CAMBIO DE MANDO

Lorena Ponce de León: "Cambiaré solo lo que a mí me parezca adecuado"

Recorrerá el interior y cumplirá horario en el Palacio Estévez.

Lorena Ponce de León. Foto: Juan Manuel Ramos.
Lorena Ponce de León. Foto: Juan Manuel Ramos.

Lorena Ponce de León llega a su casa -la más discreta de la manzana de Altos de la Tahona- con los championes embarrados. No se cambia de ropa, no le importa mostrarse así de informal en las fotos que acompañan este artículo. Viene de estudiar el terreno sobre el que se construirá un nuevo barrio privado en Carrasco Norte; evaluó qué especies de árboles allí plantados son salvables y cuáles no.

Antes de este trabajo como paisajista, durante la mañana, había estado reunida con representantes de la Unión Europea a los que les planteó el programa que piensa desarrollar para impulsar a pequeñas y medianas empresas con foco en el cuidado del medioambiente.

Termina el relato y dice:

-Así me imagino que va a seguir mi vida, y me encanta.

Pero no es del todo cierto. Es viernes, faltan 48 horas para que su marido, Luis Lacalle Pou, asuma la presidencia y detrás de sí hay un hombre y una mujer policías que son su sombra. Ya llevan dos semanas cuidándole la espalda y allí se quedarán por cinco años más.

-Estamos bien, qué se yo. Es parte de adaptarse. Yo me adapto rápido a los cambios. Te diré que esto es lo mínimo de lo mínimo. Mucho peor es que hablen de vos en el Carnaval o en redes sociales. Eso sí es feo.

Lorena -o “Loli”, como la llaman sus amigos, sus vecinos y los militantes- ha dicho durante la campaña y repite ahora que “no le gusta figurar”.

-No soy de darme para adelante, no me gusta andar explicando lo que hago o dejo de hacer, pero la vida me puso en este camino y acepté. Trato de estar, pero lo menos posible -confiesa.

Por eso desde noviembre hasta febrero no dio entrevistas. Únicamente respondió los mensajes que le llegaron por Instagram y Twitter acerca de ideas en desarrollo que pueden llegar a interesarle fomentar en el proyecto que lanzará en dos semanas y se propone activar a fin de mes.

-Sí. Ya mismo. Yo hago las cosas así: no pierdo el tiempo -dice.

Tiene planeada la agenda de su nueva vida. Dedicará los lunes a su trabajo como paisajista y por las noches jugará al hockey. El resto de la semana, de martes a viernes, cumplirá un horario en la oficina que montará en el Palacio Estévez (ubicado en Plaza Independencia, cerca de la Torre Ejecutiva).

Allí planifica desarrollar un programa gestionado por cuatro cabezas: ella, una militante que ya se sumó al equipo, la empresaria Andrea Bellolio (directora ejecutiva de la Organización de Mujeres Empresarias del Uruguay) y una cuarta integrante que hay que reclutar.

No le preocupa demasiado:

-Soy muy buena reclutadora porque soy una entusiasta y me encanta entusiasmar.

El proyecto tendrá tres partes y se continuará durante cuatro años, por lo menos. La más fuerte se enfocará en el emprendedurismo. Durante dos semanas por mes dedicará tres días a recorrer las ciudades de cada departamento del país en busca de emprendedores.

-Dije que iba a ser un puente para las personas y eso seré. Voy a ir a buscarlas y no esperar a que ellas vengan porque siempre fui yo a buscar la oportunidad y sé cómo hacerlo. Cuando empecé a trabajar nadie sabía lo que era el paisajismo. Golpeaba puertas, llamaba por teléfono, llevaba CD con propuestas. Sé lo que es ser una emprendedora.

El segundo punto tiene que ver con la capacitación para la toma de conciencia de la necesidad de gestionar responsablemente los residuos. Y por último, quiere crear un programa deportivo para ayudar a jóvenes adictos a rehabilitarse.

Esto es el entusiasmo. Pero también hay miedos.

Saber cómo

No ha sido una previa fácil. La fotografía que circuló en la que se la ve posando en un equipo de hockey junto a Maya Cikurel -pareja de Pablo Da Silveira requerida por la Justicia de Panamá- y las burlas en espectáculos de Carnaval la pusieron a prueba.

-No somos amigas. Lo hicieron para dañarme. Cuando me vengan con un problema en serio en el que tenga que dar la cara, lo haré, porque siempre he sido así. No soy de andar ocultando nada, primero porque no tengo tanta memoria como para poder sostener mentiras; segundo porque quiero dormir tranquila.

Sobre el protagonismo involuntario que tiene en los tablados, dice que prefiere ignorarlo.

-Algo me comentaron, de que se ríen de los dientes de Luis, ¿es eso? -pregunta.

-Tenés un personaje, te apodan la “princesa” en un sketch.

-No sabía. ¿Y qué dicen? ¿Sabés qué pasa? Si la crítica es constructiva, la tomo. Si es solo veneno, ahí no: ahí mirate al espejo y manejate.

Por estos días, lo que más le preocupa a “Loli” es estar apta para el cambio que le espera como madre.

-No sé bien cómo están mis hijos. No quiero atomizarlos preguntándoles a cada rato qué están sintiendo. Yo los veo divertidos, felices del triunfo. Lo que me asusta es que la vorágine de tanto trabajo no nos consuma el tiempo que le dedicamos a la familia. Ese miedo tengo, de no estar apta para ese cambio, pero es un miedo 100% interno.

-¿Qué tipo de seguridad tendrán ellos?

-Dos guardias cada uno.

-¿Y eso no les molesta?

-Les respondo que problemas tenemos todos. Esto es parte del compromiso que asumimos los cinco como equipo.

A horas del 1° de marzo “Loli” dice que algunas “perlitas” y “toques femeninos” recomendó para el discurso de asunción de su marido.

-Le dije: no te olvides de este tema o de tal otro, es importante que tales personas se sientan contempladas. Él tiene la última palabra, pero me escucha.

-¿También opinaste en el articulado de la Ley de Urgente Consideración?

-Sí. En el tema de la adopción, en el medioambiente y en lo que tiene que ver con emprendedurismo. Fui la primera en pedirle un cambio para las unipersonales. Cada vez que me calentaba al pagar el impuesto a la renta le decía, ‘menos mal que parte de esto va para tu sueldo’.

En los próximos meses la casa de los Lacalle-Ponce de León se pondrá en alquiler. A la residencia presidencial de Suárez y Reyes llevará sus muebles.

-No vamos a entrar en gastos para una casa que no es nuestra -dice.

El juego de comedor, los sillones, los colchones de los tres hijos, su cama y las mesas de luz que compró en Tristán Narvaja y restauró, van para ahí.

-La verdad es que quiero sentir que sigo en mi hogar.

Pero, de todos los cambios que se vienen, ¿qué es lo que realmente le preocupa?

-Por un lado me siento preparada para que mi vida cambie, pero tampoco estoy tan dispuesta a cambiar. Cambiaré solo lo que a mí me parezca adecuado. Quiero seguir libre y poder expresarme. Y eso me está costando medirlo.

-¿Cuidar lo que decís?

-Sí. Cuando estás al lado de alguien que tenés que cuidar hay cosas que medir.

-¿Qué te hace pensar así?

-Son años. Son 20 años de esto. Y ahora es mucho más.

además

¿Qué opina de Laura Raffo?

“Me parece una mujer superlaburante que se supo plantar en lo que quería; la respeto mucho por eso. Con el episodio de las piedras que le tiraron demostró el tipo de carácter que tiene. Me gusta la gente que sostiene su convicción, y diciendo que no pasaba nada con las piedras demostró su personalidad: acá estoy y no me muevo”.

Tres momentos de "Loli": militancia, reciclaje y un diseño especial

“Ella no es Lorena, es Loli”, corrige una vecina de La Tahona. Ayer por la mañana un centenar de residentes del barrio privado se acercaron a saludar a Luis Lacalle Pou y a su familia; al partir muchos los siguieron en una caravana improvisada. Los más pequeños ayudaron a la prensa enviándoles mensajes de WhatsApp a los hijos del presidente para saber a qué hora finalmente saldrían. “Mirá que acá él no es famoso”, advirtió un guardia de seguridad: es que se acaba de mudar el futbolista Claudio Yacob. Mientras esperaban a que la escolta finalmente asomara -y detrás la familia presidencial- varias vecinas sacaron sus celulares para mostrar las fotos que se tomaron con el rey Felipe VI de España. Contaron que por la novelería hay vecinos que cambiaron su camino habitual y ahora pasan frente al hogar de los Lacalle para ver “qué pueden chusmear”.

Lorena Ponce de León. Foto: Mariangel Solomita
Foto: Mariangel Solomita.
Lorena Ponce de León
 
Lacalle Pou este domingo en el balcón del Palacio Estévez junto a su esposa, Lorena Ponce de León. Foto: Leonardo Mainé
Foto: Leonardo Mainé
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