La Operación Osiris, que comenzó aproximadamente hace un año, permitió que la Policía de Montevideo desbaratara una banda narco que operaba en el barrio La Teja y realizara una importante incautación que incluyó vehículos de alta gama, dinero en efectivo, armas y droga, entre otras cosas.
La investigación, según pudo saber El País, comenzó en torno a un doble homicidio ocurrido en el Barrio de La Teja, a raíz de un enfrentamiento entre bandas. Uno de los cabecillas de los grupos se vio involucrado en varios homicidios, tiroteos con heridos, entre otros, y además se pudo comprobar que adquirió vehículos de alta gama, fincas y puso en marcha un autoservice, que se encontraba en funcionamiento al momento de los allanamientos, que en total fueron 17 y se realizaron el pasado martes.
Entre los objetos incautados había una camioneta y un auto marca BMW; una motocicleta; $174.796 en efectivo; 17 teléfonos celulares; una pistola calibre 9mm marca BDA; municiones; una pistola de aire comprimido; 200 pastillas MDMA éxtasis con logo de Minions; un revólver calibre 38; un dólar con sustancia marrón (cristales); 42 cartones de LSD; sustancia amarillenta en piedra; sustancia vegetal; una computadora; un envoltorio de sustancia blanca; boletas varias; una caja registradora, un POS y una TV.
También se incautaron de vitrinas, heladeras y máquinas de fiambrería.
En total hubo ocho detenidos y en audiencia celebrada en la sede del Juzgado Letrado de Primera Instancia en lo Penal Especializado en Crimen Organizado 2do turno, la jueza María Elena Mainard resolvió tener por formalmente iniciada la investigación de los hechos atribuidos por parte de la Fiscalía respecto de dos de los detenidos como presuntos autores de un delito de asociación para delinquir en concurrencia fuera de la reiteración con un delito continuado de negociación de sustancias estupefacientes prohibidas con un delito de lavado de activos en la modalidad de conversión.
A otros cuatro detenidos se los imputó como presuntos autores de un delito de asociación para delinquir con un delito continuado de negociación de sustancias estupefacientes. A otro de los detenidos se le sumó a esos dos delitos el de tráfico de armas de fuego y municiones. Otros dos de los detenidos sumaron el agravante de que la comercialización de sustancias se hizo en el interior de un establecimiento carcelario. Todos ellos con prisión preventiva.
Finalmente, una mujer fue condenada por un delito de tráfico interno de armas de fuego y municiones, con la pena de seis meses de prisión que se cumplirán en régimen de libertad a prueba.