Con la presencia de Orsi, Enciso asumió conducción de Congreso de Intendentes, que consolida su empoderamiento

A sala llena, el intendente de Florida relevó del cargo a Nicolás Olivera. “Es una escuela de formación política de primer nivel”, valoró el presidente de la República.

Yamandú Orsi y Carlos Enciso en el Congreso de Intendentes.
Foto: Leonardo Maine

A sala llena en su nueva sede y con la presencia del presidente, Yamandú Orsi, la vicepresidenta, Carolina Cosse, y de varios ministros —Mario Lubetkin, Fernanda Cardona, Alfredo Fratti, Edgardo Ortuño, Sandra Lazo e incluso con la presencia de la exvicepresidenta Lucía Topolansky—, el Congreso de Intendentes renovó sus autoridades y dio prueba de una consolidación institucional y un empoderamiento cada vez más potente.

En el primer año del período, el Congreso de Intendentes fue presidido por el jefe comunal de Paysandú, Nicolás Olivera, quien cedió ahora esa responsabilidad a su homólogo en Florida, y exembajador de Uruguay en Argentina, Carlos Enciso.

El nacionalista fue votado por los restantes 18 titulares departamentales, mientras él votó por el de Soriano, Guillermo Besozzi, quien presentó la moción —previamente acordada— para que ahora pasara a ocupar la presidencia del organismo.

En su discurso como presidente saliente, Olivera —que recibió como regalo un cuchillo y como establece la costumbre (o rito) dio $ 50 a cambio—, valoró el ámbito de intercambio entre jerarcas ejecutivos de los tres principales partidos del país.

“Algunos todavía no entienden que aun pensando distinto siempre se puede llegar a una síntesis, a un punto de encuentro. En este lugar convivimos intendentes de distintas regiones, realidades, credos y partidos políticos, pero aun así todas las decisiones que tomamos son por consenso. Y eso pasa porque todos administramos las mismas realidades. Nunca en esta mesa hubo un tema de política partidaria que dividiera a este cuerpo. La política partidaria no se mete para dividir, porque cuando cada uno de nosotros vuelve a su departamento se encuentra con lo más porfiado con lo que puede chocar: la realidad”, resumió Olivera que, durante su gestión, tuvo a su cargo la negociación con el Poder Ejecutivo de las partidas que el gobierno nacional transferirá a las intendencias departamentales, que alcanzaron un récord histórico de más de US$ 4.000 millones en el período.

En esa línea, el intendente de Canelones, el frenteamplista Francisco Legnani, subrayó: “En ningún momento a uno lo hacen sentir que es minoría acá, para nada”.

A su turno, tras asumir, Enciso planteó que, pese a “la impronta o las cuestiones de estilo”, su conducción al frente del Congreso dará continuidad a lo realizado por su antecesor. En ese sentido, reivindicó el “empoderamiento” que ha adquirido el organismo a partir de la reforma electoral de 1996, un proceso que, sostuvo —y coincidió Olivera—, se ha consolidado más durante el último año, en buena medida por la recepción que se ha tenido por parte de Orsi, quien, en varias oportunidades, se ha referido —a partir de su experiencia al frente del gobierno de Canelones— como parte del “sindicato” de los intendentes.

“Las intendencias ya no son el ABC tradicional de alumbrado, basura y calles. Hoy todo el abecedario está completado en lo que es una gestión municipal porque involucra todo tipo de casuística que evidentemente genera más presión para dar respuesta a las demandas, mientras los recursos son finitos. Son los mismos cuando las atribuciones o competencias son mayores día a día. Por tanto, los temas del Congreso son del país y del gobierno nacional”, problematizó Enciso.

Potencial de inversión

Por su parte, Orsi defendió la descentralización y el potencial de todo el territorio nacional, a pesar del triunfo “del centralismo en su momento”.

“Quién mira el escenario acá diría que ganó la santa federación, pero no. Uruguay es un país muy centralizado y nos ha costado mucho convencer incluso a la inversión del potencial que tiene el territorio todo. Por suerte ha cambiado para mucho —ha quedado atrás, aunque persiste— ese concepto en la forma de entendernos como país, que no es solo Montevideo – interior o campo-ciudad”, dijo el presidente.

Sobre su experiencia como intendente y en particular en el Congreso, Orsi valoró, en discordancia o más bien en tono complementario a lo dicho por Olivera, que el ámbito a su parecer es uno “político partidario maravilloso y una escuela de formación política de primer nivel”.

“Me tocó ser intendente con un gobierno nacional de mi partido, al año siguiente con uno distinto al mío y ahora soy presidente de la República con una gran mayoría de intendentes que no son de mi partido”, sintetizó el primer mandatario.

Yamandú Orsi y Nicolás Olivera en el Congreso de Intendentes.
Foto: Leonardo Maine.

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