Por tercera vez, hoy se casa la duquesa de Alba

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La boda de España

La riquísima duquesa de Alba, excéntrica octogenaria y la aristócrata con más títulos del mundo, se casa hoy en Sevilla con un funcionario 25 años más joven que ella, tras superar la oposición de sus seis hijos al repartir en julio su jugosa herencia. Sólo la familia y unos pocos allegados -entre 30 y 60 invitados- asistirán a la ceremonia en la capilla del Palacio de las Dueñas, un lujoso cortijo construido en los siglos XV y XVI en el corazón de Sevilla, propiedad de la familia de Alba. El novio ya se ha instalado en el palacio.

MÁBEL GALAZ | EL PAIS DE MADRID

Sesenta y cuatro años han pa-sado desde que Cayetana de Alba se casó por primera vez. La muchachita que aceptaba un matrimonio planeado por su padre, el entonces duque de Alba, con Luis Martínez de Irujo es ahora a sus 85 años una novia ilusionada porque va casarse con el hombre que quiere tras sortear decenas de obstáculos. Una boda por amor, cuentan sus protagonistas, por interés para los malpensados y, en cualquier caso, una unión poco común. Su primera boda y ésta tienen algo en común: Sevilla, la ciudad en la que la duquesa ha vivido los últimos años y donde se instalará con Alfonso Díez.

En la catedral de Sevilla, el 12 de octubre de 1947, Cayetana Fitz-James Stuart contraía matrimonio con el aristócrata Luis Martínez de Irujo, en un enlace al gusto del padre de la duquesa. Los periódicos de la época fijan en 20 millones de pesetas el coste de la ceremonia. Idéntica cantidad de dinero donó el duque de Alba a obras benéficas. Los padrinos, por representación, fueron dos grandes exiliados: la reina Victoria Eugenia y su hijo, el conde de Barcelona. El tradicional traje de novia fue obra de Flora Villarreal, una modista que tenía su estudio en Madrid y adaptaba modelos de grandes firmas francesas.

Treinta y un años después, el 16 de enero de 1978, Cayetana dejaba de ser viuda para casarse con Jesús Aguirre, entonces director general de Música y antes cura rojo, que dejó su oficio a causa de una crisis de sacerdocio, no de fe.

A diferencia de su primera boda con Luis Martínez de Irujo, esta segunda con Jesús Aguirre fue sencilla y celebrada en el palacio de Liria. Cayetana, que ya había cumplido los 50 años, se vistió con un traje beige de André Lang. Como padrino actuó Carlos, duque de Huéscar, hijo mayor y heredero de la Casa. Madrina fue la madre de Jesús, Carmen Ortiz de Zárate. Ofició la ceremonia el padre José María Martín Patino.

La historia del tercer enlace de la duquesa ha comenzado a escribirse. El novio ya está en Sevilla. El viernes fue su último día de trabajo como funcionario de la Seguridad Social. Tras 30 años, se marchó sin despedirse de sus compañeros. Lo hizo con sigilo para no dar que hablar, dicen los suyos. Pocas horas después tomó un AVE a Sevilla. La pareja fue vista el sábado con Eugenia Martínez de Irujo, hija menor de la duquesa, en un concierto que Monserrat Caballé ofreció en el teatro de la Maestranza. Era la primera vez que Eugenia se dejaba ver con el que va a ser su padrastro.

De momento, el futuro duque de Alba está instalado en Dueñas, pero antes del enlace se trasladará con sus hermanos a un hotel cercano, de donde saldrá vestido con un chaqué gris para convertirse en duque de Alba.

Durante todo el fin de semana la pareja ha recibido a muchos amigos, esos que no están invitados a la boda, pues ella desea una ceremonia discreta a la que solo se ha convocado a una veintena de personas.

Alrededor de Dueñas ya se están tomando medidas ante la expectativa que ha levantado el enlace. La boda se celebrará a la una y está previsto que el nuevo matrimonio salga a saludar.

Gazpacho y arroz con leche

Sólo el fotógrafo oficial de la duquesa podrá inmortalizar durante la ceremonia a María del Rosario Cayetana Fitz-James-Stuart, de 85 años, con su vestido de novia diseñado por la casa española Victorio & Lucchino. Ayer, los dos modistos salieron satisfechos del Palacio de las Dueñas tras hacer los últimos retoques al vestido.

"Todo muy bien, la duquesa está contenta", declararon a los periodistas. Negándose a dar más detalles del traje, revelaron sin embargo que las flores para la ceremonia serán rosas y blancas. Un repartidor, con un enorme ramo de flores, también cruzó la verja del palacio.

La tradición española y las predilecciones de la novia inspirarán el menú del banquete de bodas: gazpacho, arroz picante con langostinos, solomillo Wellington y arroz con leche.

Los vendedores de recuerdos hacen el agosto con esta mediática boda de un personaje excéntrico pero apreciado por la mayoría de españoles.

"Hemos vendido mucho", afirmaba el martes Juan Carlos Ramos, propietario de la tienda de souvenirs De Triana, en el popular barrio del mismo nombre, donde los compradores le quitaban de las manos camisetas, pelucas y caretas con la cara de la duquesa.

El patrimonio de la duquesa, que según el libro Guinness de los Récords es la noble con más títulos del planeta, está estimado por la prensa española entre 600 millones y 3.500 millones de euros. Para calmar las fuertes reticencias de sus seis hijos a su boda con Díez, la duquesa decidió en julio repartir su herencia en vida.

Convencida de que su novio no se ve atraído por su dinero, la duquesa afirmó en septiembre en entrevista con la revista ¡Hola!: "Desde el principio ha dicho que estaba enamorado no de los títulos sino de la mujer que estaba en posesión de ellos". (AFP)

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