Robo de armas

Bandas organizadas buscan aumentar el poder de fuego

Advierten sobre la formación de “pequeños ejércitos” de delincuentes

Rapiñaron armería. Foto: El país
 Foto: El País

Se llevaron 18 escopetas, 14 rifles, varias decenas de armas cortas y una buena cantidad de municiones. Durante la mañana de ayer cuatro delincuentes encapuchados y armados llegaron a la armería Bentancor, ubicada en las calles Francisco Arrieta y José Bonaparte, en la zona del Mercado Modelo.

Golpearon en la cabeza y amenazaron a la persona que estaba abriendo el comercio y la obligaron a ingresar al local. Hicieron un disparo al aire intimidatorio. Rápidamente, se llevaron 32 armas dentro de unos bolsos que traían consigo.

Los delincuentes huyeron en una camioneta que los esperaba en la puerta del comercio.

La Policía montó un gran despliegue para tratar de ubicar a los asaltantes. Decenas de policías y un helicóptero fueron desplegados en la búsqueda. Hasta la noche de ayer no habían sido localizados.

La voracidad por armas en las bandas de delincuentes preocupa a la Policía y a los especialistas en seguridad. El experto en seguridad y consultor privado Edward Holfman advirtió a El País que "es posible que se estén armando pequeños ejércitos de delincuentes, para lo que están buscando armas".

El atraco de ayer se produjo luego de que el 19 de agosto cuatro sujetos robaran una armería ubicada en la calle Santa Teresa y Pérez del Puerto de Maldonado, en horas de la noche. La banda de delincuentes ingresó al lugar tras arrancar una reja con una camioneta.

Se hicieron de un importante botín en materia de armamento y municiones. Varias pistolas, revólveres, armas largas y cuchillos. Abandonaron la camioneta y huyeron en motos.

El grupo de ladrones quedó al descubierto luego de que la Policía localizara a uno de ellos que llevaba una tobillera electrónica. Se pudo recuperar algunas armas hurtadas.

A esto se suma una serie de robos a policías. En los últimos meses se han producido varios casos de desarme de funcionarios policiales. Una agente fue asaltada en su propia casa por delincuentes que lo único que buscaban era su arma de reglamento y el chaleco antibalas.

También se registró un desarme dentro de una policlínica barrial. El efectivo estaba haciendo guardia en el interior del centro asistencial cuando llegaron dos hombres en moto y lo redujeron para llevarle su pistola Glock y el chaleco. En abril pasado una funcionaria policial fue desarmada en un ómnibus. Un hombre le puso algo en la espalda y le exigió que entregara el arma. La uniformada no tuvo más remedio que acceder al pedido para evitar afectar a los pasajeros.

Peligro.

Para Holfman el asalto de ayer fue una nueva operación organizada por bandas de delincuentes que buscan hacerse de armas para cometer otros delitos. "¿Para qué quieren tantas armas? Es posible que estén armando pequeños ejércitos y que estén buscando armas. Se han dado casos de asaltos al puesto uno de los cuarteles, el más visible. Se sabe que pagan entre $ 10.000 y $ 15.000 por un (fusil de asalto) FAL", indicó.

Por otro lado, el experto en seguridad recordó que los delincuentes han tomado como víctimas a policías que recién comienzan en la tarea. En particular, a los "más jóvenes y mujeres". "En algunos casos vienen cuatro o cinco tipos y les sacan el arma y el chaleco", dijo.

Con respecto al poder de fuego de los delincuentes, el especialista destacó que las bandas tienen cada vez más armas. "Están menos armados que los de la Guardia Republicana pero más que el agente que va a responder la alarma", explicó.

Holfman propuso prestar atención a las características de los automóviles que se están robando. En ese sentido, destacó que los vehículos sin caja y con motores potentes son los preferidos por los delincuentes. Esto, sumado a los continuos robos por estallido a los cajeros automáticos, les da "mucho poder" a las bandas organizadas.

Fuego.

La Policía uruguaya usa como arma de reglamento la pistola Glock calibre 9 milímetros de alta velocidad. Diseñadores de armas ofrecen dos variantes de balas para estas pistolas: "baja" y "alta" velocidad. La diferencia radica en el impacto. La primera es de uso urbano, donde hay posibilidades de accidentes por rebote. La segunda es para la guerra.

"Las pistolas semiautomáticas que utiliza la Policía tienen mayor velocidad y el proyectil blindado provoca una probabilidad mayor (de rebote) que el revólver. Pueden atravesar un cuerpo y lesionar a otra persona sin que se tuviera intención", explicó en octubre de 2016 el comisario Ramón Surraco, perito balístico reconocido por la Suprema Corte y exjefe de Balística de Policía Técnica.

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