Por Rosina De Armas
En menos de media hora, Gustavo Leal pasó de testigo a indagado en el caso Astesiano. El exdirector de Convivencia y Seguridad Ciudadana del Ministerio del Interior salió de la sede de la Fiscalía el jueves sin hacer declaraciones a la prensa, luego de reunirse con la fiscal a cargo del caso, Gabriela Fossati.
Después de que Leal prometiera el lunes que “sorprendería” con su versión, este giro en la trama desconcertó a la coalición de izquierda. Algunos dirigentes reconocieron a El País que se enteraron por la prensa, luego de que El Observador informara sobre la indagatoria.
Y a pesar de que todos los sectores coinciden en que el foco ahora debería estar puesto en el gobierno y no en su referente de seguridad pública, varias fuentes indicaron que hay un “malestar generalizado” puertas adentro. Estos reparos tienen que ver, sobre todo, con la forma en que el sociólogo podría haber dejado parada a la fuerza política, que no estaba al tanto de su visita a la familia del exjefe de la custodia presidencial, Alejandro Astesiano. El encuentro en Barra do Chui, Brasil, desencadenó que Fossati pusiera la lupa sobre Leal y el inicio de una investigación a cargo de Asuntos Internos.
Ya cuando El Observador dio a conocer la citación como testigo, el domingo pasado, algunos dirigentes se habían desmarcado públicamente de Leal, subrayando que la reunión no había sido una iniciativa del partido.
A raíz del ruido, el jueves de tarde el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, convocó con poca anticipación a una reunión de la que participaron los referentes de los sectores que integran el Secretariado Ejecutivo. Según supo El País, allí se interiorizaron sobre el caso y debatieron el camino a seguir dirigentes como Alejandro Sánchez (Movimiento de Participación Popular), Mario Bergara (Fuerza Renovadora), José Carlos Mahía (Asamblea Uruguay), Rafael Michelini (Nuevo Espacio), Ana Olivera (Partido Comunista), Daniela Brandon (Partido Socialista), Adriana Barrios (Vertiente Artiguista) y Pablo Álvarez (PAR).
Los dirigentes coincidieron en que Pereira debía ser el único vocero sobre este tema y que tendría que apuntar a la responsabilidad política del gobierno por el caso Astesiano. Con ello se buscó que “no se abrieran flancos” sobre la postura del partido ante la opinión pública, coincidieron diversas fuentes.
Tras conocer la versión de Leal a través de Pereira, los delegados también se pusieron de acuerdo en que deberían salir a dar explicaciones “con la verdad”. Es decir: contar que el sociólogo no había consultado a la fuerza política. Y que, estando en Maldonado, se había enterado por allegados de que los Astesiano quería hablar con la oposición, pero que jamás les ofreció una compensación.
Especialmente, los delegados subrayaron que debería quedar claro que la visita de Leal había sido “a título personal”, teniendo en cuenta que aún había algunas interrogantes sin responder.
“Fue un error muy grande”
Danilo Astori, exvicepresidente y líder de Asamblea Uruguay, consideró que Leal cometió “un error muy grande” al visitar a la familia Astesiano. “Contribuyó a confundir las cosas” y perjudicó “el análisis de este tema y sus consecuencias”, dijo en una entrevista con el programa 12 PM de Azul FM ayer. Para el exsenador, la acción de Leal condujo a “mayores dificultades para que el país vuelva a concentrarse en los temas fundamentales”. “Veremos cómo superar” el asunto, agregó.
En parte, el lineamiento fue seguido al pie de la letra por el presidente frenteamplista al hablar con la prensa en la Huella de Seregni. No obstante, tras este intercambio de 18 minutos, generó malestar que el titular fuera que el FA “respaldaba” a Leal, cuando se había hecho hincapié en marcar que había actuado en solitario.
En la reunión, algunos dirigentes consideraron que el Frente Amplio debería haberse desmarcado de la visita apenas se supo de la citación de Fossati, en vez de esperar hasta el jueves. “Al no salir a tiempo, le dimos margen al gobierno para posicionarse”, sostuvo un dirigente frenteamplista.
También se cuestionó que el partido tuviera que ponerse “a la defensiva” después de semanas de jugar de atacante con el caso Astesiano. Especialmente, en la semana que el excustodio fue condenado por cuatro delitos, entre ellos, asociación para delinquir.
Es probable que el tema se retome el próximo miércoles, cuando sesionará formalmente el Secretariado Ejecutivo. De cara a ese encuentro, hay quienes maduran la idea de que Leal debería dar un paso al costado voluntariamente, aunque no resolvieron si lo plantearán.
La mayoría de las fuentes, sin embargo, rechazó esta opción. Más allá de las diferencias sobre cuán oportuna fue la visita, sostuvieron que Leal no cometió ningún delito al reunirse con los Astesiano y que el FA necesita ir contra el gobierno. Esta fue la postura que Pereira dejó clara en la rueda de prensa, cuando subrayó que el Frente Amplio no permitirá que se tape con Leal “un problema de corrupción al lado del presidente” Luis Lacalle Pou.
La oposición apunta contra Delgado
Tanto el señalamiento de que Leal actuó en solitario como el pedido de que el gobierno se haga cargo marcaron el tono ayer.
Por ejemplo, en un acto de Convocatoria Seregnista Progresistas en Florida, Bergara señaló que Pereira había sido “bastante claro” al explicitar que la visita del sociólogo había sido “estrictamente a título personal”. “Fue un hecho inconveniente, que no contribuyó a cómo venía el proceso político”, reconoció. Pero precisó: “También hay que decir que no nos explicamos por dónde puede haber un delito por el hecho de que un ciudadano vaya a hablarle a otro, que ni siquiera está indagado”.
El legislador subrayó que es Álvaro Delgado, secretario de Presidencia, quien debería dar explicaciones tras la salida pública de Raúl Carlos Astesiano. El hermano del excustodio aseguró a Telemundo que el jerarca se había reunido con inversores rusos que pretendían comprar un frigorífico, pero luego lo negó ante la Fiscalía. Bergara señaló que, de ser así, sería Delgado quien estaría mintiendo y obstruyendo a la Justicia. Por su parte, Sánchez señaló que es “raro” que el único político indagado sea de la oposición.