm invitan al optimismo, pero el éxito está ligado a la importancia de las presiones norteamericanas que se ejercerán "sobre el primer ministro israelí".

Las evaluaciones sirias son decididamente negativas porque "la paz está fuera del alcance a causa del premier Sharon, cuya política es hostil a la paz".

Más duros en sus evaluaciones fueron los Hermanos Musulmanes, fuerzas de oposición en Egipto, para quienes a partir de las cumbres existe el peligro de conflictos interpalestinos.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar