Un equipo de científicos belgas y holandeses reconstruyó la imagen coloreada de una campesina que permaneció oculta durante 121 años detrás de la pintura de Vincent Van Gogh, "Parche de Hierba" (1887). El grupo de investigadores utilizó por primera vez una nueva técnica que emplea rayos X aplicados con un acelerador de partículas. Joris Dik, especialista en materiales e historiador de la Universidad de Delft, explicó que Van Gogh solía reutilizar lienzos para volver a pintar sobre ellos diferentes obras. Se cree que hasta un tercio de las primeras obras del maestro holandés ocultan otras composiciones. "Parche de Hierba" es propiedad del Museo Kröller-Müller de Holanda.
Una pintura del maestro holandés Vincent Van Gogh (1853-1890) que permaneció oculta bajo otro cuadro durante 121 años fue descubierta mediante un haz de rayos X generado por un acelerador de partículas. Los investigadores reconstruyeron el retrato de una campesina, pintado hacia 1885 por el autor de "Los Girasoles", y tapado bajo la pintura "Parche de Hierba". La imagen muestra un sorprendente parecido con una serie de sombríos retratos que realizó el artista en la ciudad holandesa de Nuenen, donde compuso "Los comedores de Patatas", terminada en 1885 y considerada como su primera gran obra.
Los rayos x convencionales habían revelado las líneas más gruesas de un retrato, que Van Gogh cubrió dos años y medio después bajo un vibrante paisaje de un prado florido, tras trasladarse a París y recibir la influencia del impresionismo. Esos rayos, sin embargo, no eran lo suficientemente precisos como para distinguir las diferentes capas de pintura sobre el lienzo, y además los pigmentos de metales pesados oscurecieron los colores procedentes de otros materiales.
BAJO LA LUZ. En el comunicado on line con que se divulgó el hallazgo, Joris Dik, especialista en materiales e historiador de arte de la Universidad Técnica de Delft (Países Bajos) señala: "Hemos obtenido una imagen muy parcial, fragmentaria y sin color". El equipo científico tomó el cuadro "Parche de Hierba", realizado en 1887, y lo examinó en el acelerador de partículas de Hamburgo (Alemania). El intenso haz de rayos X agitó los átomos del lienzo y provocó que emitieran rayos X propios que fueron captados por un detector fluorescente. Llevó dos días escanear la porción de 17 x17 centímetros del paisaje del prado que ocultaba el retrato.
Como cada elemento de la pintura tiene su propia firma de rayos X, los científicos fueron capaces de identificar la distribución de metales en las diferentes capas de pintura y lograron construir un modelo de la obra en tres dimensiones. Luego pelaron las capas una a una. Las capas superiores estaban compuestas de zinc, bario, sulfuro y otros elementos. Tras ellos se encontró una distribución uniforme de plomo, que se utilizó como capa primaria para ocultar el retrato y preparar el lienzo para la nueva pintura. Una vez retirada ésta, se combinaron otros dos elementos (mercurio y antimonio) para mostrar los perfiles del retrato oculto. Luego emplearon un software para recomponer la imagen.
"Hemos coloreado esas dos distribuciones según el color que ese pigmento habría tenido", señala Dik. El análisis químico ha revelado que el mercurio era un componente del bermellón, el pigmento rojo empleado para colorear los labios, las mejillas y la frente de la mujer. El antinomio era un componente del amarillo de Nápoles, que se mezclaba con pintura blanca de zinc para resaltar ciertas áreas de la cara de la mujer.
Van Gogh reciclaba sus lienzos a menudo. Los especialistas en arte sostienen que una tercera parte de sus primeras pinturas ocultan otras que podrían ser sometidas a nuevos análisis.
EL PAIS.COM/AGENCIAS
Secretos de la pintura
Dos obras de Joaquín Torres-García (1874-1949) de la década de1930 fueron borradas por un coleccionista con el fin de recuperar las pinturas, del propio artista uruguayo, que escondían. Se trata de "Gran copa constructiva" (1935) y "Composición con hombre y reloj" (1939), que fueron exhibidas en Madridentre 2002 y 2003. En los dos casos, su autor había pintado una obra encima de otra, y con el tiempo transparentaban. Así, "Gran copa constructiva" pasó a ser "Constructivo animista", de 1934, que fue expuesta en el Museo Picasso, y "Composición con hombre y reloj" dejó paso a un paisaje constructivista de finales de los años 20.
Este año, el museo Kunsthalle de Bremen, Alemania, confirmó que se encontró una obra debajo del cuadro del pintor Edvard Munch (1863-1944), "La madre muerta", durante su restauración. La pintura, hasta entonces desconocida, también era del artista noruego.