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se votó en comisión

Las seis claves para entender cómo se aplicará la reforma de la seguridad social

Aportes, edad de retiro y trabajar después de jubilarse, algunos cambios que verán la luz con el proyecto de la coalición de gobierno.

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Rodolfo Saldain en la conferencia de Presidencia por reforma previsional
Rodolfo Saldain en la conferencia de Presidencia por reforma previsional.
Foto: Estefanía Leal

La reforma de la seguridad social significó uno de los mayores desafíos para la coalición de gobierno. Pero, después de duras negociaciones y de que peligrara por momentos la continuidad del proyecto, los diputados del oficialismo -sin el apoyo del Frente Amplio- se aprestan a cambiar el sistema jubilatorio uruguayo. La votación que impactará en la vida laboral y el retiro de los uruguayos será el lunes en el plenario. Y después deberá ir al Senado, el martes.

Ayer, la comisión especial para el estudio de la reforma votó la iniciativa. A esa instancia se llegó después de que el miércoles los colorados aseguraran que iban a votar el proyecto. Al partido tradicional se le aceptaron tres de las modificaciones que querían realizarle al plan, lo que alcanzó para que se destrabara la negociación.

Cabe recordar que la decisión de los colorados de volver a negociar un articulado que parecía cerrado llegó después de que el Poder Ejecutivo accediera a ciertos cambios que propuso Cabildo Abierto, algunos de los cuales se había asegurado en un principio que no se podían llevar a cabo porque afectarían la “sustentabilidad” del nuevo sistema de seguridad social.

Ayer, en la votación de la comisión de Diputados, los delegados del Frente Amplio resolvieron retirarse de la sala luego de que los integrantes de la coalición dejaran aprobado en general el texto. El gesto molestó al oficialismo.

A continuación, algunos de los puntos más importantes de la reforma de la coalición:

Inicio

Algunos aspectos de la reforma, como el poder continuar en el mundo laboral después de la jubilación, comenzarán a regir de manera inmediata una vez que se promulgue la ley. Sin embargo, otros cambios llegarán de manera paulatina, porque afectarán a aquellas personas nacidas a partir de 1973, quienes podrán jubilarse recién en 2034, con 61 años

Cuándo

La reforma, entonces, se comenzará a aplicar para aquellas personas que nacieron en 1973. Luego se pedirá un año más de trabajo para acceder a la jubilación hasta llegar a los nacidos en 1977, que se podrán retirar recién con 65. Este es uno de los aspectos de la reforma que más estuvo en discusión, la edad de retiro, y de hecho el Partido Colorado con las negociaciones de último momento logró una flexibilización.

El socio del Partido Nacional consiguió un corrimiento de la edad jubilatoria para las personas que al momento de retirarse tengan una larga trayectoria laboral. Así, quienes tengan 38 años de trabajo, con los aportes realizados, podrán jubilarse con 63 en lugar de a los 65. Los que tengan 35 podrán hacerlo a los 64. Y los que tengan 30, sí a los 65.

Dos partes

Hoy el sistema de jubilaciones es mixto, así el trabajador aporta al Banco de Previsión Social (BPS) y a las Administradoras de Ahorro Previsional (AFAP). Y así continuará siéndolo. Pero habrá varias diferencias en los aportes para las personas que ingresen al mercado laboral después de que se apruebe la normativa.

¿Cómo es el sistema actual? Las personas que tienen un salario por debajo de unos $ 78.800 aportan al Banco de Previsión Social (BPS), pero no están obligados a darles su dinero a las AFAP. No obstante, si quieren, pueden recurrir al artículo 8 de la Ley N° 16.713 y tener un ahorro individual. Hoy, la mayor parte de los contribuyentes divide el 15% de su contribución en igual parte para el BPS y las AFAP, es decir un 7,5% para cada uno.

¿Qué va a cambiar? El gerente de AFAP Sura, Sebastián Peaguda, explicó a El País que todos los trabajadores que ingresen al mercado laboral después de que se reglamente la reforma van a estar obligados a aportar a una AFAP. Y habrá otra modificación: ya no se dividirán los aportes en partes iguales. De ese 15% (ese valor se mantiene sin cambios), el 10% irá para el BPS y solo el 5% restante para las AFAP.

La reforma original incluía mayores posibilidades de inversión para las AFAP, pudiendo volcar el dinero de los aportantes en el extranjero. En esto no estuvo de acuerdo Cabildo Abierto, que logró que el Ejecutivo aceptara discutir esta posibilidad aparte, muy probablemente en la Rendición de Cuentas.

Los cabildantes entienden que es “necesario realizar una evaluación profunda sobre las ventajas y desventajas de la modificación de la normativa”.

Números

También cambiará cómo se calcula el sueldo básico jubilatorio. A partir de la reforma, se tomarán los 20 mejores años para la ecuación. A ese número se llegó después de largas negociaciones entre Cabildo Abierto y el presidente Luis Lacalle Pou, ya que la propuesta inicial del gobierno era que se tomaran 25 años. Los cabildantes, en tanto, al principio querían bajarlos a 15. Esta fue una de las modificaciones que el líder del partido, Guido Manini Ríos, puso como condicionante para que su fuerza política votara el proyecto.

Retiro y empleo

Una de las opciones que brindará la reforma es trabajar después de jubilarse. Es cierto que hoy esto puede hacerse -por una ley del gobierno de José Mujica una persona puede trabajar 4 horas y percibir la mitad de la jubilación-, pero el cambio implica mayores posibilidades para quienes deseen seguir en actividad. Aún quedan varias cosas por definirse sobre este punto -al igual que con varios otros- que se cerrarán cuando se reglamente el articulado.

Esta opción le da un “derecho y un beneficio a miles de personas que lo están esperando”, indicó ayer el diputado colorado, Conrado Rodríguez.

IASS

Tras un pedido del Partido Colorado, se incluyó un mecanismo de rebaja del Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social (IASS). Al igual que el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), es anual y progresional. Lo que se votará será una modificación que implicará un descenso gradual de la alícuota correspondiente a la primera franja de ingresos por la que se paga ese tributo, que va de los $ 50.940 a los $ 84.900 mensuales. Así esa franja, que hoy tributa 10% el año que viene pasará a tributar 8% y en 2025 lo hará en 6%.

Tal como está planteada, la propuesta impactará en el 100% de los aproximadamente 180.000 pasivos que pagan es-te impuesto, justamente da- do que el tributo se aplica de forma progresional según los tramos de ingreso anual. En términos relativos, afirman los colorados, la rebaja irá a beneficiar en una mayor proporción a los pasivos de menores ingresos.

Este mecanismo comenzará a regir el próximo 1° de enero, ya que por el acuerdo el Poder Ejecutivo lo implementará a través de la Rendición de Cuentas que debe enviar al Parlamento antes del 30 de junio.

bajo la lupa

Renuncia fiscal y la mirada de los expertos

El IASS generó, desde que comenzó a aplicarse, un “profundo rechazo” en las afectados por el impuesto y abrió un intenso debate en la sociedad. Así se recuerda en la exposición de motivos del acuerdo entre los colorados y el presidente Luis Lacalle Pou, al que accedió El País.

Se señala, además, que las jubilaciones y pensiones no son un ingreso ni una renta de capital o trabajo sino una prestación social derivada del sistema de protección consagrado en la Constitución. Sin embargo, también se subraya que, “dado el contexto actual”, se entiende que “no es momento” de promover su eliminación total.

La renuncia fiscal asociada a la implementación de esta medida está calculada en unos US$ 70 millones. Serán US$ 23 millones en 2024 y otros US$ 47 millones el año siguiente.

A estas cifras deberá sumarse del impacto de la rebaja en el IASS que el Poder Ejecutivo realizó a través de una ley que acaba de ser reglamentada la semana pasada y que, por lo tanto, ya se aplica. En este caso el costo será de US$ 30 millones anuales, que sumado a lo que significará la rebaja acordada con los colorados, totalizará unos US$ 120 millones de renuncia fiscal hasta 2025. A través de estas dos vías, se llegará al final de este período, según cifras oficiales, con una rebaja promedial de 20%.

El acuerdo con los colorados generó, no obstante, reacciones de escepticismo en algunos especialistas, que advirtieron un detalle: una ley propuesta para reducir el déficit del sistema de la seguridad social incluirá una rebaja del tributo destinado, justamente, a financiar la seguridad social.

Desde el Cinve el contador Gustavo Viñales reparó que se irá a votar una reforma jubilatoria implementada para darle “sustentabilidad financiera” al sistema que no altera los ingresos por aportes pero que, además, disminuye un impuesto directo y genuino como el IASS. Así, advirtió, la sustentabilidad solo se dará por la vía de menores prestaciones. El economista Braulio Zelko apuntó, por su parte, que el hecho de que para “destrabar” la negociación el oficialismo recurra a reducir el IASS muestra “lo poco” que importa la equidad intergeneracional y la sostenibilidad.

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