ENTREVISTA

Axel Kaiser: “En política llega cualquier payaso y dice barbaridades”

Abogado, doctor en Filosofía y director ejecutivo de la Fundación para el Progreso en Chile, Axel Kaiser, llegó a Uruguay para dar una charla sobre “los peligros de la corrección política”.

Axel Kaiser. Foto: Leonardo Mainé
Axel Kaiser, analista político chileno. Foto: Leonardo Mainé

Es polémico y en su país promueve un test donde los políticos deberían demostrar ciertos conocimientos mínimos para poder presentarse. En entrevista con El País, dijo que el feminismo es “uno de los movimientos más tóxicos” y que la tradición estatista de Uruguay “es un desastre”. También, que el Frente Amplio “es cómplice de las dictaduras de Cuba y Venezuela”.

-En octubre hay elecciones nacionales y, según las encuestas, hay chances ciertas de que la izquierda pierda en Uruguay tras 15 años de gobierno. ¿Cómo observa la realidad política regional?

-México desbalancea la tendencia que hemos visto en Argentina, Chile, Brasil y Colombia, donde se confirma la solidez de la derecha. Caen los regímenes populistas. Uruguay podría ser una confirmación de la superación de la izquierda latinoamericana. En Argentina (Mauricio) Macri podría ser reelecto y se disiparían los temores respecto a un regreso de Cristina.

-Pero Macri ha tenido problemas graves…

-Fue muy flojo en las reformas económicas. Se la jugó por un gradualismo ingenuo. No hizo los cambios estructurales necesarios y eso le ha costado una gran devaluación, una crisis política y económica. Si no es por el FMI, Macri no termina el gobierno.

-¿En qué grupo incluiría al Frente Amplio? ¿En el mismo de Evo Morales y Nicolás Maduro o en una línea más similar a Michelle Bachelet?

-El Frente Amplio es populista, es izquierda edulcorada. No es destructivo, fanático, corrupto y totalitario como el chavismo venezolano. Pero tiene afinidad con ideas y discursos retóricos demagógicos.

-El candidato del Frente, Daniel Martínez, reconoció que hay dictadura en Venezuela.

-Se demoró bastante, ¿no? Son cómplices pasivos de las dictaduras latinoamericanas de Cuba, de Venezuela.

-Si ganan, ¿qué le aconsejaría a Luis Lacalle Pou o Ernesto Talvi para que no cometan los mismos errores que a su juicio cometió Macri?

-Decirle la verdad a la gente: que tienen un Estado colapsado, con mucha deuda y con un déficit fiscal que no es sostenible, que hay crisis educativa y que deben generar incentivos para más inversión. Ahora le han dado un trato especial a las empresas extranjeras que van a venir a invertir 3.000 millones de dólares. Deberían hacerlo para todo el país. Uruguay está muy atrasado, necesita reformas estructurales, bajar impuestos, un mercado laboral más flexible, salirse lo antes posible del Mercosur.

-¿Qué cambios haría en la reforma del Estado?

-El Estado hay que reformarlo completamente. Hay que recortar el gasto público, despedir funcionarios que no sirven para nada y privatizar. Este Estado tiene demasiadas empresas públicas. En Chile se privatizó la gran mayoría de las empresas públicas en la década de 1980 y 1990.

-Aquí tenemos el ejemplo de Argentina, donde en algunos casos funcionaron mal.

-Si lo haces de manera corrupta y sin criterios técnicos, puede haber problema. Gracias a la privatización en Chile tenemos la mejor infraestructura de América Latina.

-Aquí en la década de 1990 se aprobó la ley de empresas públicas, que planteaba privatizaciones, pero luego parte de esas reformas fue derogada en un plebiscito.

-Yo sé, Uruguay tiene esa tradición fuertemente estatista, que es un desastre.

-Usted propone en su país un test de conocimientos para los candidatos al Parlamento y a la Presidencia. ¿Por qué?

-Es un mínimo filtro para que quienes ejercen el poder del Estado demuestren que tienen conocimientos básicos. Es acercarse al modelo de Jason Brennan de la epistocracia que me merece dudas, pero no es mala la idea de incorporar un cierto nivel intelectual. Llega cualquier payaso y dice cualquier barbaridad populista demagógica. Uno se pregunta si entiende conceptos básicos de economía, ciencias sociales y otras áreas.

Axel Kaiser. Foto: Leonardo Mainé
Axel Kaiser. Foto: Leonardo Mainé

-¿Quién pondría ese nivel?

-Se convocaría a una comisión de expertos.

-¿Más de uno quedaría fuera?

-Muchos. El test debe ser público para que quede en evidencia su demagogia. También planteo sacar la mayor cantidad de decisiones técnicas del ámbito legislativo: tener cuerpos autónomos libres de influencia política. Que los políticos representan la voluntad popular es una falacia: representan sus intereses y los de los grupos que los mueven. Son seres humanos de carne y hueso que buscan su propio beneficio. Nunca hablan de generosidad con su dinero.

-Hoy en su conferencia va a hablar sobre “los peligros de la corrección política” y ha dicho que se trata de “la nueva inquisición”. ¿Por qué?

-Es una de las amenazas más peligrosas a la libertad de expresión y de prensa. Se creó una cultura donde expresiones, opiniones e investigaciones académicas que ofendan la sensibilidad de ciertos grupos considerados víctimas, deben ser destruidos en su credibilidad, atacados y destituidos si es necesario.

-¿Me da un ejemplo?

-El feminismo es uno de los movimientos más tóxicos que han existido en Occidente, inspirado en ideas de sustrato ideológico marxista. La línea feminista de Simone de Beauvoir, Judith Butler y Catharine MacKinnon tiene una raigambre fuertemente ideológica de izquierda. Conciben la sociedad como un patriarcado donde el hombre oprime a la mujer, lo cual es una estupidez. Esto no quiere decir que no haya habido discriminación y estructuras que perjudican a la mujer, costumbres que han sido superadas.

-Pero el feminismo lucha por desigualdades que aún hoy se mantienen.

-El feminismo de hoy intoxica el ambiente con que hombres y mujeres son enemigos. Promueve la tesis absurda de que el género es una construcción social, cuando los cerebros de los hombres y las mujeres, según toda la psicología evolutiva, son fundamentalmente distintos. El feminismo reemplaza la lucha de clases por una lucha de género entre hombre y mujer.

-Aún hoy hay una brecha salarial: a igual cargo y tarea, las mujeres ganan menos.

-No, es una falacia (golpea con vehemencia la mesa y se sacude la taza en la cual tomaba un café). Los estudios muestran que cuando corriges la diferencia de ingresos de las mujeres por profesión, cargo, jornada de trabajo y estudio, la brecha casi desaparece.

-En Uruguay los estudios confirman esa brecha.

-Yo no les creo. La gran causa de la desigualdad de ingresos es la maternidad: dejan el mundo del trabajo bastante tiempo. Cuando vuelven, tienen menos experiencia. Y los hombres están más disponibles a trabajar más horas, ellas valoran otras cosas.

PERFIL

Escritor y columnista

En su país es columnista de los diarios El Mercurio y Financiero. Publicó los libros “El Chile que viene” (2007), “La fatal ignorancia” (2009), “La miseria del intervencionismo” (2012), “La tiranía de la Igualdad” (2015), “El engaño populista” (2016) y “El Papa y el capitalismo” (2018). Director de la Fundación para el Progreso, un think tank importante en Chile, este martes a las 19.30 hablará en el Movie de Montevideo Shopping invitado por el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED). La entrada es libre y gratuita pero los cupos están agotados.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados