Rafael Porzecanski, director de Opción Consultores, respondió a los dichos del presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, quien cuestionó los resultados de la última encuesta de su firma que indican que solo uno de cada cinco uruguayos aprueba la gestión del gobierno de Yamandú Orsi.
"Hay evidencia internacional de que diferentes gobiernos han tenido pisos de aprobación bastante menores que los que estamos teniendo", dijo Porzecanski en entrevista con En Clave País. "Por ejemplo Dina Boluarte en Perú ha llegado a estar en algunas mediciones por debajo del 5% de aprobación", planteó, y luego recordó un caso uruguayo: "Jorge Batlle, en el marco de la crisis de 2002, llegó con niveles de aprobación a 2004, cuando el país ya se estaba recuperando, más bien cercanos al 10% según mediciones de colegas".
Así las cosas, Porzecanski ratificó los datos de su encuesta y señaló que "no es lo habitual pero es perfectamente posible" que el gobierno tenga 19% de aprobación. Agregó que "no es esta medición" la única que marca un nivel tan bajo de aprobación, ya que la anterior, correspondiente al segundo trimestre del año, indicaba 20%, lo que explica que la cifra "está estabilizada".
El director de Opción manifestó que la metodología de la firma "es exactamente la misma desde hace muchos años".
Pereira había considerado, horas antes, que "esta última encuesta" debe "tener alguna falla", aunque no atribuyó "intencionalidad". "Cada tantas encuestas, hay algunas que fallan" y "eso le pude pasar a cualquier encuestador", indicó en diálogo con Informativo Sarandí (AM 690) y cuestionó específicamente la cifra de aprobación del gobierno de Orsi, que es de 19% según el estudio de Opción (3% de la población evalúa la gestión como muy buena y 16% la evalúa como buena): "No creo que niveles de 19% sean posibles".
Por qué el gobierno tiene baja aprobación
El director de la consultora indicó que desde el inicio del gobierno "el cambio más relevante es el crecimiento de la desaprobación", que pasó de 19% en la primera medición a 57% en la más reciente, presentada este miércoles: "Es constante trimestre a trimestre". La aprobación también cae pero en menor medida: era de 30% en el primer estudio y actualmente es de 19%.
Porzecanski afirmó que no hay un único evento para explicar la caída. "Esta es la primera encuesta que se realiza a posteriori de que la polémica de la camioneta se instale", dijo, pero agregó que no hay elementos para creer que el crecimiento de la desaprobación esté directamente vinculado a ello.
"No hay un tema de un affaire o una polémica concreta. Hay una situación estructural del gobierno", explicó, y entonces dio algunas "hipótesis" que surgen del "terreno interpretativo". La primera es que "hay una crisis de liderazgo" porque "a una parte relevante de la ciudadanía le está costando sintonizar con el modo en que el gobierno se conduce". Reparó en que esto no implica que Orsi no sea líder, sino que "no le está siendo fácil conectar" desde su rol de liderazgo presidencial con la ciudadanía.
En segundo lugar, "la ciudadanía tiene algunas preocupaciones centrales que no han variado demasiado a lo largo del tiempo", como temas económicos vinculados al empleo y a los ingresos, y "los temas de seguridad y la gente en situación de calle". "En ninguno de esos tres temas la gente está contenta. Son tres déficit de imagen importantes para el gobierno", sentenció.
Por último, el gobierno tiene un problema "al interior del electorado oficialista" porque "le está costando conectar con una parte importante del Frente Amplio", algo que tiene que ver con la postura que ha tomado en distintos temas de política internacional así como en cuestiones locales. En este último caso planteó el reclamo de los sectores de izquierda para gravar más a los ricos, algo que el gobierno de momento ha descartado. "Solo cuatro de cada diez frenteamplistas dice que es buena o muy buena la gestión. Allí está el dato más impactante", concluyó.
Sin embargo, Porzecanski matizó que estos son datos referidos a la aprobación de gobierno y que la aprobación de presidente "es un poco superior": 22% lo aprueba y 50% lo desaprueba. Si bien en este caso los números son mejores, "la tendencia de deterioro también ocurre".
¿La Coalición Republicana debe unirse?
Consultado acerca de si, en base a sus estudios, la Coalición Republicana debería unirse en las elecciones de 2029, Porzecanski respondió: "Si fuera tan claro desde el punto de vista estratégico ya estaría la decisión tomada. Si no está, es porque es una decisión fina, difícil, que requiere olfato y riesgo".
Recalcó que comparecer por separado con distintos candidatos en octubre tiene "la ventaja de la diversidad", pero "eso tiene costos" y el primero de ellos es que "no acumulan lo mismo a nivel parlamentario", y en segundo lugar "es más difícil instalar una marca" para noviembre si la alianza se forma "faltando un mes para el balotaje".
"Está claro que hay un costo de entrada. La decisión es si ese costo se puede atenuar, compensar con una determinada estrategia de posicionamiento de la Coalición Republicana", sentenció.