¿Quieres ser Pedro Cardoso?

"Estoy viviendo un momento que me parece que no soy yo", le dijo Pedro Cardoso a su madre el viernes. Idolo del campeón uruguayo, con el pasaporte sellado a la Copa Libertadores y envuelto en rumores de un pase al exterior a sus 30 años.

Pensé que nos iban a cocinar, pero los arbitrajes fueron bastante buenos, dice Elena González en su casa del barrio Lavalleja, aliviada. La madre de Pedro Cardoso está viviendo su mayor alegría deportiva. Ella y su marido son de familias de futbolistas. El padre de Elena, Servando González, jugó en Wanderers de Rocha. El mayor de sus seis hermanos, Servando, se fue a probar a Peñarol. Hizo seis goles en la primera práctica. "Estaban todos los grandes, era la última época de Obdulio", contextualiza Elena. Así que no quedó. Por atrevido. Juan María "Nino" González sí jugó en Peñarol hasta que se quebró tibia y peroné. Después se dedicó a un vivero en la ruta 9 en el que cultivó rosas de todo el mundo.

El padre de Pedro, Pototo, fue campeón del Interior con Rocha. El abuelo paterno de Pedro fue DT de la selección de Lavalleja.

Cuando Pedro Cardoso estaba en segundo de escuela tuvo un derrame pleural que le exigió ocho meses de tratamiento. "Ahí se apegó mucho a mí", cuenta la mamá, aunque dice que no lo malcrió. Recién ahora, y eso que tiene cuatro hijas, Elena lo ve crecido a Pedro: "La alegría es verle el cambio, como maduró como persona".

A los 16 años Pedro se fue solo a Buenos Aires. Era un juvenil más, practicando en Boca Juniors. Llegó a la Bombonera antes que el Manteca Martínez. Se volvió a Rocha porque extrañaba. La camiseta verde y blanca del Lavalleja lo esperaba.

Delantero con alma de potrero, Cardoso le quema la cabeza a los defensas. Un caño. Otro caño. Una pisada. Patada del defensa. Defensa expulsado. Aparte del fútbol a Pedro de chico le gustaba nadar en el arroyo, fue buen alumno y la madre le elogia la memoria y la agilidad mental: "Saca las cuentas en el aire. Con lo que escuchaba en la clase le alcanzaba para que le fuera bien".

Al ídolo rochense le gusta Falta y Resto. A su mamá Contrafarsa. Pedro admira a Ronaldo así que se tuvo que bancar a su madre, que lo gastó cuando a Ronaldinho le dieron el Balón de Oro el otro día. En la ciudad quieren que alguien le diga a Tabaré Vázquez que el que le regaló la camiseta de Rocha durante su campaña fue Pedro Cardoso.

Con facilidad para la electrónica, Pedro ha tenido que arreglar varias radios después de reventarlas contra la pared sufriendo por Peñarol. No fue este año por supuesto. Según dicen, el técnico de Peñarol no quiso al delantero símbolo de Rocha. Tiene las rodillas hechas pelota, dicen que dijo.

Entonces en la hinchada celeste nació una bandera que hoy lucirán ante Peñarol: "Morena, ¿ahora lo conocés a Pedro Cardoso?

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