ENTREVISTA

Henry Cohen: “No podremos aflojar durante mucho tiempo”

El médico Henry Cohen es uno de los especialistas que asesorará al Poder Ejecutivo para enfrentar el brote de COVID-19 en el país.

Henry Cohen asesorará al Poder Ejecutivo en medio de la pandemia. Foto: archivo El País.
Henry Cohen asesorará al Poder Ejecutivo en medio de la pandemia. Foto: archivo El País.

El año pasado fue premiado como Master de la Organización Mundial de Gastroenterología, fue presidente de la Academia Nacional de Medicina y es el director del proyecto ECHO, pero esta vez el médico Henry Cohen tendrá una responsabilidad aún mayor: asesorar al Poder Ejecutivo en medio de la pandemia por coronavirus. Es hoy el referente médico que integra el nuevo grupo asesor científico que formó el presidente para transitar hacia la “nueva normalidad”.

-¿Qué debemos entender por “nueva normalidad”?

-La nueva normalidad, al cambiar el mundo tan radicalmente, sabemos que no podemos volver a ser los mismos de antes, tendremos que convivir con este virus por un tiempo bastante prolongado. Esto es más parecido a una maratón que a una carrera de 100 metros. ¿Cuáles son las pautas que tenemos que incorporar? Por ejemplo, el distanciamiento físico sostenido, esas son tres palabritas claves, porque sabemos que de la responsabilidad de cada uno de nosotros depende lo que vaya a pasar en nuestro país. Nunca antes cada uno de los uruguayos tuvo tanta responsabilidad sobre lo que pasa en el país. ¿Podemos salir todos a la calle como el domingo pasado? No, no podemos.

-Debemos quedarnos en casa.

-El que pueda quedarse en casa, a teletrabajar, que se quede; el que tenga que salir porque precisa trabajar o porque precisa hacer ejercicio, tiene que buscar la manera de estar en menor contacto físico posible con otras personas. Si quiere salir a caminar que salga temprano y si va a estar en contacto con otras personas que use la máscara. Si va a ir a trabajar que lleve la máscara; si puede, que se lave las manos seguido y si no que se ponga en el bolsillo o en la cartera un frasquito de alcohol en gel, esas medidas están vigentes y no podremos aflojar por mucho tiempo porque no tenemos ni tratamiento, ni vacuna.

-Pero hay personas que necesitan salir o salir.

-Yo creo que el que pueda quedarse en casa, se quede en casa, pero el que tenga necesidad de salir, tiene que hacerlo con toda la responsabilidad. El afloje no está en el orden día. El afloje generalizado no está en el orden del día y eso seguramente que es así. Si no somos conscientes que es nuestra responsabilidad y exageramos en eso de la libertad de salir o de salir sin máscara, o de juntarnos diez amigos en algún lugar, entonces eso va a restringir al final nuestras libertades, porque vamos a estar mucho más enfermos. Vamos a tener muchas más personas gravemente enfermas, probablemente el sistema de salud pueda verse colapsado, y eso es todo lo que queremos evitar. Cada enfermo nos duele y cada fallecido nos duele mucho más. Si llegamos a una situación en la que por falta de responsabilidad se nos colapsa el sistema de salud, eso es justamente lo peor que le puede pasar al Uruguay.

-¿Con el diario del lunes, se apresuró el SMU en solicitarle al gobierno la cuarentena general?

-Yo soy miembro del SMU, no formo parte de la directiva, estoy como siempre en contacto con mis colegas también en el SMU. Esa fue una discusión que se dio no solo en Uruguay, sino también a nivel internacional. No voy a juzgar lo que dijo el SMU, pero creo que los hechos han demostrado que las medidas iniciales que se tomaron en Uruguay fueron correctas, y fueron oportunas. En esta nueva normalidad tenemos un par de situaciones que ya se dieron. El Poder Ejecutivo resolvió que la semana pasada empezaran a trabajar en la construcción, y esta que empezaran las escuelas rurales. Entonces, ahí tenemos dos poblaciones que han salido a la calle o las escuelas y que podrían, quizás estamos buscando la manera de identificar precozmente algún signo que sea justamente esa alarma, esa luz amarilla, para poder evitar males mayores.

-¿Tienen pensado testear de forma aleatoria a estos dos sectores?

-Estamos estudiando con (Fernando) Paganini, (Rafael) Radi y algunos asesores del grupo y con el MSP la posibilidad para la semana que viene porque claramente esto hay que empezar después de los 15 días y justamente el tema de la construcción el lunes van a hacerse dos semanas.

-De forma aleatoria sería entonces, ¿se seleccionarán al azar a niños de escuelas rurales y trabajadores de la construcción?

-Empezaríamos por la construcción porque empezó diez días antes, y son adultos y están con algunas condiciones de trabajo que no siempre son iguales. Hay obras que están en altura, hay obras más bajas, más chicas, obras con ocho obreros, o más, entonces Paganini, que es doctor en Matemáticas, está trabajando en cómo vamos a hacer la muestra, y con el MSP vamos a definir cuántas muestras podemos hacer y dónde para tener resultados en forma oportuna, porque ahora los resultados de los tests los tenemos más rápido para que de forma oportuna nos marquen cuáles son las situaciones de más riesgo.

-¿Los tests aleatorios que buscan realizar están pensados para aquellos sectores que vuelven a la normalidad o pueden usarse de forma indiscriminada para otros?

-No tenemos pensado por el momento ir a testear a lugares donde no haya riesgos. Hay lugares donde es importantísimo hacer más hincapié en la medidas, por ejemplo, en los supermercados, los transportes colectivos, que no es solo arriba de los ómnibus, es en la parada de ómnibus también.

-¿No se descarta ir a testear a esos sectores entonces?

-No se plantea por el momento. Tenemos disponibilidad de tests, pero no se plantea ir a hacer por el momento. Por supuesto que no estamos descartando a los trabajadores de la salud, si tenemos que ir a testearlos, lo haremos, pero por ahora dentro de la población general estamos hablando de aquellos que estaban en su casa y esperaban a salir.

-¿Qué pasa con las zonas periféricas o más vulnerables de la sociedad?

-Nos preocupan mucho, son zonas que nos preocupan mucho, gente que nos preocupa mucho porque en principio si están enfermos, tienen menos posibili-dades de aislarse porque se mantienen las medidas. En zonas periféricas de la ciudad y en muchas del interior no tienen las mismas comodidades que en el área más costera, por decirlo de alguna manera, de Montevideo. Nos preocupa mucho y si eventualmente fuera necesario empezar a testear a esos grupos, lo consideraremos.

-¿Piensa que los uruguayos somos algo descreídos? Me refiero al tan mentado: ‘A mí no me va a pasar nada’.

-A ver, ¿te acordás de aquel dicho de que Dios es uruguayo? (risas) Yo no creo que Dios sea uruguayo, creo que puede ser que el uruguayo sea un poco descreído, pero también es muy responsable una vez que entiende la situación y es solidario. Cada uno de los uruguayos tiene la oportunidad única en su vida de ser un protagonista para que en el Uruguay mantengamos la enfermedad como la tenemos hasta ahora. Si todos nos relajamos, no podemos relajarnos, tenemos que saber que depende de cada uno de nosotros.

-¿De mantenerse esta situación, en cuánto tiempo cree que podrían retomarse las clases?

-No lo tenemos planteado. La Universidad fue muy clara en suspender toda la actividad presencial posible por el primer semestre y está trabajando muy bien para la enseñanza por herramientas electrónicas (...) tenemos que estar sumamente encima viendo cómo reacciona la enfermedad.

-¿Hay sectores de actividad que tienen menos intenciones que otros de volver a la normalidad?

-Todos los sectores quieren volver y nosotros tenemos reuniones de grupo con el economista (Isaac) Alfie y todos quieren pero son ellos los receptores de esto y no nosotros.

-¿Qué sectores tienen hoy más ganas de volver a la normalidad?

-Los de los deportes. ¿A qué uruguayo no le gusta el fútbol o el básquetbol? Hoy ellos quieren volver. Esto es muy importante porque todo el mundo está viviendo repercusiones económicas de la situación, pero nosotros tenemos que privilegiar que para nosotros lo principal es la salud de los uruguayos. Por supuesto que no hay que descuidar lo demás, pero no es nuestra tarea. Nosotros tenemos que cuidar que, por ejemplo, hay cantidad de gente que tiene repercusiones por haberse quedado en la casa, que precisa salir, los niños precisan salir, las personas que hacen ejercicio por problemas cardíacos, hay gente con depresión.

-¿Qué otro sector o área de actividad cree usted que se podría estar habilitando en poco tiempo?

-Bueno, eso no lo podría decir, nosotros estamos asesorando al Poder Ejecutivo sobre algunas situaciones que veamos que puedan ser de mayor o de menor riesgo, qué pasos podemos dar y el Ejecutivo decidirá. Una cuestión que nos interesa mucho es el acceso a los lugares públicos, si se puede bajar a la rambla, si se puede ir al Jardín Botánico, si se puede bajar a la playa, todo eso, hay que dar pautas claras. Yo creo que la pauta es el distanciamiento físico sostenido, el metro y medio, los dos metros de distancia. El profesor (Julio) Medina de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas resaltaba en un editorial que en España se hablaba de la sociedad del metro y medio. Tenemos que ir acostumbrándonos. No se va a volver de un día para el otro. No nos vamos a sentar uno al lado del otro. Probablemente haya filas libres, cómo vamos a ir al fútbol, ¿nos vamos a abrazar con el que está al lado cuando hace un gol nuestro equipo? Seguramente que no, no vamos a estar tan pegaditos al otro, nos tendremos que acostumbrar a ir a un restaurante y que haya la mitad o menos de mesas, o que vayamos a algunos lugares en los que nos puedan tomar las temperaturas con los medios modernos no invasivos.

-En España realizan estudios serológicos para habilitar la vuelta a la normalidad. ¿Esto es posible en nuestro país?

-Por ahora lo que estamos en condiciones de hacer son los estudios de hisopado, que no es un buen método de screening pero nos sirve para saber si hay infectados. Lo que vamos probablemente a hacer y lo vamos a resolver en estos días, es empezar a hacer los estudios de los cuales disponemos en los lugares donde más gente empezó a trabajar y vamos a ver qué pasa con eso.

Todavía no llegamos al pico, sostiene

-¿Coincide con la OMS que esta semana alertó que América está por “vivir el peor momento” de la pandemia?

-Lo que pasa que América es un continente muy vasto en el cual si tú analizás la situación, es bien diferente. Lo que tiene América Latina de similar es que empezó en todos los países -días más, días menos-, a principios de marzo. Estamos más o menos en el día 35, 40, todavía estudiando las curvas de los otros países que nos procedieron como en China y en Europa; probablemente no hayamos llegado a los picos mayores. En Uruguay viene estable, pero no cantamos victoria porque si cantamos victoria damos los pasos equivocados, aflojamos equivocadamente. Y eso es algo que no tenemos que hacer.

-¿Cuándo considera usted que se estaría registrando el pico de contagio?

-No he hablado con los epidemiólogos, pero de todas maneras nos estamos acercando. Se habla de día 40, de día 50, pe-ro no soy el adecua-do. Acá lo que nos interesa es el minuto a minuto y en la medida en que más gente salga a la calle, más vigilancia tenemos que hacer para que no se nos escape la curva que mide el contagio del coronavirus.

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