CRÍTICAS DE DISTINTO ORIGEN

Un solo Uruguay se suma con fuerza a los críticos de “UPM 2”

La ministra Muñoz criticó a los ruralistas; el 24 de agosto presentan firmas contra la pastera.

Vías para UPM. El gobierno apuesta a dejar su impronta con una tercera planta de celulosa. Foto: Darwin Borrelli.
Gobierno apuesta a dejar su impronta con una tercera planta de celulosa. Foto: D. Borrelli.

El movimiento Un solo Uruguay, que comenzó a andar en enero reclamando una mejora de la competitividad del sector agropecuario, agudizó su perfil de duro crítico del gobierno y está coordinando acciones con referentes ambientalistas para pedir que quede rescindido el contrato que Uruguay firmó con UPM para que construya su segunda planta de celulosa. Esto ya motivó la reacción del gobierno y la ministra de Educación, María Julia Muñoz, criticó a Un Solo Uruguay por considerar que se extralimitó de sus reivindicaciones originales.

El 24 de agosto, a las 11:00 de la mañana los ambientalistas y Un Solo Uruguay presentarán en la Torre Ejecutiva cientos de firmas con la petición para que se rescinda el acuerdo, adelantó a El País el referente del Movimiento “Uruguay sustentable” (Movus), Raúl Viñas. El activista dijo que “Uruguay no gana un peso con el contrato y el proyecto no genera el empleo que se dice”. Viñas objeta que Uruguay se comprometa a voluminosas inversiones sin tener la certeza de que el proyecto de la empresa se vaya a concretar finalmente. Y cuestionó que se le haya concedido una zona franca a la empresa.

Muñoz estuvo el sábado en la ciudad de Dolores para la inauguración de un centro MEC. En la localidad también había integrantes del movimiento “anti UPM” a los que cuestionó. “Creo que tanto la primera planta como este otro proyecto le dan al país posibilidades de desarrollo muy importantes. Me llama la atención que un movimiento que nace para mejorar las actividades agropecuarias del país, ahora termine ocupándose de la instalación de otros emprendimientos qué van a dar trabajo a los uruguayos. Creo que cada vez más se dibuja como un movimiento político en contra del gobierno (más) que un movimiento a favor de los uruguayos y de la integración por un solo Uruguay” expresó Muñoz. “Por un solo Uruguay, sin explotados ni explotadores, sin discriminación de razas, de sexos, yo he luchado siempre. Esa es una consigna que no les pertenece a unos pocos. Es una consigna por la cual luchamos muchos y es una utopía a la que queremos llegar muchas y muchos uruguayos”, agregó la ministra.

Viñas consideró que la ministra actuó más “como operadora política, más que como buena oriental, y trata de politizar estas cosas, en un tema del que no sabe nada”. Según Viñas, faltan estudios “serios” del impacto económico que tendrá el proyecto y advirtió que incrementará el endeudamiento que tiene el país. Dijo que espera que un pedido de informes que hizo el diputado del Partido Independiente, Iván Posada, arroje un poco de luz sobre el tema. También dijo que es inédito que un Estado le otorgue a una empresa extranjera una zona franca para procesar productos locales. “Estamos en contra de la forestación masiva, exonerada de todos los impuestos”, agregó.

Involucrados.

Un Solo Uruguay se ha involucrado fuertemente en la campaña y de hecho los comunicados que anuncian las charlas de técnicos en contra del contrato tienen su logo. El movimiento alquiló, por ejemplo, un salón en el centro de la ciudad de Minas en el que se realizó una charla el pasado fin de semana. Ya ha habido reuniones en San Jacinto, Melo y Minas y habrá una el 15 en Colonia y el 18 otra en Rivera. Viñas reconoció la alianza con “Un Solo Uruguay”. “Nos estamos potenciando, estamos coordinados”, explicó con referencia a “Un solo Uruguay” que “ayuda con la difusión”. Los activistas contra la segunda planta, que comenzaría a construirse el año próximo, coordinan a través de una página de Facebook llamada “UPM 2, no”.

Guillermo Franchi, uno de los portavoces de Un solo Uruguay, dijo a El País que la solicitud de rescisión se hará basándose en el artículo 30 de la Constitución (que establece el “derecho de petición) porque “estamos contra el contrato, no contra la empresa” Criticó que “en un momento en que se viene descalabrando el sector productivo por un problema de costos todos los esfuerzos van hacia un solo emprendimiento”. Franchi opina también que el acuerdo con UPM debería pasar por el Parlamento. En su opinión, la inversión uruguaya debe tener “igualdad de condiciones” con la extranjera y mencionó la mala situación del sector arrocero, del lácteo y de la agricultura de secano. “No estamos en contra de que se cree empleos pero no a este costo, porque serían los empleos más caros de la historia. No nos parece lógico”, sostuvo Franchi. El portavoz de Un solo Uruguay aseguró que no le preocupan las críticas de Muñoz en la medida en que el grupo ya no espera mucho del gobierno que, sostiene, no ha dado respuestas. “Nos trataron como un actor partidario cuando está claro que no lo somos y solamente se instalaron dos meses de trabajo que no generaron nada”, señaló. Un solo Uruguay también se opone a que la inclusión financiera sea de carácter obligatorio,

Gustavo Melazzi, economista y docente, advirtió que “fuera de la etapa de la construcción, el empleo directo en la fase operativa (de UPM) no llegará a los 500 trabajadores”.

“¿Cuánto ganará UPM en 20 años? Descontando la inversión, obtendrá ganancias por US$ 13.500 millones que se los llevaran al exterior. Nosotros, todos los uruguayos, invertimos US$ 1850 millones y no nos queda nada de ganancia” aseguró Melazzi. Haciendo un paralelismo con otros sectores de la economía, aseguró que si ese dinero el país resolviera invertirlo en viviendas a través de un programa a 20 años, generaría anualmente 10.000 empleos en la construcción.

“Es un contrato absolutamente leonino. Sin contabilizar todo, solo citando el ferrocarril y el contrato eléctrico que obliga a comprar energía por US$1450 millones a lo largo de 20 años, ( sostenemos que no es necesario), Uruguay estará invirtiendo cerca del 50% del total y a cambio de esto prácticamente no obtiene nada; por eso el asunto es inaceptable”, sostuvo Melazzi.

El abogado Hoenir Sarthou también participa en las charlas en las que se cuestiona a UPM.

“Dado que UPM operará en régimen de zona franca, casi no pagará impuestos, ni siquiera por exportar. Pero, en los papeles, Uruguay aparecerá exportando miles de millones de dólares, que servirán para seguir pidiendo dinero prestado a cuenta de unas ganancias que no tenemos ni tendremos”, advirtió en una columna que publicó en “Voces”.

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