La propuesta del ex presidente Jorge Batlle de que los partidos de oposición acuerden algunos puntos programáticos antes de las elecciones, recibió apoyo y rechazo entre los destinatarios.
En el Partido Nacional hubo rechazo de parte de Alianza Nacional y Correntada Wilsonista, y un llamado a estudiarla con detenimiento por parte del Herrerismo. Entre los colorados, las reacciones fueron similares.
El senador Jorge Larrañaga (Alianza Nacional) dijo a El País que siente un "enorme respeto" por el ex presidente Batlle, a quien le "tocó bailar con la más fea" en la crisis de 2002, pero que no comparte su idea de que los partidos de oposición alcancen acuerdos programáticos previos a las elecciones de octubre de 2009. "No estoy de acuerdo con hacer un frente de derecha contra un frente de izquierda", sostuvo Larrañaga.
"Nuestro Partido Nacional es una alternativa en positivo, que no debe entrar en un proceso de asociación con otros partidos. La reforma constitucional de 1996 prevé claramente que entre la primera y la segunda vuelta se puedan hacer acuerdos políticos entre distintos partidos que tengan afinidades para, precisamente, enfrentar las contingencias de la segunda vuelta electoral", agregó.
Larrañaga, que aclaró que hablaba a título personal, dijo que "nunca" fue partidario de las "familias ideológicas", sin perjuicio de que puedan analizarse algunos puntos en común. E insistió: "Las normas constitucionales permiten, entre la primera y segunda vuelta electoral, los entendimientos suprapartidarios".
Desde el Herrerismo, el ex presidente Luis Alberto Lacalle marcó un matiz respecto a la posición de Larrañaga.
Lacalle dijo que la propuesta de Batlle debe ser "escuchada con respeto y analizada con detenimiento", porque procura que en "temas esenciales, como la seguridad y la energía, los partidos que no son de gobierno busquen puntos conceptuales coincidentes para que la gente sepa que cualquiera que sea el que triunfe habrá una voluntad inequívoca de llevarlos adelante en ese sentido".
Lacalle aclaró que como la legislación uruguaya no permite las alianzas políticas entre partidos, habría que mantener "un cierto matiz respecto a cómo se llevarían a cabo esas metas para que cada partido pueda presentarlas de manera distinta". "Es una idea que la veo bienvenida, porque implica que por encima de las diferencias, hay puntos de articulación", dijo Lacalle.
El diputado de Correntada Wilsonista Alvaro Delgado, en tanto, se manifestó en contra de la idea de Batlle. "No comparto las propuestas que dividen el país en dos, me parecen poco conducentes. El Partido Nacional seguramente gane el balotaje y lo que tiene que hacer es tender puentes con la sociedad para generar políticas de Estado", dijo Delgado.
En el Partido Colorado, el Foro Batllista adoptó una actitud de cautela y espera que Batlle mueva sus cartas para opinar. De todos modos, el ex presidente Julio María Sanguinetti, dijo el miércoles que la propuesta es "constructiva" y "positiva".
A Pedro Bordaberry, precandidato de Vamos Uruguay y ex ministro de Turismo del gobierno de Batlle, la idea no le pareció buena. "No es bueno que se llamen a acuerdos con exclusiones de partidos, de personas y también de temas. ¿Por qué excluir a (Danilo) Astori que está a favor de un TLC con Estados Unidos? Me parece que es más de esas cosas de fuego de artificio que explotan un día y después no quedan en nada", dijo Bordaberry.
Desde el Partido Independiente, el diputado Iván Posada, opinó que la propuesta de Batlle "cae en la misma política que desarrolla el Frente Amplio desde el gobierno", de "profundizar las diferencias".
El presidente de la Unión Cívica, Aldo Lamorte, consideró buena la idea de Batlle y valoró que la misma abre una instancia de diálogo. De todos modos, dijo que "están pesando temas electorales".
Concertación previo a la elección
El miércoles al hablar en el almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing, el ex presidente Jorge Batlle propuso que los partidos de oposición alcancen una "concertación" en cinco puntos básicos: política exterior, seguridad, educación, eliminación del IRPF y energía.
Batlle adelantó que la próxima semana iniciará una ronda con los líderes del Partido Nacional, Partido Colorado, Partido Independiente y Unión Cívica a fin de presentar su propuesta.
La idea de Batlle fue recibida con ironía en filas del Frente Amplio. El vicepresidente Rodolfo Nin Novoa dijo ayer a El País en Canelones que si los partidos de oposición "piensan lo mismo, actúan igual, votan las mismas cosas, tienen la misma propuesta, sería bueno que tuvieran un mismo partido" y se "juntaran todos".