Informe

971 estudiantes, 442 empresarios y 219 médicos llegaron a Uruguay en los últimos tres años, ¿por qué?

Entre 2020 y 2022 más de 8.700 inmigrantes (sin contar el Mercosur) solicitaron la residencia permanente

Universidad de la Republica
Universidad de la República.

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Por Maite Beer
Frente a las crisis socio-económicas que se produjeron en otros países de Latinoamérica, Uruguay ha recibido más y más inmigrantes en los últimos años. Entre 2020 y 2022 hubo 8.687 extranjeros provenientes de países por fuera del Mercosur que solicitaron la residencia para vivir en territorio uruguayo: 3.319 en 2022, 1.819 en 2021 y 3.549 en 2020.

La enorme mayoría de los extranjeros que eligen Uruguay como su destino para vivir, en tanto, son los argentinos que superan ampliamente al resto de los países. Por ejemplo, en 2022 hubo 7.209 solicitudes de residencia y 12.489 en 2021. Dentro del Mercosur el siguiente país con mayor presencia es Brasil, de donde provinieron en 2022 unas 1.134 solicitudes.

Sin embargo, año a año crecen los pedidos de extranjeros extra Mercosur. El año pasado, hubo solicitudes de residencia de unos 2.613 venezolanos, 2.026 cubanos y 1.055 colombianos, según los datos de la Dirección Nacional de Migraciones a los que accedió El País.

Del total de solicitudes que iniciaron ciudadanos de países por fuera del Mercosur en los últimos tres años, 1.185 correspondieron a menores de 18 años, mientras que las personas de entre 18 y 29 años que se instalaron fueron 1.700. Los de edades entre los 30 y los 65 fueron 5.371 y los mayores de 65 años registrados sumaron 431.

Al analizar su profesión, unos 1.721 eran desempleados, pero, según el director nacional de Empleo Daniel Pérez, este número “no es muy relevante en términos estadísticos”. No modifica las cifras de desocupación. Y de hecho, el arribo de inmigrantes es alentado por las autoridades. “Que lleguen más personas a Uruguay es bueno en general”, dijo Pérez a El País.

Entre las 8.687 solicitudes se registró un alto número de estudiantes así como también de profesionales que llegan con formación en Ingeniería, Construcción y Medicina, entre otras.

Los estudiantes

Una de cada cuatro consultas que recibe la Universidad de la República (Udelar) es de extranjeros latinoamericanos que preguntan sobre las carreras, los procesos de inscripción y los requisitos de ingreso al país.

“En general llegan por movimientos familiares o por búsqueda de nuevas oportunidades laborales”, explicó a El País Federico Barreto, el director del departamento de Comunicación de la Udelar.

Para ellos la Udelar es muy atractiva porque es gratuita y abierta para todos, con un “espíritu democratizador”. Incluso, la universidad pública realizó cambios normativos para facilitar las reválidas e instaló una oficina de servicio de orientación a migrantes. Entre 2020 y 2022 fueron 971 los estudiantes que pidieron residencia.

Los Empresarios

En los últimos años se dio una migración calificada de emprendedores y dueños de empresas que decidieron vivir tanto en Montevideo como en Punta del Este. “Esto se complementa con una cantidad de directores de multinacionales, tanto argentinos como chilenos, que también vienen a residir a nuestro país”, dijo a El País Guillermo Varela, director de la Cámara de la Economía Digital del Uruguay (CEDU).

El fenómeno ha generado una “renovación” en los vínculos entre empresarios, según Varela, y trajo “oxígeno” a un rubro reducido de personas que se conocen. “Son personas que vienen a radicarse -teóricamente- en forma definitiva a otro país y traen las mejores prácticas de mercados mucho más complejos como el argentino u otros países de Latinoamérica con mayor población”, sostuvo el presidente de la CEDU.

Los empresarios locales se han nutrido a partir de su experiencia y también han aprendido a catalizar su “gen emprendedor”, puntualizó Varela, porque ellos no llegan a Uruguay en “plan jubilación”, sino que lo hacen tras dejar su país por condiciones socioeconómicas. En total, entre 2020 y 2022 unos 442 empresarios tramitaron su residencia.

Para los propietarios de las pequeñas y medianas empresas, estos nuevos empresarios representan fuentes de financiación y la posibilidad de acceder a grandes fondos de inversión, algo difícil para ellos.

De todos modos, Uruguay corre de atrás por la carencia de recursos humanos calificados y por eso las cámaras empresariales y otros tomadores de decisiones le están solicitando al sector político y a las universidades que se puedan aggiornar a los tiempos que se aproximan y así preparar a las personas para la oportunidades que existen.

Los médicos

La medicina también es frecuente entre las profesiones de los inmigrantes. Muchos de los 219 que solicitaron la residencia son médicos generales jóvenes que llegan al país para realizar posgrados y sobre todo provienen de Venezuela, Colombia y Cuba.

Tras la promulgación de Ley de Urgente Consideración, el Ministerio de Educación y Cultura es el organismo que se ocupa de gestionar la reválida de títulos, cuando anteriormente lo hacía la Facultad de Medicina de la Udelar. Este cambio, según la presidenta del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) Zaida Arteta, es un problema porque es complejo encontrar los equivalentes exactos de estudios.

Por ejemplo, en muchos países de la región existe el médico cirujano y en Uruguay no es así. Asimismo, el trámite de reválidas es crucial para darle garantías a la población general -afirmó Arteta- porque el médico que los trata realmente tiene que tener las habilidades que le acreditaron.

La médica cree que Uruguay debe mejorar los procesos legales para que los médicos del exterior puedan ejercer en el país porque hay trámites de reválida que tardan un año y medio, y eso es muy perjudicial para estos profesionales.

Otro de los rubros que registra la mayor presencia entre los inmigrantes es el de “servicios personales”. Unas 890 solicitudes del total de las 8.687 que se tramitaron en los últimos tres años correspondieron a este tipo de profesionales.

272 empleadas domésticas ingresaron al país desde 2020

En los últimos 10 años Uruguay ha recibido una gran cantidad de mujeres peruanas, cubanas y dominicanas que llegan para trabajar como empleadas domésticas. Según el Sindicato Único de Empleadas Domésticas (SUTD), afiliado al Pit-Cnt, en su mayoría provienen de Perú y, frente a la crisis socioeconómica de su país, buscan un mayor salario y mejores condiciones de trabajo.

Entre 2020 y 2022 arribaron 272 empleadas domésticas a Uruguay. Sin embargo, algunas de ellas llegan a ciegas, sin conocer la cultura ni la legislación y se sorprenden por lo cara que les resulta la vida en Uruguay. Trabajan “con cama” para ahorrar en alquiler y muchas de ellas le pasan el dinero que ganan a sus familias, que permanecen en sus ciudades de origen. “En su país no tienen los derechos que tenemos nosotras, no les pagan correctamente y las destratan mucho más que acá”, detalló la presidenta del sindicato, Laura Rivero. Además, Uruguay es uno de los pocos países de la región que tienen negociación colectiva y uno de los que registra el salario más alto para ese rubro. En Perú -remarcó Rivero- trabajan en su mayoría sin estar registradas, mientras que en Uruguay hay una ley y un convenio salarial.

Pero no toda las mujeres que llegan saben eso y aceptan menores condiciones con tal de tener empleo. No saben que es su derecho trabajar un máximo de 44 horas semanales.

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