PERFIL

Amigo de Lacalle y Alberto Fernández, ¿quién es Francisco Bustillo, el nuevo canciller?

Es hincha de Nacional, Trouville y Cuervos. Tiene en su colección camisetas de Godín y el "Cebolla". Es fanático de Leonardo Favio y cantó con Raphael. Conocé al próximo canciller de la República.

Francisco Bustillo. Foto: archivo El País.
Francisco Bustillo. Foto: archivo El País.

Francisco Bustillo, o simplemente "Pancho", asumirá a sus 60 años el cargo de canciller de la República luego de que Ernesto Talvi decidiera dar un paso al costado. El actual embajador de España apronta su regreso al país para tomar el mando de la cartera.

Este viernes, el presidente confirmó que será su sucesor. El domingo llegará a Uruguay. Deberá hacer cuarentena y comenzará a trabajar de forma online desde el lunes. 

Apenas se conoció la decisión de Talvi de abandonar el Ministerio de Relaciones Exteriores, su nombre estuvo sobre la mesa. El País informó el pasado viernes 12 de junio que el "Plan A" del presidente Luis Lacalle Pou para sustituir al líder de Ciudadanos era Bustillo, un hombre de su extrema confianza.

De hecho, Lacalle Pou lo quería como embajador en Argentina debido a que Bustillo tiene también una relación de amistad con el mandatario Alberto Fernández.

El vínculo entre Lacalle Pou y Bustillo es tan estrecho que en noviembre del año pasado tras la victoria electoral en el balotaje, Lacalle Pou se reunió con un grupo de amigos a celebrar en un restaurante de Pocitos. Bustillo integró ese selecto almuerzo para apenas 12 personas.

Entró al ministerio por concurso y herencia familiar

Bustillo ingresó al Ministerio de Relaciones Exteriores por concurso en enero de 1986.

"Mi padre era diplomático. Somos cuatro hermanos, los otros tres aborrecieron seguir viajando por el mundo. En mi caso fue vocacional, siempre me encantó. Empecé a hacer la carrera hasta que un día apareció un concurso de oposición y méritos en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Me presenté, ingresé y comencé", comentó a Búsqueda en noviembre de 2017.

Por el cargo de su padre, de niño vivió en Buenos Aires, Chile, Bolivia, Estados Unidos.

Trabajó en Montevideo y también en el exterior. Fue director de Asuntos Institucionales y de Asuntos Económicos Bilaterales de la Cancillería. También integró numerosas misiones y delegaciones fuera del país.

También se desempeñó como Delegado Permanente de la República ante el Comité Intergubernamental de la Cuenca del Plata (CIC) y Embajador del Uruguay en Ecuador.

En abril de 2005 asumió como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario del Uruguay en la República Argentina, cargo que ejerció hasta 2010. Durante ese período participó de las negociaciones entre ambos países por el conflicto generado a raíz de la instalación de plantas de celulosa que llevaron al bloqueo de puentes.

Desde 2012 estaba al frente de la Embajada de Uruguay en España.

Tres pasiones: Nacional, Trouville y Cuervos

Bustillo es fanático de los deportes. Es hincha de Nacional en fútbol, de Trouville en básquetbol y de Cuervos en Rugby.

Este último deporte lo practicó durante su juventud. "No me gustaba perder y hacía lo imposible por ganar. Era bastante camorrero", comentó.

Tiene una colección de varias camisetas de fútbol. Su estadía en España lo acercó a diferentes jugadores. Dijo que la más importante es la que le regaló Diego Godín "después de la clasificación al Mundial de Brasil, cuando Uruguay le ganó 5 a 0 a Jordania" y otras de "amigos entrañables, como el 'Cebolla' Rodríguez, con el que me reunía a comer asados".

FAMILIA

Dos hermanos casados con dos hermanas

"Somos dos hermanos casados con dos hermanas. Primero se puso de novio mi hermano con su hermana. Un día nos invitaron al casamiento de otra de las hermanas y ahí la conocí", relató a Búsqueda sobre cómo conoció a su pareja, Cecilia Bauer.

A Bustillo y Bauer los casó Daniel Sturla y tienen dos hijas de 26 y 23 años.

Es fanático de Leonardo Favio y cantó con Raphael

"Viví en Chile de los siete a los doce años y en ese momento los grandes cantantes eran Leonardo Favio, Sandro, Raphael y Los Iracundos, y me encantan. Cuando llegué como embajador a Argentina estaba armando el cóctel tradicional después de presentar las cartas credenciales y le dije a un amigo: 'Me encantaría invitar a Leonardo Favio'. Me dijo que no lo conocía pero sí a Marianito, el hijo de Rucucu (Alberto Olmedo), que era amigo de él. A los pocos días me llamó la secretaria de Leonardo Favio. Hablé con él y me dijo que si el tiempo acompañaba iba a ir, pero como tenía un problema de salud (tenía cáncer en la garganta, razón que lo llevó a la muerte) le subían y le bajaban las defensas. Le dije que era muy importante para mí. 'Usted no entiende, Favio, no hablo con usted como embajador, hablo como fan, me sé todas sus canciones', le dije. Ese día lo esperaba, pero llovía mucho y no llegó. Dos años después se apareció en mi oficina. Llamé a toda la Embajada. En determinado momento le dije: 'Vamos a cantar juntos, yo arranco'. Y empecé: 'A veces presiento que mi alma está en sombras, entonces me inclino, te beso y hay luz. Y me salen lindas palabras muy tiernas. Sonrío y me digo...'. Ahí él siguió 'esto es el amor...'", recordó.

En la entrevista con Búsqueda, Bustillo contó también cuando cantó con Raphael: "Un día un funcionario de la Embajada me contó que vio a Natalia Figueroa, la señora de Raphael, una mujer de gran abolengo, en una mesita de la Gran Vía recaudando fondos para la lucha contra el cáncer. Llamamos a la organización y llegamos a ella. Le enviamos una carta a Raphael invitándolo a una cena a la Embajada en la que también estaban la presidenta del Congreso español Ana Pastor, Enrique Cerezo y Juan Luis Cebrián, presidente del Grupo Prisa. Preparé dos sorpresas. Primero llevé un manojo de hojas con la letra de las mejores canciones de Raphael para los 16 comensales. Le dije que eligiera una. Eligió Mi gran noche y arrancamos todos a cantar. Después aparecí con camisetas que tenían su cara adelante y atrás la leyenda Noche de Escándalo en la Embajada de Uruguay en Madrid con el Niño de Linares. Gracias, Raphael. Fue una noche divina. Es una forma de hacer diplomacia".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados