A un día de cumplirse cinco años del fallecimiento de Jorge Larrañaga
—exintendente de Paysandú y ministro del Interior al momento de su muerte—, el Directorio del Partido Nacional celebró una sesión especial en su departamento natal. Durante el encuentro, varios dirigentes tomaron la palabra, entre ellos su hijo, Jorge Larrañaga Vidal. Conmovido, relató que tiene una "libretita" donde, desde hace tiempo, registra las anécdotas que le comparten sobre su padre. Para él, Larrañaga sigue vivo a través de los recuerdos que dejó en sus vecinos, simpatizantes y en cada persona que tuvo la oportunidad de conocerlo.
Una de esas anécdotas, contó su hijo, se la relató Luis Chichet, amigo personal de Larrañaga. “Marchó con el Guapo al Paraguay. En un momento estaban los dos abajo de un árbol y Chichet le preguntó cómo venía. Él le contestó que le dolía hasta el pelo pero que él no salía para no llegar, porque el corazón va adelante y el cuerpo atrás”, dijo Larrañaga Vidal, y remató: “Ese empuje era con el que encaraba todos los aspectos de su vida”.
Larrañaga falleció a los 64 años por una falla cardíaca el 22 de mayo de 2021, poco más de un año después de haber asumido como ministro del Interior. Antes fue intendente de Paysandú y senador. Sus restos fueron velados en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo y luego trasladados al cementerio de Paysandú, donde mañana habrá un homenaje.
Hoy Larrañaga Vidal recordó que la noche del 22 de mayo de 2021 primaba en él “el enojo y el dolor”. Aunque “también había mucha emoción por los mensajes de empatía, aliento y sobre todo de amor”.
Al pasar los años, según contó, el tiempo y esos mensajes "hicieron que la herida cicatrizara de a poco y que cambie la proporción” en su sentir. Ahora, “el honor de saber quién fue para su gente, le empieza a ganar la pulseada al dolor de su ausencia”, señaló en el directorio.
“A pesar de esa identidad partidaria tan marcada y de su firmeza hacia los adversarios, logró algo que es patrimonio de muy pocos: trascender las fronteras de los partidos. Cada vez que alguien se me acerca para hablarme de él, me hablan de su cercanía y su calidad humana, y en muchos casos hasta me aclaran que no son blancos ni votantes del Partido Nacional”, añadió.
A entender de Larrañaga Vidal, en un momento en el que el Partido Nacional es oposición, la figura de su padre “cobra una vigencia renovada”.
“El Guapo dio cátedra de cómo ser un opositor firme, pero leal. Esa lección está latente y creo que por eso en los últimos meses se volvieron a multiplicar comentarios que me llegan señalando cuánto se lo extraña en la discusión pública”, indicó.