EDUARDO BARRENECHE
La guardia policial y funcionarios de un turno nocturno del Hogar Ariel son investigados por la fuga de cuatro internos ocurrida el miércoles 17 tras cortar las rejas con sierras.
"Estamos analizando posibles fallas policiales. Es otra de las variables. La investigación sobre el escape se está haciendo conjuntamente con el Ministerio del Interior con quien tenemos excelente relación", dijo a El País el gerente de Sistema de Ejecución de Medidas a Jóvenes en Infracción (Semeji), Rolando Arbesún.
Entre las 3.30 y las 4.30 horas del miércoles pasado, cuatro menores rapiñeros se escaparon del Hogar Ariel utilizando tres sierras para cortar las rejas. Cinco días antes, el viernes 12, otros tres menores huyeron del Ariel tras tomar de rehén a dos funcionarios con una cuchilla. Uno de los menores escapados fue entregado ayer por sus familiares a las autoridades del Semeji.
Fuentes gremiales dijeron a El País que, en la noche del miércoles 17, los funcionarios del Hogar Ariel hicieron rondas cada media hora porque tenían la presunción de que los internos se habían apoderado de sierras o podía desatarse un motín en el centro. Pero no escucharon el ruido generado por los cortes de los barrotes de 16 milímetros.
Las fuentes señalaron que es posible que las dos fugas generen la destitución del equipo de dirección del establecimiento.
El presidente del sindicato del INAU, José Lorenzo López, afirmó a El País que el gremio presentó ayer una queja ante el Directorio por los dichos de Arbesún que responsabilizaban a funcionarios de la entrega de las sierras.
López dijo que el sindicato ha sostenido en varias oportunidades que "hay que arrancarle la cabeza a aquel funcionario que cometa hechos de corrupción. Pero para comprobar que un trabajador está cometiendo el delito de ingresar las sierras, hay que tener las pruebas".
Arbesún indicó que los familiares de los internos son cacheados y revisados con escá-ner de mano, lo que imposibilita el ingreso de una sierra en un centro por parte de la visita.
En tanto López dijo que "nos molesta que Arbesún nos acuse por descarte. Es cierto que hay controles de seguridad superiores a los que había antes, pero también es verdad que los hogares están superpoblados y que las requisas no dan abasto para inspeccionar a todos los familiares. Con esto no quiero decir que es un familiar el que ingresa las sierras pero tampoco un funcionario".
A juicio del gremialista, las críticas hacia el funcionariado "no le hacen bien a la institución porque se tira un manto de sospecha sobre todos los trabajadores. Si hay un corrupto puede ser uno. Tampoco le hace bien a la administración estar en la palestra pública alimentando" la campaña de recolección de firmas impulsadas por sectores colorados y nacionalistas.
"Le hicimos ver al Directorio del Instituto que no compartíamos las declaraciones de Arbesún", reiteró el gremialista.
López destacó que acusar a funcionarios comprometidos "es debilitar" al propio Instituto. "Si se generalizan esas críticas se logra un efecto adverso al que se busca porque se genera un descontento. Los funcionarios están haciendo un esfuerzo bárbaro y aguantando cosas difíciles: hacinamiento y gurises durmiendo en el piso", dijo.
El Instituto aloja 423 internos en 330 plazas en este momento.
Por su parte Arbesún replicó que no acusó a ningún funcionario de haber ingresado las sierras al Hogar Ariel. Sin embargo, aclaró que "se están explorando todas las vías de entradas de esas sierras. La requisa es estricta" y destacó que existe un protocolo sobre el ingreso y egreso a los hogares de la Colonia Berro.
En una inspección realizada el mismo miércoles 17 en el Hogar Ariel, funcionarios del INAU encontraron las tres sierras usadas por los menores para escapar y otras tres dentro de los hogares, dijo Arbesún a El País. "Toda la situación está sujeta a investigación. Habrá que esperar el informe de la Policía Técnica. Además se tomará declaraciones a uno de los escapados que fue entregado por su familia", dijo.
Hacía más de un mes que no ocurrían fugas en la Colonia Berro. En los últimos cinco días, se fugaron nueve menores de la Colonia Berro: siete del Hogar Ariel y dos internos del Cerrito que fueron atrapados por funcionarios.
Rolando Arbesún: "Requisa a familiares es con escáner"
gerente del semeji
No estamos apuntalando a los funcionarios. Estamos explorando todas las posibles vías de entrada de esas sierras. La requisa a familiares sigue un protocolo y se hace con escáner".
Joselo López: "No hay pruebas contra educadores"
presidente del suinau
Hemos sostenido que hay que arrancarle la cabeza al funcionario corrupto. Pero para comprobar que un funcionario ingresa sierras, hay que tener pruebas. Todavía no las hay".