MIRAN A FUTURO
La gran mayoría ve a Álvaro Delgado como “el caballo del comisario”, en relación a su cercanía al presidente Luis Lacalle Pou
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Muchos blancosdicen que se desconocen a sí mismos. Que, de alguna manera, están yendo contra su propio ADN. El ambiente de extrema unidad que se respira dentro de la interna del partido los sorprende. Pero al mismo tiempo, ya se empezó a disparar alguna alarma.Es que varios dirigentes que recorren cientos de kilómetros para pedirle a la ciudadanía que el 27 de marzo vote “No” a la derogación de 135 artículos de la ley de urgente consideración (LUC), tienen armada también una agenda paralela de reuniones de cara a 2024. Empiezan, así, a rearmar cada uno sus sectores y a negociar posibles pases. Y algunos de ellos, incluso, ya llegaron a concretarse.
Entre ellos dicen que, de alguna manera, lo que están haciendo es “jugar al roba montón”, con el objetivo de engrosar algunos grupos, o tejer alianzas entre distintos sectores, o sumar apoyos para tal o cual posible candidato.
¿Cómo se está armando el puzzle blanco de cara a 2024? ¿Qué pases ya se están concretando dentro del partido? ¿Cuáles son las afinidades entre sectores para armar nuevos bloques? El País habló con unos 40 dirigentes de diferentes partes del país para armar la que, de alguna manera, es la foto actual de las negociaciones en el Partido Nacional.
Grupos.
Los blancos hoy están divididos en cuatro grandes bloques: Todos Hacia Adelante, con el secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado, como principal dirigente; Por la Patria, con el liderazgo del senador Jorge Gandini; un tercer grupo integrado por Alianza Nacional (del fallecido ministro Jorge Larrañaga), la vicepresidenta Beatriz Argimón, el senador Sergio Botana y el sartorismo, que intentan coordinar acciones (ver recuadro); y el llamado Grupo de los Intendentes, que tiene como principales dirigentes a Wilson Ezquerra, Carlos Moreira y Gerardo Amarilla.
En cuanto a Delgado, aunque muchos advierten que su nivel de exposición durante la pandemia ha potenciado su figura, otros dentro del sector Todos no están del todo convencidos en cuanto a su liderazgo. El ministro de Desarrollo Social, Martín Lema, es otra de las figuras de relevancia dentro del sector, y tiene el respaldo de varios jóvenes y de un grupo importante de dirigentes de Rocha. Además, lista con que se identifica el grupo más importante del sector Todos, la 404, pertenece a Lema.
Y hay otra figura que aparentemente buscaría hacer carrera más allá de la función para la que fue convocada: Laura Raffo. Lacalle Pou la llamó en 2020 para que fuera la candidata de la coalición a la Intendencia de Montevideo. Su impronta y aspiraciones personales, sumadas al empuje de una barra herrerista -que busca apadrinarla y catapultarla- le han dado un mayor destaque del esperado.
Dentro de Todos -además de Aire Fresco (la lista 404) y el Herreirsmo- también está el Espacio 40. Allí su referente central es el ministro de Defensa Javier García, a quien varios blancos ven con un discurso político más potente que el de Delgado.
Sin embargo, la gran mayoría ve a Delgado como “el caballo del comisario”, en relación a su cercanía al presidente Luis Lacalle Pou, pero también todos tienen claro que el mandatario no va a señalar con el dedo a ningún dirigente. De todas formas, Delgado es hoy el jugador blanco de mayor peso y el que ha mantenido reuniones con dirigentes de todos los sectores en los 19 departamentos. De hecho, Delgado ha sido el único que ha logrado sumar nuevos apoyos. A Aire Fresco ya se incorporó el diputado Álvaro Dastugue (que en la última elección estuvo junto a Juan Sartori. Se sumó a través de la lista 400 de Canelones.
También logró el apoyo de Adriana Peña, exintendenta de Lavalleja, que en las pasadas internas acompañó a Larrañaga en Alianza Nacional.
Sin Larrañaga.
Entre los blancos está la idea que hay un “botín” de dirigentes que deben ser reclutados y que hoy están en Alianza Nacional o en el sartorismo. En este sentido uno de los nombres que suenan para un futuro pase es el de Richard Charamello (de Alianza), que hoy ocupa un cargo en el directorio de Ancap y que por eso está inhibido de hacer política partidaria.
Sin embargo, Charamelo ya dio aviso a su entorno en Canelones que está armando una estructura de cara a 2024. Y varios de sus seguidores ven con simpatía un posible acercamiento a Delgado.
En tanto, Gandini, que fue el gran triunfador en la última Convención del Partido Nacional logrando tres sillones en el directorio, busca liderar una corriente wilsonista y sus seguidores confían en que podrán armar un grupo más fuerte que el que nacería tras la figura de Argimón.
Uno de los que ha trabajado más en este sentido es Santiago Gutiérrez Silva, quien en varias recorridas en el marco de la campaña por la LUC logró seducir a algunas agrupaciones de Maldonado, lo que implicó sumar a algunos ediles a Por la Patria.
El llamado Grupo de los Intendentes, en tanto, ha quedado algo desdibujado. Ezquerra abandonó Alianza Nacional y hoy articula con Amarilla y otros militantes para hacer crecer otro grupo dentro del Partido Nacional. El subsecretario de Ambiente, Amarilla, integra el sector Todos que impulsó Lacalle Pou, pero silenciosamente trabaja en la conformación de una nueva alternativa.
Ezquerra y Moreira, en tanto, están en buena sintonía y conversan con varios dirigentes que han quedado molestos con la forma que se conformó el gobierno, ya que tenían aspiraciones de integrarlo luego de algún compromiso recibido en la campaña.
Para las presidenciales
¿Quién será el delfín de lacalle pou?
Desde la restauración de la democracia casi que cada presidente eligió a su preferido, a su “delfín”, de cara a la siguiente elección. Pero entre los dirigentes blancos ya todos tienen bien claro que Luis Lacalle Pou no va a cometer ese error.
En 1989, al final de la primera presidencia de Julio María Sanguinetti, el colorado eligió a Enrique Tarigo, que perdió a nivel interno con Jorge Batlle. Y este, a su vez, no logró ganar la presidencia.
Lo mismo pasó en 1994 con Luis Alberto Lacalle Herrera, que entre los aspirantes Juan Carlos Raffo, Juan Andrés Ramírez y Alberto Volonté, optó por Ramírez. Volonté fue el que reunió más votos y los blancos perdieron la elección a manos de los colorados.
Al final del segundo periodo de Sanguinetti, en 1999, el mandatario se inclinó por Luis Hierro López, que fue derrotado por Batlle, quien sí ganó esa vez la elección.
En 2004 el Partido Colorado estaba con muy bajo poder electoral, y si bien Batlle no impulsó directamente a nadie alentó a cada uno de sus ministros a correr. Se terminó presentando Guillermo Stirling, que logró captar solo el 10% de las voluntades. Y en 2009 Tabaré Vázquez hizo una clara elección por Danilo Astori, pero José Mujica fue el triunfador.
Mujica la tuvo más sencilla cinco años más tarde, ya que había casi un consenso en cuanto a que Vázquez debía ir otra vez, y en 2014 Vázquez evitó pronunciarse por una figura puntual en la interna de su partido, para no repetir su error de 2009.
“Lacalle Pou no va a elegir. No va a cometer el mismo error que su padre. No va a decir nada. Vos mírame a mí para donde voy y ahí capaz que tenés una mini señal”, comentó a El País un dirigente blanco muy cercano al presidente con una clara sonrisa.