CAMBIO DE MANDO 

Luis Lacalle Pou volvió a Uruguay esta madrugada

Durante el viaje de Lacalle Pou, la vicepresidenta Beatriz Argimón quedó en su lugar, hecho que ocurre por primera vez desde el 1° de marzo de 2020, cuando asumieron en sus cargos.

Luis Lacalle Pou regresa a Uruguay. Foto: Presidencia
Luis Lacalle Pou regresa a Uruguay. Foto: Presidencia

Tras una intensa gira internacional, que se convirtió en su primera salida de Uruguay por más de 48 horas, el presidente Luis Lacalle Pou retornó a su país sobre la mañana de este viernes. Apenas arribó, el mandatario realizó el correspondiente cambio de mando con la vicepresidenta de la República Beatriz Argimón, quien se desempeñaba como presidenta interina hasta la llegada del presidente a Uruguay. 

Tal y como puede constatarse mediante las redes de Lacalle Pou, durante la firma del cambio de mando puede observarse la presencia del secretario de Presidencia Álvaro Delgado y también del canciller, Francisco Bustillo, quien acompañó al presidente durante su gira internacional.

Desde el 16 al 18 de este mes, el mandatario participó de la VI Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que tuvo lugar en la Ciudad de México. Y luego, del 21 al 24, del Segmento de Alto Nivel del 76º período de sesiones de la Asamblea General de la Naciones Unidas, que tuvo lugar en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos.

En la reunión de la Celac, el discurso del mandatario, que duró poco más de cuatro minutos, alcanzó para generar un gran torbellino internacional. Es que Lacalle Pou decidió apuntar de forma directa a Cuba, Nicaragua y Venezuela, a cuyos gobiernos definió como dictaduras.

“Cuando uno ve que en países no hay una democracia plena, que no se respeta la separación de poderes. Cuando desde el poder se usa el aparato represor para acallar las propuestas. Cuando se encarcela a opositores. Cuando no se respetan los derechos humanos… Nosotros, en esta voz, tranquila pero firme, debemos decir con preocupación que vemos gravemente lo que ocurre en Cuba, en Nicaragua y en Venezuela”, dijo el presidente uruguayo.

Lo que generó reacciones en los otros presidentes. Por un lado, el presidente de Venezuela Nicolás Maduro invitó a debatir al mandatario uruguayo sobre "democracia", "libertades", "resistencia", y "revolución". El cubano Díaz Canel le retrucó que al acusar de Cuba de dictadura mostraba “desconocimiento de la realidad”. “El coraje y la libertad del pueblo cubano se han demostrado durante seis décadas ante la agresión y el bloqueo de Estados Unidos, obstáculo fundamental para avanzar en nuestro desarrollo y que el presidente Lacalle no mencionó”, afirmó.

“Escuche usted a su pueblo que recogió más de 700.000 firmas contra la ley urgente que usted impuso y que cambió las condiciones para ajustar precios de combustibles, desalojos, disminuir el rol de las empresas públicas y modificar el proceso penal; en realidad un paquetazo neoliberal”, sentenció Díaz Canel.

A lo que Lacalle respondió: “El presidente de Cuba utiliza argumentos de mi Nación, que no comparto y no son ciertos. Sí hay algo que es cierto: en mi país por suerte la oposición puede juntar firmas y tiene resortes democráticos para quejarse. Esa es la gran diferencia con el régimen cubano”, dijo y citó la canción de resistencia cubana “Patria y Vida”: “Que no siga corriendo la sangre, por querer pensar diferente, ¿quién le dijo que Cuba es de ustedes? Si Cuba es de toda mi gente”, concluyó.

Lacalle Pou pidió la palabra y volvió a responder. “El presidente de Cuba utiliza argumentos de mi Nación, que no comparto y no son ciertos. Sí hay algo que es cierto: en mi país por suerte la oposición puede juntar firmas y tiene resortes democráticos para quejarse. Esa es la gran diferencia con el régimen cubano”, dijo y citó la canción de resistencia cubana “Patria y Vida”: “Que no siga corriendo la sangre, por querer pensar diferente, ¿quién le dijo que Cuba es de ustedes? Si Cuba es de toda mi gente”, concluyó.

Pero esta no fue la única exposición del mandatario, ya que el pasado miércoles también realizó su primer discurso presencial ante la Asamblea de las Naciones Unidas.

En casi 10 minutos, el jefe de Estado uruguayo desarrolló tres grandes ideas de libertad. En primer lugar denunció el “suministro deficitario y no equitativo” de vacunas a nivel mundial para combatir el COVID-19.

En segundo término pidió evitar el proteccionismo y la libertad comercial para que los países, en concreto Uruguay, puedan mejorar su economía y generar bienestar para sus habitantes.

Y por último, con la expectativa generada por su anterior exposición en el foro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), se refirió las violaciones a los derechos humanos de gobiernos que tenían representantes en la asamblea a la que se dirigió. Su discurso, sin embargo, tuvo un tono diferente.

A su vez, tras su llegada en la mañana de este viernes, el canciller Bustillo reafirmó esa idea y dijo que las negociaciones y la posible concreción de un Tratado de Libre Comercio con China (TLC) despertó “el interés de los Estados Unidos”, y luego agregó que el país norteamericano “no quiere quedar rezagado”.

“Todo lo contrario a lo que uno podía imaginar, esto ha despertado el interés de los Estados Unidos, también porque todos sabemos que en esta nueva reconfiguración del tablero internacional, en esta puja que de alguna forma u otra se ha venido instalando entre China y los Estados Unidos, definitivamente Estados Unidos no quiere quedar rezagado tampoco", aseguró este viernes tras ser consultado por la prensa.

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