El contenido del discurso del comandante en jefe del Ejército, Santiago Pomoli, pronunciado el lunes 2 al asumir su cargo, generó reacciones de desaprobación de la izquierda y despertó el apoyo de blancos y colorados.
"Quiero analizar detenidamente el contenido de cada una de las alocuciones. Por eso pedí los documentos al Ministerio de Defensa", dijo ayer el senador Eleuterio Fernández Huidobro, del Movimiento de Participación Popular (MPP).
El legislador frenteamplista, que preside la comisión de Defensa Nacional del Senado, declaró a El Espectador que está preocupado por el tono de los discursos de los nuevos jefes castrenses.
Por su parte, el intendente de Montevideo, Mariano Arana, dijo que le dio "asco" ver en los actos al ex presidente de facto, Gregorio Alvarez, y al oficial retirado José Gavazzo. Al respecto, el ministro de Defensa Nacional, Yamandú Fau, aclaró que la cartera no tiene responsabilidad sobre las invitaciones. Dijo que eran resorte exclusivo de los comandos.
NADA CAMBIARA. Una visión de apoyo pleno trasmitió el diputado de Fuerza Nueva Colorada (FNC), Daniel García Pintos, al comentar que fue "positivo y contundente" el mensaje de Pomoli. "Estamos de acuerdo: hay que terminar con este revisionismo. Porque si no, nunca más vamos a dar vuelta la página de la historia. Las Fuerzas Armadas están a favor del respeto a las leyes, a la Constitución y a la ley de caducidad. Es otra ley de amnistía y los que no lo quieran entender, no sé, porque no va a cambiar absolutamente nada. Las cosas están claras".
Para los blancos del Herrerismo, la intervención de Pomoli es compartible. "Está en la línea de lo que el Ejército propone, que es superar el pasado. El discurso refleja la buena voluntad que el Ejército desde 1985 a la fecha ha tenido para colaborar en el mantenimiento de la institucionalidad. El tono del discurso ha sido correcto", afirmó a El País el diputado Gustavo Penadés.
"La ley de caducidad estableció un punto final que debe ser respetado", sostuvo el legislador.
Al senador del Nuevo Espacio, Rafael Michelini, no le sorprendieron los dichos del nuevo jerarca militar. "A mí no me sorprende, es la misma política que se ha aplicado hasta ahora. Es negar la realidad", declaró ayer.
"No hay una respuesta de parte del Ejército y ni de parte del gobierno para ver si los cuarteles son lugares para ser cementerios clandestinos o mantener restos humanos, sin verificación real de qué es lo que existe en esos sitios que se marcan".
Los familiares esperan
Los familiares de desaparecidos esperan que un eventual triunfo de la izquierda en las próximas elecciones les permita continuar con las investigaciones.
"Con este gobierno y estos militares yo no tengo ninguna expectativa de localizar los restos de mi hijo", dijo Luz Ibarburu, portavoz de la Asociación de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos-Desaparecidos.
La postura del gobierno uruguayo y de los militares sobre el asunto "no se ha modificado en nada", afirmó Ibarburu a la Agencia EFE.
Sin embargo, espera que la situación "pueda cambiar" el próximo año, si el Frente Amplio gana las elecciones del mes de octubre.