El senador Julio María Sanguinetti expresó su preocupación por el futuro de las esculturas del parque del Edificio Libertad, ex sede del Poder Ejecutivo, y de la decoración en madera en el hall del Edificio Independencia.
En la media hora previa de la sesión de ayer en el Senado, Sanguinetti habló de "dos serias preocupaciones sobre el patrimonio artístico y patrimonial" del Uruguay, y definió el parque del Edificio Libertad como "la mayor riqueza escultórica del país".
El Edificio Libertad, construido por la dictadura (1973-1985) para el Ministerio de Defensa, fue utilizado por los presidentes democráticos co-mo sede del Poder Ejecutivo. Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000), Luis Alberto Lacalle (1990-1995) y Jorge Batlle (2000-2005) instalaron sus despachos en el séptimo piso.
El presidente Tabaré Váz-quez dispuso que el Edificio Libertad pase a la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) y que su nuevo destino sea un hospital de agudos (traumatología). En cuanto al Edificio Independencia, la idea del presidente es que se transforme en un museo y que allí sean trasladados los restos de José Artigas, hoy en el mausoleo de Plaza Independencia.
Ayer en el Senado, Sanguinetti manifestó su preocupación por el estado de las esculturas en el parque del Edificio Libertad, que comenzó a construir durante su primera Presidencia y lo terminó en la segunda, cuando en oportunidad de su centenario el Banco República financió la instalación de las obras. Todos los artistas donaron sus obras para el parque.
"Allí están todos los grandes artistas uruguayos del siglo XX", dijo Sanguinetti, entre ellos la única escultura de Gonzalo Fonseca, y obras de Pablo Atchugarry, Mario Lorieto, Nelson Ramos, María Freire, Ricardo Pascale, Francisco Matto y Germán Cabrera, entre otros.
descuidado. Sanguinetti di-jo que le "preocupa mucho lo que está ocurriendo (con esas obras), más ahora cuando se está cambiando el destino del edificio". Agregó que no se ha cuidado el parque, que hoy presenta el césped mal cortado, lámparas rotas y la luz de neón azul que iluminaba el monumento a Luis Batlle Berres sin funcionar. "La obra de Matto está rota y los carteles indicadores volaron todos", relató Sanguinetti a El País.
Con respecto al Edificio Independencia, Sanguinetti indicó que "se ha hablado despectivamente de que hay que quitarle las maderas, como si fuera algo agresivo", en referencia a la decoración que luce a la entrada. "Lo que no se dice -agregó- es que esa decoración en madera la hizo un gran artista uruguayo como Manuel Espínola Gómez".
"Se hizo una decoración de vanguardia, que a algunos les podrá gustar y a otros no, como toda obra de vanguardia", remató.